Que, por la Comunión de los Santos, nunca les falte nuestro apoyo

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián    Os escribo conmovido por los datos sobre cristianos perseguidos, que están llegando en las últimas semanas, y obligan a hablar de una persecución incesante. Os transcribo la información sin comentarios para que vosotros saquéis las conclusiones.

El observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas intervino el pasado día 23 en la sesión del Consejo de Derechos Humanos para informar: «Serias violaciones de los derechos de la libertad de religión en general y la reciente y continua discriminación y sistemáticos ataques contra diversas comunidades cristianas en particular, le conciernen profundamente a la Santa Sede. Una investigación reciente llegó a la siguiente conclusión impactante: más de 100.000 cristianos han sido asesinados cada año debido a su relación con la fe. Muchos otros están sujetos a desplazamientos forzados, por la destrucción de sus lugares de culto, por la violación y abducción de sus líderes, como sucedió recientemente en el caso de los obispos Yohanna Ibrahim y Boulos Yaziji, en Alepo (Siria».

«Muchos de esos actos ―constató― han sido perpetrados en partes de Medio
Oriente, África y Asia, y son el fruto de fanatismo, intolerancia, terrorismo y violación de las leyes. Además, en varios países del Este en que los cristianos eran históricamente parte de la sociedad, emerge la tendencia a marginarlos de la vida pública, ignorando su contribución histórica y social y siempre restringiendo la capacidad de las comunidades religiosas de realizar servicios sociales y de caridad».

Señaló además que el Consejo de Derechos Humanos ha reconocido que la
«religión, espiritualidad y creencias contribuyen a la promoción de la dignidad y del valor de la persona humana». De hecho, añadió el observador: «las comunidades cristianas con su patrimonio de valores y principios ha contribuido mucho a hacer conscientes a pueblos e individuos en su identidad y dignidad».

La persecución resulta particularmente cruenta en la República Centroafricana, donde los cristianos son el objetivo de acciones violentas por parte de los guerrilleros que apoyan al nuevo gobierno. De norte a sur han dejado un reguero de sangre, robos, saqueos, violaciones y profanaciones de iglesias. Familias enteras han huido del país atemorizadas, y los únicos que se han quedado son los sacerdotes, las religiosas y los obispos. En palabras del obispo de Bagassou, el español Mons. Juan José Aguirre, «las misiones de la Iglesia han sido atacadas y arrasadas. Hay constantes violaciones de
mujeres. Nos han robado todos los medios de transporte para visitar las iglesias y a los fieles, más de 20 coches. Estoy yendo a pie a todas partes, caminando con mi mochila. Al menos tres iglesias han sido profanadas y saqueadas. Nos han quemado el hospital pediátrico, el centro de internet, la farmacia… Fuera de Bangassou ha habido ejecuciones sumarias de adultos y niños».

Queridos diocesanos, ante un panorama tan doloroso os pido que no falte a estos cristianos nuestra oración y el apoyo que gracias a la comunión de los santos podemos ofrecerles para que sigan siendo fieles. Su testimonio fortalece nuestra fidelidad.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.