Honrarás a tu padre y a tu madre

Segovia Obispo Ángel RubioMons. Ángel Rubio     Con el cuarto mandamiento se inicia la tabla de exigencias del amor al prójimo, sin el cual no se cumple el precepto de amor a Dios. En este mandamiento se recogen los derechos y los deberes de los miembros de la familia entre sí y con respecto a la sociedad, así como de la sociedad hacia la familia. Pero no sólo concierne al grupo familiar, sino que el cuarto mandamiento también incumbe a los alumnos con respecto a los profesores, a los ciudadanos con respecto a sus gobernantes y a su patria.

Al crear al hombre y a la mujer, Dios instituyó la familia humana. Consagrada en el sacramento del Matrimonio, la unión de los esposos expresa el amor de Dios a la humanidad y el amor de Cristo a su Iglesia. Es un amor único y exclusivo que lleva al hombre y la mujer a compartirlo todo durante toda su vida y les pone al servicio de la vida y de la educación de los hijos.

En casa, todos somos iguales en dignidad. Cada uno tiene sus responsabilidades, derechos y deberes. Observar este Mandamiento nos da a todos paz y bienestar; y, al contrario, no cumplirlo entraña grandes daños para las comunidades y las personas. A menudo, nos damos cuenta de que es difícil vivir felices sin el amor recibido y compartido en casa. En ningún otro lugar se crece mejor que en una familia en la que se viven la unidad, el afecto, el respeto y la alegría.

Los padres deben ser conscientes de que ellos son los primeros responsables de la educación de sus hijos y de que un aspecto esencial de esa educación es el concerniente a la fe. Deben respetar la vocación de los hijos, procurando inculcarles que la primera obligación del cristiano es seguir a Jesús; de ahí que no se conciba en una familia cristiana poner obstáculos a la vocación sacerdotal o religiosa de los hijos cuando ésta se presente.

En cuanto a la autoridad pública, ésta tiene el deber de respetar los derechos fundamentales de la persona humana y procurar las condiciones necesarias para que esos derechos puedan ejercerse. Los ciudadanos, por su parte, deben trabajar y cooperar con los poderes civiles para la construcción de una sociedad justa, libre y solidaria. Una exigencia práctica de todo eso es el pago de los impuestos, así como el ejercicio del derecho de voto y la defensa del propio país. Se invita también a los políticos que, en la medida de las posibilidades de sus naciones, permitan la entrada en ellas de emigrantes procedentes de regiones más pobres o necesitadas.

Sin embargo, —como afirma el Catecismo de la Iglesia Católica— el ciudadano «tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando estos preceptos son contrarios a las exigencias del orden moral, de los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio» (n. 2242).

La «resistencia a la opresión del poder político podrá incluso servirse de las armas, siempre que se reúnan las siguientes condiciones: violaciones ciertas, graves o prolongadas de los derechos fundamentales; haber agotado ya todos los demás recursos; no provocar con la violencia desórdenes peores; que sea imposible prever razonablemente soluciones mejores» (n. 2243).

La Iglesia, que no se confunde con la comunidad política y que respeta y promueve la libertad política, reclama para sí el derecho de pronunciar «un juicio moral incluso sobre cosas que afectan el orden político cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas» (n. 2246). Más aún, la Iglesia invita a los políticos a basar las leyes en la Verdad revelada en Cristo, y advierte que la historia ha demostrado reiteradamente que cuando esto no se hace así, se corre el riesgo de devenir en dictaduras totalitarias de uno u otro signo.

+ Ángel Rubio Castro

Obispo de Segovia

Mons. Ángel Rubio Castro
Acerca de Mons. Ángel Rubio Castro 137 Articles
Nace en Guadalupe (Cáceres), Archidiócesis de Toledo, el 18 de abril de 1939. Entró en el Seminario Menor diocesano de Talavera de la Reina (Toledo) desde donde pasó al Seminario Mayor “San Ildefonso” para realizar los estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Toledo el 26 de julio de 1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología en Madrid, por la Universidad Pontificia de Comillas y en Salamanca la Diplomatura en Catequética por el Instituto Superior de Pastoral. Es Doctor en Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca. CARGOS PASTORALES Tanto su ministerio sacerdotal como el episcopal han estado vinculados a la diócesis de Toledo. Como sacerdote desempeñó los siguientes cargos: de 1964 a 1973, coadjutor de la parroquia de Santiago el Mayor; 1971, Secretario de la Visita Pastoral; 1972, director del Secretariado Diocesano de Catequesis; en 1973 es nombrado capellán y profesor de la Universidad Laboral de Toledo, Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral primada, cargo que desempeñó hasta el 2000, y profesor de Catequética en el Seminario Mayor, donde fue docente hasta su nombramiento episcopal. Además, de 1977 a 1997 fue Vicario Episcopal de Enseñanza y Catequesis; de 1982 a 1991 profesor de Religión en el Colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes”; en 1983, capellán de las Religiosas Dominicas de Jesús y María; de 1997 a 2000 es designado subdelegado diocesano de Misiones y en el año 2000 delegado diocesano de Eventos y Peregrinaciones, Profesor de Pedagogía General y Religiosa en el Instituto Teológico de Toledo, Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y Canónico de la Catedral, cargos que desempeñó hasta 2004. El 21 de octubre de 2004 se hacía público su nombramiento como Obispo titular de Vergi y Auxiliar de la Archidiócesis de Toledo. El 12 de diciembre del mismo año recibió la consagración episcopal. El 3 de noviembre de 2007 se hacía público el nombramiento como Obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 9 de diciembre de ese mismo año. El Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia el 12 de noviembre de 2014, aunque continuó como administrador apostólico hasta el 20 de diciembre, día de la toma de posesión de su sucesor. Es Consiliario Nacional para Cursillos de Cristiandad. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Anteriormente, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Enseñanza (desde 2005) y de Apostolado Seglar (desde 2011). También ha sido miembro, de 2005 al 2011, de Vida Consagrada.