Acción de Gracias

Mons. Braulio Rodríguez PlazaMons. Braulio Rodríguez     Llegado el mes de julio, el ritmo de las comunidades cristianas (parroquias, grupos, movimientos apostólicos, cofradías) se hace más pausado. No acaba la actividad, sin duda, pero de otra manera. También acaba el curso pastoral, incluso aunque haya tareas de campamentos, cursos de formación, peregrinaciones. Acabamos de vivir acontecimientos gozosos, que no nos hacen olvidar los problemas de los más pobres, las situaciones de escándalos y corrupciones en nuestro país, el repunte en el empleo que no llega, aunque sean mejores las perspectivas. Recuerdo la Vigilia Mariana y la Confesión de la Fe en la Catedral los días 28 y 29 de junio, con la venida de imágenes coronadas de Nuestra Señora; o la Ordenación de nuevos sacerdotes y diáconos, el pasado día 30 de junio. Doy gracias de corazón a cuantos habéis hecho posible estas celebraciones, llenas de gozo para la comunidad diocesana. Podéis entender la alegría del pastor con tantos fieles reunidos que confiesan su fe en Cristo, el único Pastor.

Quiero agradecer de corazón al Santo Padre, el Papa Francisco, el nombramiento de Don Ángel Fernández Collado como Obispo Auxiliar de Toledo. Es una ayuda inestimable para mí y esta Iglesia de Toledo y un gesto de Padre y Pastor de la Iglesia Universal, preocupado por todas las Iglesias. Estoy seguro que las comunidades cristianas y las personas concretas serán mejor atendidas con la tarea conjunta de Don Ángel y mía. Orad por los dos, para que Cristo crezca en nuestra comunidad diocesana.

Doy las gracias a los Consejos diocesanos que en las distintas áreas de la pastoral han trabajado con ahínco en este curso; también a las diferentes Delegaciones y Secretariados pastorales que han impulsado el proyecto pastoral de este primer año del Plan Diocesano de Pastoral. ¿Recuerdan la bellísima experiencia de la I Jornadas de Pastoral en enero 2013? Más de 800 fieles viviendo la necesidad de evangelizar juntos, buscando nuevas maneras de acercar a Cristo a los hombres y mujeres que no le conocen. ¿Vivieron el inicio del Año de la Fe en Guadalupe, al que precedió la peregrinación al Santuario de María de jóvenes en su vigésimo quinto año? ¿Recuerdan que nuestros jóvenes se encontraron en Toledo con sus hermanos de las otras Diócesis de la Archidiócesis toledana? Hemos vivido juntos muchos momentos con niños, jóvenes, familias, cofradías. Todo eso tiene una importancia grande para ayudarnos a la respuesta de fe personal y comunitaria. Hemos puesto en marcha las Escuelas de Familia que ha permitido a muchos padres sentirse apoyados por otros padres en la urgente labor educativa de sus hijos.

No puedo olvidar el esfuerzo de un curso en las 270 parroquias toledanas, sobre todo de las que este curso pastoral he visitado en Talavera de la Reina, Puebla de Alcocer y Herrera del Duque; tampoco el tesón de los catequistas, la paciencia para conseguir una Iniciación Cristiana digna, que no sea un simple acto social o familiar, sino un proceso en el que los padres deben participar en primer lugar y más activamente para dejarse ayudar en la transmisión de la fe a sus hijos y no ser simples espectadores. Quiero agradecer lo que grupos apostólicos, movimientos familiaristas, cofradías y hermandades habéis conseguido en este curso pastoral. Tantos grupos, tantas realidades hermosas de vida cristiana no puede pasar desapercibidos para el Obispo. Dios Bendito os lo pague.

Pero hay más: esta la vida consagrada, de ellas y ellos, dedicados a la tarea eclesial en tantos campos que, como Iglesia, nos enriquecéis con vuestras personas, con vuestros preciosos carismas. Gracias, hermanas y hermanos religiosos; gracias a los miembros de la vida consagrada. Y gracias a la vida contemplativa en nuestros monasterios de clausura. Os pido a todos los fieles que oremos mucho para que la falta de vocaciones no impida la vida de la Hermanas en esa vida “escondida en Cristo”, que tanto bien hace a la Iglesia diocesana. No quiero olvidar a nadie, pero permitidme que haga una acción de gracias especial a todos los sacerdotes seculares o religiosos de nuestra Diócesis. Nada sería igual en nuestra Iglesia sin ellos, sin su vida entregada, sin su trabajo en las parroquias o en otras tareas educativas o de seguimiento y acompañamientos a los hermanos fieles laicos. Os pido al resto del Pueblo de Dios que estéis cerca de vuestros sacerdotes y os ayudéis mutuamente. Dios os lo pague.

X Braulio Rodríguez Plaza

Arzobispo de Toledo

Primado de España

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 423 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.