En vísperas de la XXVIII JMJ “Río-2013” – Id y haced discípulos a todos los pueblos.

Antonio Mª Rouco VarelaMons. Antonio Mª Rouco Varela     Mis queridos hermanos y amigos:

Mañana D.m. comenzamos a peregrinar rumbo a Brasil, en camino para la vigésima octava Jornada Mundial de la Juventud. Un buen grupo de jóvenes madrileños acompañados por sus sacerdotes y educadores, y por nosotros mismos, emprende vuelo a Sao Paulo. Allá viviremos la semana de encuentro con los amigos y hermanos jóvenes de esa gran Diócesis brasileña, que nos preparará en unión y comunión fraterna con su Pastor diocesano y sus fieles, espiritual y pastoralmente, puesta la vista en las Jornadas de la semana siguiente, en Río de Janeiro, presididas por nuestro Santo Padre Francisco. Seguimos el mismo método de experiencia espiritual, de apertura eclesial, pastoral y apostólica, de la semana en las diócesis, que en nuestra inolvidable JMJ. Madrid 2011 −“verdadera cascada de luz (Benedicto XVI)”−, dio tan espléndidos frutos de evangelización en centenares de miles de jóvenes venidos de todos los rincones del mundo y en nuestros propios jóvenes de España. La experiencia culminó en Madrid. Los jóvenes de los más variados países de la tierra −casi doscientos− volvieron a sus casas, a sus lugares de estudio y de trabajo, a las ciudades y pueblos de donde habían venido, mejor y más hondamente enraizados y edificados en Cristo: verdaderamente “firmes en la fe”. La Fe que es luz para la vida; mejor dicho, que es la luz que ilumina a todo hombre de cualquier época de la historia, para que pueda acertar con la senda que le lleve y conduzca a la verdad y a la vida, que es Jesucristo, el Hijo de Dios vivo, “el Emmanuel”: “¡el Dios con nosotros!”. Con Jesucristo Crucificado y Resucitado, presente en la Iglesia, como aquellos jóvenes del emocionado Madrid de agosto de 2011 creyendo en Él, los jóvenes de la gran celebración de la JMJ Río 2013 y los actuales jóvenes del mundo recibirán la luz de la fe capaz de “iluminar toda la existencia del hombre”; esa luz, que cuando falta, “todo se vuelve confuso, es imposible distinguir el bien del mal, la senda que lleva a la meta, de aquella otra que nos hace dar vueltas, sin una dirección fija” (cfr. LF, 3.4). Sí, en cualquier momento de la historia, sobre todo de la historia cristiana, el hombre ha necesitado siempre de esta luz que “nace del encuentro con el Dios Vivo” (LF, 4) para salir de la oscuridad de su “yo” encerrado en si mismo y clausurado en la realidad visible que le rodea; hoy, tanto o más. Esa oscuridad, que le deja sin horizontes para afrontar el futuro de la existencia con la esperanza de la verdadera felicidad, se revela con un especial dramatismo en la apuesta de la cultura dominante por el escepticismo ideológico y por el relativismo moral. Los jóvenes acusan su impacto de forma especialmente grave y eminentemente destructora de su personalidad.

La crisis global −en el doble sentido de afectar a la geografía universal y de cuestionar el sentido primordial de la existencia humana−  no está siendo vencida −ni, en último término, lo será nunca a fondo− si únicamente se emplean medidas socio-económicas y político-culturales, ciertamente imprescindibles, pero que carezcan del aliento, la dirección y el vigor humanamente entregado y generoso que procede de una verdadera conversión moral y espiritual. Conversión, que sólo es posible en el encuentro con el Dios que en la Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección de su Hijo Jesucristo nos ha ofrecido la luz de la verdad sin límites, que ilumina nuestro ser y nuestro destino, que nos sostiene y conforta en el camino del amor y, así, nos abre el corazón a la esperanza de la victoria del bien sobre el mal, de la vida sobre la muerte, de la felicidad sobre la infelicidad.

Se comprende, pues, muy bien que a la hora de elegir un lema para la JMJ Río.2013 el Papa Benedicto XVI se fijase en el texto final del Evangelio de San Mateo, que describe la escena en la que el Señor Jesucristo, a punto de ascender al cielo, les manda a sus discípulos: “Id y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”; para asegurarles a continuación que estará con ellos “todos los días hasta el final de los tiempos” (Mt. 18-21). He aquí el reto pastoral que plantea la JMJ Río. 2013 a la Iglesia y a sus jóvenes en esta hora tan crucial de su presente y tan decisiva para su futuro: ¡ser una Iglesia convincentemente misionera! ¡ser jóvenes católicos auténticamente apóstoles de sus hermanos, los jóvenes de todo el planeta! El Papa Benedicto XVI lo percibió con su habitual finura espiritual para detectar e iluminar los signos de los tiempos. El Papa Francisco lo ha asumido con el corazón ardiente y próximo de un Pastor que conoce todos los dolores y miserias de sus hijos, especialmente de los más jóvenes, atrapados y agobiados en todas “las periferias” sociales, familiares y espirituales que abundan tanto en todas las áreas políticas y sociales de la humanidad actual.

La JMJ-Río 2013 volverá a ser una Fiesta de la Fe, de la Fe en Cristo, Redentor del hombre (Juan Pablo II), celebrada en el Año de la Fe como uno de sus capítulos eclesiales más vivos y de más urgente aplicación. El futuro de la familia humana está pendiente de la fe cristiana de sus jóvenes generaciones. Los jóvenes han sentido, siempre, el deseo profundo −cuando no el ansía− de conocer la Verdad: ¡la Verdad que da sentido definitivo y pleno a la vida! Hoy, quizá con una intensidad desconocida en el pasado. Ninguna juventud ha conocido tantas verdades parciales como la nuestra, pero pocas ha habido como la actual −al menos, después de Cristo− a las que se les haya intentado hurtar tanto y tan persistentemente el conocimiento pleno de la Verdad.

Pidamos con fervor a la Virgen Santísima, Madre del Verbo Encarnado, Trono de la Sabiduría, bajo la advocación de “La Almudena” y en la fórmula tan querida por la Iglesia en Brasil de “La Aparecida”, que la luz y el don del Espíritu Santo inunden con nuevo resplandor a los jóvenes de la Iglesia del Año 2013: ¡Año de la Fe!, para que le aporten a la realización de su misión de ser “en Cristo luz de las gentes” (LG. 1) una forma apostólicamente fresca y renovada de ser “servidores y testigos de la verdad”. ¡Que salgan de “Río” y del encuentro con el Papa Francisco más valientemente dispuestos a vivirla como sacerdotes y consagrados del nuevo Milenio, como seglares valerosamente conscientes de su propia vocación apostólica!: ¡que quieran ser protagonistas adelantados de la Nueva Evangelización”!

Con mi afecto y bendición,

+ Antonio Mª Rouco Varela

Cardenal-Arzobispo de Madrid

Mons. Antonio Mª Rouco Varela
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Nació el 20 de Agosto de 1936 en Villalba (Lugo). Estudios en Latín, Humanidades y Filosofía en el Seminario de Mondoñedo 1946-1947 a 1953-1954. Estudios de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca 1954-55 a 1957-58, donde obtiene la Licenciatura en esa disciplina en Junio de 1958. Se ordena Sacerdote el 28 de Marzo de 1959, en la Catedral Vieja de Salamanca, y el día 1 de Abril celebra su Primera Misa en la iglesia parroquial de Santa María de Villalba. Estudios de Derecho y Teología en la Universidad de Munich, cursos 1959-60 a 1963-64, donde se doctora en Derecho Canónico el 25 de Julio de 1964, con la tesis: “Iglesia y Estado en la España del siglo XVI”. Profesor en el Seminario de Mondoñedo los cursos 1964-65 y 1965-66, de Teología Fundamental y Derecho Canónico. Profesor Adjunto en el Instituto de Derecho Canónico de la Universidad de Munich de 1966 a 1969. Profesor de Derecho Público Eclesiástico en la Universidad Pontificia de Salamanca de 1969 a 1971 y Catedrático de Derecho Canónico Fundamental en la misma Universidad en 1971 y Vicerrector de la misma Universidad en 1972. Cargos que desempeña hasta su nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela en Septiembre de 1976. “Perito” del Concilio Pastoral de Galicia desde la fase preparatoria del mismo 1974. Consagrado Obispo, con el Titulo de Gergi, el 31 de Octubre de 1976. En los años de estudio y trabajo científico en la Universidad de Munich estuvo adscrito a las parroquias de San Rafael y San Ansgar de esa ciudad, y en Salamanca fue Consiliario de Acción Católica Nacional de Propagandistas. Ha publicado Libros y numerosos trabajos científicos en Revistas Españolas y extranjeras de su especialidad sobre temas relativos a la fundamentación teológica del Derecho Canónico y a los problemas de las relaciones Iglesia Estado. Es miembro de la Asociación Internacional de Derecho Canónico y de la Asociación Española de Canonistas. Ha sido ponente en la Semana Española de Derecho Canónico y en Congresos Internacionales de la misma materia. Perteneció al Círculo Ecuménico de Canonistas de Heidelberg y al Comité Cristiano Interconfesional de Madrid. Fue Consultor de la Sagrada Congregación para el Clero desde 1973. En la Conferencia Episcopal Española fue Presidente de la Junta de Asesores Jurídicos y Miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, durante tres trienios 1981-1989. Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española desde 1984. Arzobispo de Santiago de Compostela 18 de mayo de 1984 (Bula de 9 de mayo de 1984). Posesión 30 de junio de 1984. Le impone el Sagrado Palio el Nuncio Apostólico Mons. Antonio Innocenti el 25 de julio de 1984 en la Catedral de Santiago en el Pontifical del Apóstol. Responsable de la IV Jornada Mundial de la Juventud, 19-20 de Agosto de 1989 en Santiago de Compostela) Nombrado Hijo adoptivo y Medalla de Oro al Mérito Ciudadano de la ciudad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 26 de julio de 1990. Elegido Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades en Febrero de 1990. Miembro del Sínodo de los Obispos Octubre 1993: sobre la formación de los Sacerdotes. Participante en los Simposios de Obispos Europeos de 1985-1989. Miembro del Comité Ejecutivo de la CEE – 1993. Nombrado por el Santo Padre, con fecha 27 de Junio de 1994, miembro de la Congregación para la Educación Católica. Nombrado por el Santo Padre, el 28 de Julio de 1994, Arzobispo de Madrid. Nombrado “Socio de Honor” de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Madrid, 22 de octubre de 1994. Recibió en Palio como Arzobispo Metropolitano de Madrid el 29 de Junio de 1995. Recibió el “Baylio Gran Cruz de Justicia” de la S.O.M. Constantiniana de San Jorge. Madrid, 17 de Octubre de 1995. Nombrado “Magnum Cancellarium” de la Facultad de Teología San Dámaso por el Santo Padre, el 19 de septiembre de 1996. Nombrado Cardenal de la Santa Iglesia con el título de San Lorenzo in Damaso, por SS. Juan Pablo II, en el Consistorio del 21 de febrero de 1998. Nombrado miembro de la Congregación para la Educación Católica, por S.S. Juan Pablo II, el 25 de febrero de 1998. Nombrado miembro de la Congregación del Clero, por S.S. Juan Pablo II, 25 de febrero de 1998. Premio “Madrigallego de Oro” de 1998. Madrid, 28 de mayo de 1998. Galardonado con la “Medalla de Oro de Galicia 1998”, por la Xunta de Galicia. Santiago de Compostela, 25 de julio de 1998. Nombrado miembro del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, por S.S. Juan Pablo II, 17 de octubre de 1998. Nombrado miembro de la Congregación para los Obispos por un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, el 19 de octubre de 1998. Nombrado miembro del Pontificio Consejo de Cultura, por S.S. Juan Pablo II, el 19 de octubre de 1998. Insignia de Oro, por la Asociación de Médicos Gallegos: ASOMEGA. Madrid, 24 de Noviembre de 1998. Nombrado miembro de Honor del Foro Iberoamericano de la Fundación Carlos III. Madrid 23 de octubre de 1998. Elegido Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid, 1 de diciembre de 1998. Ingreso con el discurso: “Los fundamentos de los Derechos Humanos: una cuestión urgente”, en Madrid, 29 de mayo de 2001. Elegido Presidente de la Conferencia Episcopal para el trienio 1999-2002. Madrid, 2 de marzo de 1999. Nombrado Enviado Especial del Papa, para el Congreso Eucarístico Nacional del 26/29 de mayo de 1999 en Santiago de Compostela (26 de marzo de 1999). Elegido “Gallego del año”, por El Correo Gallego. Santiago de Compostela, 29 de octubre de 1999. Nombrado Relator General del Sínodo de Obispos para Europa (octubre de 1999), por S.S. Juan Pablo II. Nombrado “Gallego del Año 2000”, por el Círculo de Periodistas Gallegos en Madrid. Madrid, 23 de junio de 2000. Nombrado miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum”, por S.S. Juan Pablo II, el 20 de septiembre de 2000. Participante en la X Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos 30 septiembre /27 octubre de 2001. Recibió el XV Grelo de Ouro, de la Fundación O Grelo – ‘Amigos de Galicia’. Villalba (Galicia), 10 de noviembre de 2001. Recibió el Percebe de Oro, de la Enxebre Xuntanza do Percebe. Barcelona, 22 de febrero de 2002. Reelegido Presidente de la Conferencia Episcopal para el trienio 2002-2005. Madrid, 26 de febrero de 2002. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. 17 de enero de 2003. Recibió la Insignia de Oro de los Amigos del Camino Portugués a Santiago. Pontevedra. 11 de agosto de 2003. Recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, concedida por S.M. el Rey. Madrid, 13 de julio de 2003. Recibió la Insignia de Oro 2002 de la Asociación Amigos do Camiño Portugués a Santiago. Pontevedra, 11 de agosto de 2003. Reelegido miembro de la Congregación para los Obispos por un nuevo quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, el 10 de noviembre de 2003. Reelegido como miembro del Pontificio Consejo de Cultura, por S.S. Juan Pablo II, el 30 de diciembre de 2003, para un nuevo quinquenio. Nombrado miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, por S.S. Juan Pablo II, el 30 de marzo de 2004, para un quinquenio. Recibió el Premio “Vieira de Plata”, en su categoría de GALLEGO UNIVERSAL, en su XV edición. Madrid, 17 de mayo de 2004. Nombrado Enviado Pontificio para presidir las ceremonias de conclusión de la Peregrinación de Jóvenes a Santiago de Compostela del 7 y 8 de agosto de 2004. Roma, 19 de junio de 2004. Nombrado Académico de Honor de la Academia de la Hispanidad, por el Capítulo de Nobles Caballeros de la Reina Isabel La Católica. Ávila, 9 de marzo de 2004. Nombrado Caballero de Honor por el Capítulo de la Orden Militar de los Nobles Caballeros de la Reina Isabel La Católica. Madrid, 1 septiembre de 2004. Nombrado miembro del Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos para un nuevo quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 21 de octubre de 2004. Nombrado miembro del Consejo de Cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede para un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 29 de noviembre de 2004. Nombrado miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede para un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 6 de marzo de 2005. Participante en la XI Asamblea Ordinaria General del Sínodo de Obispos 1/24 octubre de 2005. Recibió la Medalla de Oro de la Universidad Pontificia de Salamanca. Madrid, 10 de marzo de 2006. Designado como Legado Pontificio para presidir los actos conmemorativos del V Centenario del Nacimiento de San Francisco Javier, que tendrán lugar en el Santuario de Javier (Navarra) el día 7 de abril de 2006. Roma, 27 de febrero de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad FASTA (“Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino”). Mar del Plata (Argentina) 20 de abril de 2006. Nombrado miembro de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas de Buenos Aires. Buenos Aires (Argentina), 2 de febrero de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de San Pablo-CEU. Madrid 16 de junio de 2006. Nombrado miembro del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, por S.S. Benedicto XVI, 7 de octubre de 2006. Elegido Miembro de Número de la Sección Primera de Teología de la Real Academia de Doctores de España. Madrid, 8 de noviembre de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos. Burgos, 17 de septiembre 1999. Reelegido miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum” para un quinquenio, por S.S. Benedicto XVI, el 24 de abril de 2007.