Caminemos juntos en la fe

Tortosa Obispo Enrique BenaventMons. Enrique Benavent Vidal     Estimados hermanos:

Es la primera vez que tengo la oportunidad de dirigirme a todos vosotros a través de las páginas del semanario Vida diocesana. Por ello quiero aprovechar esta ocasión para dirigiros un saludo a todos aquellos que habitualmente seguís la vida de nuestra diócesis a través de estas páginas y a toda la comunidad diocesana. Acabo de llegar a Tortosa y he venido con el deseo de estar entre vosotros «como el que sirve». Pedid al Señor que me mantenga siempre en esta actitud, porque es el único camino para que mis palabras, mis acciones y mi vida sean un reflejo de Cristo, que es el único Pastor del Pueblo de Dios.

Cuando los sacerdotes o los obispos somos enviados a una comunidad cristiana debemos ser conscientes de que vamos a servir a unos cristianos que ya tienen una historia de fe y de seguimiento del Señor antes de que lleguemos nosotros. Las comunidades cristianas no son nuestras ni las hemos creado nosotros. Nos insertamos en una comunidad que ya está caminando en la fe. Cuando pienso que aquí hay una comunidad de creyentes con una historia de fe y con un deseo de vivir en fidelidad al Evangelio, no puedo sentir más que una gran alegría. Ahora comienzo a caminar con vosotros. Pedid al Señor que sepa descubrir y valorar siempre los signos auténticos de vida cristiana que ya existen entre nosotros y que en el ejercicio de mi ministerio pueda fortalecer a los débiles, animar a los cansados, curar a los enfermos y cuidar a los que están fuertes en la fe.

Estas páginas me ofrecen la posibilidad de dirigirme a todos vosotros habitualmente. Me gustaría que mis reflexiones y comentarios nos ayudaran a todos a crecer en la comunión, pero no en una comunión que nace del afecto o simpatía personal, sino en un auténtico sentido de comunión eclesial. Vivimos en la comunión cuando «sentimos con la Iglesia», cuando llegamos a tener «un solo corazón y una sola alma». Un cristiano tiene que sentir como propios los problemas y los retos que la Iglesia vive en cada momento de su historia, tiene que vivir permanentemente en una actitud de confianza hacia la Iglesia como lugar de la verdad sobre Jesucristo y la vida cristiana. Deseo que mis palabras y mis reflexiones ayuden a crecer en un clima de comunión eclesial.

El modelo de toda comunión eclesial se ha realizado en la Encarnación del Hijo de Dios. Para que nosotros podamos vivir en comunión con Él y lleguemos a participar de la unidad que Él vive con el Padre, previamente se ha hecho uno de nosotros, ha entrado en comunión con nosotros para posibilitarnos vivir unidos a Él. Quiero que este comportamiento del Señor inspire mi modo de estar entre vosotros: soy consciente de que el ministerio episcopal creará comunión eclesial si el obispo quiere conocer y compartir las alegrías, las esperanzas, las ilusiones y las inquietudes de aquellos a quienes tiene que acompañar en su vida cristiana. De este modo caminaremos juntos en el seguimiento del Señor, que es el auténtico Pastor de su pueblo. Que las palabras que os pueda dirigir a través de este semanario nos ayuden a caminar juntos en la fe.

Recibid mi saludo y mi bendición.

 

+ Enrique Benavent Vidal

Obispo de Tortosa

Mons. Enrique Benavent Vidal
Acerca de Mons. Enrique Benavent Vidal 183 Articles
Nació el 25 de abril de 1959 en Quatretonda (Valencia. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Moncada (Valencia), asistiendo a las clases de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” donde consiguió la Licenciatura en Teología (1986). Es Doctor en Teología (1993) por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos de Juan Pablo II el 8 de noviembre de 1982, durante su primera Visita Apostólica a España. CARGOS PASTORALES En su ministerio sacerdotal ha desempeñado los cargos de: coadjutor de la Parroquia de San Roque y San Sebastián de Alcoy (provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia) y profesor de Religión en el Instituto, de 1982 a 1985; formador en el Seminario Mayor de Moncada (Valencia) y profesor de Síntesis Teológica para los Diáconos, de 1985 a 1990; y Delegado Episcopal de Pastoral Vocacional, de 1993 a 1997. Durante tres años, de 1990 a 1993, se trasladó a Roma para cursar los estudios de doctorado en la Pontificia Universidad Gregoriana. Es profesor de Teología Dogmática en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia”, desde 1993; profesor en la Sección de Valencia del Pontifico Instituto “Juan Pablo II” para Estudios sobre Matrimonio y Familia, desde 1994; Director del Colegio Mayor “S. Juan de Ribera” de Burjassot-Valencia, desde 1999; Decano-Presidente de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia, desde 2004, y Director de la Sección Diócesis de la misma Facultad, desde 2001; además, desde 2003, es miembro del Consejo Presbiteral. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Valencia el 8 de noviembre de 2004. El 17 de mayo de 2013 el Papa Francisco le nombró Obispo de Tortosa. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE, desde 2008 es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la fe y desde 2005 de la de Seminarios y Universidades.