Ante la Jornada Mundial de la Juventud -«¡No tengáis miedo de Cristo! Él no quita nada y lo da todo».

Mons. Atilano RodríguezMons. Atilano Rodríguez      Queridos jóvenes: Cuando aún resuenan los ecos de la última Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid, estamos ya a las puertas de la celebración de una nueva Jornada Mundial que, Dios mediante, tendrá lugar en Río de Janeiro. Aunque el mensaje elegido para la celebración de esta Jornada procede de la pluma de Benedicto XVI, la presidencia de la misma la asumirá el Papa Francisco.

El lema elegido para la preparación y celebración de esta magna manifestación juvenil está tomado del mandato misionero de Jesús a sus discípulos: «Id y haced discípulos de todos los pueblos» (Mt 28,19). Este encargo del Señor debe ser asumido por todos los cristianos en virtud del sacramento del bautismo pero, de un modo especial, el Papa Benedicto XVI lo propone con cariño y afecto sincero a todos los jóvenes, a los que participarán en la Jornada Mundial y a quienes no podrán asistir a la misma.

Ahora bien, para poder cumplir con el mandato misionero del Señor, es preciso que su invitación resuene en el corazón de cada uno de vosotros para que, desde la experiencia del encuentro personal con Él, podáis convertiros en fieles seguidores y valerosos testigos. Lo expresa muy bien el Papa Benedicto, cuando os dice a los jóvenes: «¡Dejaos atraer por Él! ¡Vivid esta experiencia de encuentro con Cristo, junto a tantos otros jóvenes que se reunirán en Río para el próximo encuentro mundial! Dejaos amar por Él y seréis los testigos que el mundo tanto necesita».

En estos momentos, toda la Iglesia necesita un nuevo impulso misionero para afrontar con esperanza la nueva evangelización y para colaborar con el Señor a la construcción de una sociedad en la que se respete la dignidad de cada persona y se viva la verdadera fraternidad. Los jóvenes no debéis permanecer al margen de esta misión eclesial. El Señor quiere contar con cada uno de vosotros para darlo a conocer a los demás. Es el regalo más precioso que podéis ofrecerles. La Iglesia necesita jóvenes que no se avergüencen de ser cristianos y que no tengan miedo a confesarlo como el Mesías y el Señor, sabiendo que Él está con nosotros todos los días hasta el fin de los tiempos.

Tal vez alguno dirá que mi discurso es demasiado espiritualista y que son otros los problemas que centran vuestra atención en estos momentos. Sé muy bien que, entre otras muchas cosas, os preocupa vuestro futuro al constatar las oscuridades del presente y al detectar las dificultades para encontrar un trabajo digno y estable. Con frecuencia rezo por vosotros y pido al Señor que, aunque existan dificultades en el camino, nadie ni nada os quite la esperanza.

No dudéis que, en medio de los obstáculos y dificultades del momento presente, Cristo sigue siendo luz para caminar y roca firme para esperar. Como nos dice el Papa Benedicto XVI, desde la experiencia de su dilatada vida y desde la profunda esperanza en las potencialidades de la juventud: «Hoy, quisiera con gran fuerza y con gran convicción, a partir de la experiencia de una larga vida personal, decir a todos vosotros, queridos jóvenes: ¡No tengáis miedo de Cristo! Él no quita nada y lo da todo. Quien se da a Él recibe el ciento por uno. Sí, abrid de par en para las puertas a Cristo, y encontraréis la verdadera vida».

Termino esta carta invitándoos a orar por el fruto espiritual de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, así como por el grupo de sacerdotes y jóvenes de la diócesis que nos representarán en Río de Janeiro. Los enviamos en el nombre del Señor y esperamos su testimonio creyente cuando regresen de Brasil.

Mi cordial saludo y la bendición de Dios para todos vosotros.

+ Atilano Rodríguez 

Obispo de Sigüenza-Guadalajara

Mons. Atilano Rodríguez
Acerca de Mons. Atilano Rodríguez 347 Articles
Mons. D. Atilano Rodríguez nació en Trascastro (Asturias) el 25 de octubre de 1946. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Oviedo y cursó la licenciatura en Teología dogmática en la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1970. El 26 de febrero de 2003 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo, sede de la que tomó posesión el 6 de abril de este mismo año. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostado Seglar y Consiliario Nacional de Acción Católica desde el año 2002. Nombrado obispo de Sigüenza-Guadalajara el día 2 de febrero de 2011, toma posesión de su nueva diócesis el día 2 de abril en la Catedral de Sigüenza.