Verano del Año de la Fe: Venid y descansad!

Mons. VivesMons. Joan E. Vives      Ahora que vienen estos meses de ritmo diferente en la vida personal y de familia, en el trabajo –los que tienen–, quizás de algún viaje, y de encuentros en los pueblos de origen, cuando todo nos invita a la revisión de lo que estamos viviendo y haciendo, para programar con mayor realismo el nuevo curso, yo os invito a aprovechar el tiempo de verano del Año de la Fe para el reposo. Vivimos en un mundo que no para ni reposa nunca, y eso se nos incrusta. Os recomiendo que vayamos a Jesús, humildes y solos, y que reposemos en Él bien amigablemente. Recordemos las palabras evangélicas: «Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco» (Mc 6,30-31). Con tantos reclamos, no nos queda mucho tiempo para cuidar de nosotros mismos, de cuidar de nuestra fe. Y la fe hay que cuidarla, con la oración, el silencio y la lectura asidua de la Palabra de Dios. En el Año de la Fe el consejo de Jesús aún se hace más urgente: «¡Venid y descansad!»

Conviene que nos organicemos el verano, ya que las vacaciones no son un tiempo para no hacer nada, o no planificar nada… sino un tiempo para descansar y para poder llevar a cabo otras actividades que no se pueden hacer en la vida ordinaria y que nos hacen crecer como personas y como cristianos. Las buenas vacaciones son las que aportan vivencias diferentes al desenfreno que «la mundanidad» propone. Saber encontrar tiempo para nosotros mismos y para el próximo: tiempo de pensar, de orar, de leer un buen libro, de hacer deporte, de prestar algún servicio o ayudar a alguien, de atención y diálogo con la familia, contemplar la naturaleza, y sobre todo de admirar las cosas buenas que tiene nuestra propia familia y los amigos, sin detenernos en las deficiencias que conocemos de sobras… Tiempo para agradecer la fe y tiempo para la gratuidad, para ser más que para hacer. ¡El verano tiene que ser tiempo de agradecimiento!

Vamos a Jesús. Habrá que buscar momentos de oración, reflexión y revisión de la tarea realizada, más como acción de gracias por la «visita» de Dios, por las vidas de los que frecuentamos y por las nuestras, que no por encontrar faltas y quedar insatisfechos. De faltas siempre habrá, habrá que reconocerlas con humildad y rectificar, pero el verano debe ser tiempo de acción de gracias, de repaso en el corazón de personas, acontecimientos, encuentros que nos han llenado, que han hecho darnos cuenta de que el Señor estaba muy cerca de nosotros. «Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo» (Lc 15,31), nos dice también el Padre misericordioso…

Reposemos en el Señor. Dejemos en él todo desazón, todo reproche, todo cansancio, para reposar al menos algunos días «como un niño en brazos de su madre, com un niño saciado así está mi alma dentro de mí«, como reza el salmista (Sal 131,2). El reposo auténtico sólo lo encontramos cuando nos sabemos abandonar, llenos de confianza, en Jesucristo: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí» dice Jesús (Mt 11,28). Él nos curará las heridas, nos aumentará la fe y restaurará nuestro fervor. ¡Abandonémonos a sus manos y pongamos en Él toda nuestra esperanza!

¡Dejémonos guiar por el Espíritu Santo, que nos atraerá hacia Cristo, hacia el amor siempre más grande. Feliz reposo, y feliz verano!

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 333 Articles
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).