Mantener el derecho al aborto es sostener la corrupción del Estado

ReigplaMons. Juan Antonio Reig Pla    Parece mentira que cueste tanto derogar la ley actual del aborto que consagra como bien jurídico el “derecho” a destruir una vida inocente en el seno de la madre. Ante el retraso, en la anunciada derogación de esta ley, y la supuesta incertidumbre del partido que sustenta al gobierno de la nación, se ha desatado otra vez toda la maquinaria de propaganda pro-abortista, utilizando, como siempre, casos límite para manipular los sentimientos de las personas y generar confusión.

Analicemos brevemente el engaño de los eslóganes a favor del aborto y, en general, la manipulación del lenguaje que se utiliza. Cuando hablamos del aborto, ¿se trata de una ‘interrupción’ del embarazo? No. El aborto procurado es la eliminación de un ser humano inocente. ¿Se trata de una cuestión de salud reproductiva o sexual? En absoluto. El aborto no cura nada, sólo destruye. ¿Se trata de afirmar el derecho de la madre a decidir? Tampoco. La madre tiene derecho a decidir aquellas cosas – entendemos que buenas – que afectan a su vida personal, pero no tiene derecho a matar a nadie por el hecho de llevarlo en su seno. Pero ¿y si el feto es un agresor – como algunos aseguran con falsedad – contra la salud de la madre? El hijo concebido y no nacido es siempre inocente. Nunca es un agresor y merece acogida y respeto, y más dada su precariedad e indefensión. Nada debe hacerse – ni como fin ni como medio – que atente directamente contra él. Ahora bien, siempre que se cumplan los pertinentes criterios, se podrá intervenir con los tratamientos legítimos que correspondan, para curar a la madre, aunque se produzca – indirectamente y sin pretenderlo –, la muerte del hijo. [Cuando hablamos de ‘los pertinentes criterios’ para intentar la curación de la madre nos referimos a los siguientes: que la acción en sí misma – prescindiendo de sus efectos – sea buena o al menos indiferente; que el fin del agente sea obtener el efecto bueno y se limite a permitir el malo; que el efecto primero e inmediato que se sigue sea el bueno; y que exista una causa proporcionalmente grave para actuar]. En todo caso, nada impide que la madre renuncie a tratamientos legítimos por salvar la vida de su hijo.

Hechas estas aclaraciones vayamos al núcleo de la cuestión. Cuando hablamos de la vida humana concebida ¿hablamos de un ser humano? Por supuesto. Afirmar lo contrario supone prescindir de las evidencias científicas. Entonces ¿cuál es la razón para continuar afirmando el derecho al aborto? A mí modo de ver dos son, al menos, las razones. En primer lugar se trata de prolongar la misma ceguera espiritual que llevó a mantener la esclavitud como buena durante siglos. En segundo lugar se trata de afirmar un concepto de libertad perverso, despótico e insolidario. Mantener el derecho al aborto es sostener la corrupción del Estado. Si se puede matar al inocente indefenso, toda corrupción imaginable es posible y podría ser garantizada como «derecho».

La mujer no debe caer en este engaño. Ella también es víctima del aborto y merece el apoyo y la estima de toda la sociedad. La verdadera ayuda a la madre es sostenerla en su embarazo y ayudarla en la crianza de los hijos. Así pasaríamos de la cultura de la muerte a poner las bases para la civilización del amor.

 + Juan Antonio Reig Pla

Obispo de Alcalá de Henares

Mons. Juan Antonio Reig
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Nació en Cocentaina, archidiócesis de Valencia y provincia de Alicante, el 7 de julio de 1947 y bautizado en la parroquia de “La Asunción de Sta. María” de Cocentaina el 11 de julio de 1947. Realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Valencia, en la Universidad Pontificia de Salamanca (Licenciado en Sagrada Teología, 1973), en la Academia Alfonsiana de Roma y en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma (Doctorado en Teología Moral, 1978). Ordenado presbítero en la Sta. Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de Valencia el 8 de julio de 1971. Fue consagrado Obispo y tomó posesión de la Diócesis el día 14 de abril de 1996 (Segundo Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia) en la Sta. Iglesia Basílica Catedral de la Asunción de Ntra. Sra. (Segorbe). Hizo su entrada en la Ciudad de Castellón de la Plana el día 21 de abril. El sábado 24 de septiembre, festividad de Ntra. Sra. de la Merced, de 2005, Año de la Eucaristía y de la Inmaculada, fue elegido por el Santo Padre el Papa Benedicto XVI Obispo de la Diócesis de Cartagena en España. El viernes 18 de noviembre a las 11:00 h. llega a la que será su nueva diócesis, por el puerto de Cartagena, tal y como la tradición asegura que hizo el Apóstol Santiago en el año 36 de nuestra era. Toma posesión canónica de la Diócesis de Cartagena en España el sábado 19 de noviembre a las 11:00 h. en la plaza de la Santa Iglesia Catedral de Cartagena en Murcia. El sábado 7 de marzo de 2009, fue nombrado obispo de Alcalá de Henares, de la que tomó posesión el 25 de abril.