Se acaba el curso

Mons. Salvador Gimenez VallsMons. Salvador Giménez Valls   El tiempo sirve a los seres humanos, entre otras cosas, para comprobar el crecimiento personal y la maduración sapiencial.

También para analizar y disfrutar del presente recordando y agradeciendo el pasado y para preparar el futuro.

Personas e instituciones hemos usado las diferentes medidas del tiempo para organizar la propia vida. Nos pasa con el concepto curso, que no sirve sólo para el mundo escolar, sino que lo aplicamos a otras muchas parcelas de la actividad humana. En cierto sentido lo hacemos en la realidad eclesial.

En estas últimas semanas las parroquias y los movimientos apostólicos ultiman las actividades llevadas a cabo desde principios de octubre y agradecen el trabajo de tantos colaboradores que alientan la vida comunitaria. Sin cerrar por vacaciones aunque mantienen la apariencia del ritmo de la misma sociedad civil. Las celebraciones y las atenciones personales continúan; no suelen tener límites temporales. Es la misma vida cristiana que no cesa en su desarrollo orgánico, modula su presentación en el descanso estival y se prepara con nuevos bríos para el siguiente período.

Me importa en estos momentos señalar el agradecimiento a todos aquellos que han dedicado su tiempo al servicio de sus semejantes. Sobre todo a quienes, teniendo como referente absoluto a Jesucristo, intentan a diario vivir y transmitir su cuadro de valores a los demás.

Me importa también recordar el objetivo que se propuso la diócesis para un bienio: “Promoure iniciatives de renovació de la vida cristiana i d’acció missionera”. Se desarrollaba en dos líneas, una al interior, dirigida al mismo Pueblo de Dios y otra al exterior, pensando en el servicio que promueve
la Iglesia para toda la sociedad. Para la consecución adecuada de esta propuesta se han organizado diversas actividades diocesanas, parroquiales y de otros sectores pastorales. En general han contado con una buena valoración.

Algunos han comentado que es demasiado el número de actos organizados.

Puede que tengan razón. Al final se ha consentido esa cantidad por el motivo de ser una oferta, sin ningún tipo de obligación para nadie.

Mirando el curso próximo, me importa señalar la continuidad de los objetivos y el aliento a participar en el mayor número de actos formativos, informativos y convivenciales que entre todos promoveremos. Ello nos ayudará a cohesionar nuestras comunidades, nos enriquecerá en nuestro crecimiento personal y nos permitirá ponernos al servicio de los demás con más preparación y con una mejor actitud y disposición. Es, además, una prueba de vitalidad porque no estamos parados como complaciéndonos en el pequeño nido comunitario sino que nos movemos, salimos de casa y buscamos referencias para dar a conocer mejor el mensaje del Señor.

Os agradezco el servicio prestado a todos durante el presente curso y os animo a seguir dando respuesta con vuestra participación y vuestras oraciones en la programación del curso próximo.

† Salvador, bisbe de Menorca

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.