La llamada de Cáritas ante la crisis

Mons. Lluís Martínez SistachMons. Lluís Martínez Sistach      Este domingo celebramos el Corpus Christi. Es una fiesta antigua y plenamente cristiana: la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Jesús, que Él nos ha entregado por amor.

El libro de los Hechos de los Apóstoles, cuando habla de los primeros cristianos, une la asamblea eucarística con dos características básicas: la unión de los corazones y la comunión de bienes: “Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la distribución de las limosnas, a la fracción del Pan y a las plegarias”. La vinculación de la eucaristía con la atención a los pobres se convirtió en tradicional en las comunidades cristianas de los primeros siglos; los Padres de la Iglesia unen la partición del Pan eucarístico, que es el Cuerpo de Cristo, con el esfuerzo de partir y repartir el pan del alimento material a los pobres, que son como la personificación de Cristo. Los cristianos no podemos nunca olvidar la práctica de las llamadas obras de misericòrdia, tanto las espirituales como las corporales.

En la fiesta del Corpus Christi celebramos el Día del Amor Fraterno; es un día que nos invita vivir más, todos los días del año, el amor fraterno. Cáritas nos señala un lema para este día: “Hola, ¿hay alguien?”. Es un llamamiento, es como una petición de auxilio ante la angustia y la soledad que experimentan los pobres y las personas que se quedan a los márgenes de esta sociedad nuestra; y de manera especial es la llamada que nos dirigen los que podemos llamar los nuevos pobres.

Cuando una persona se queda sin trabajo, cuando una familia se queda sin casa, sin recursos para poder atender a las necesidades de su vida y de la de los hijos, ante el miedo y la angustia, es muy natural que surja esta pregunta: ¿estoy solo o hay alguien todavía que me pueda echar una mano?

Aquí se nos presenta un llamamiento a la solidaridad. Por fortuna, aumenta entre nosotros la solidaridad. En nuestra sociedad hay un despertar muy esperanzador de este sentimiento. Cáritas, como organismo oficial de la Iglesia para la acción caritativa y social, nos invita también constantemente a vivir esta solidaridad, porque para llevar a cabo su tarea necesita del esfuerzo de los profesionales de la acción social, de los muy numerosos voluntarios, sin los cuales muchas de las actividades que se realizan no serían posibles, y de los donantes, porque la mayor parte de las ayudas de Cáritas provienen de la iniciativa social.

La acción de Cáritas, sobre todo en las actuales circunstancias –juntamente con muchas otras iniciativas- constituye un gran factor de cohesión social. Doy las gracias a todos los que hacen posible que Cáritas pueda cumplir uno de los lemas que inspiran su actividad: “No tener un no para nadie”. 

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.