Fuente de vida y santidad

martorell7Mons. Julián Ruiz Martorell    Queridos hermanos en el Señor:  Os deseo gracia y paz.

 La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús dirige nuestra mirada hacia el Señor, cuyo costado fue traspasado por la lanza del soldado romano. Contemplamos un corazón abierto por nosotros y ante nosotros. Dios mismo nos abre su interioridad más profunda.      

 El Corazón de Jesús es fuente de vida y de santidad. Todo lo que Dios ha querido revelarnos sobre sí mismo y sobre su amor, lo encontramos concentrado en el Corazón de Jesús, a través del cual leemos el eterno plan divino de la salvación del mundo. Y se trata de un proyecto de amor.      

 En el mes de junio dirigimos nuestra mirada agradecida hacia el Señor, contemplamos el amor del Señor Jesús, que se compadece de todos nosotros. Contemplamos su Corazón ardiente de amor por el Padre, en la plenitud del Espíritu Santo. Cristo nos ama y nos muestra su Corazón como fuente de vida y santidad, como fuente de nuestra redención.      

Jesús es la fuente, el manantial de donde brota la vida divina. Necesitamos acercarnos a Él, permanecer en Él, para recibir esa vida. Y esa vida se convierte en principio de nueva vida y de santidad en nosotros. La santidad que procede de Dios, el único Santo, y que podemos alcanzar con la ayuda de la gracia.      

 La contemplación del Corazón de Jesús enciende en nosotros la hoguera ardiente del amor. Contemplar no es solamente mirar, no es simplemente ver. Significa sentir fascinación, admiración, gratitud, atracción y transformación.      

  La contemplación va imprimiendo en nuestro interior el modo de pensar de Cristo, su manera de sentir, su forma de amar. Toda nuestra vida queda configurada con la del Señor. Quedamos revestidos de Cristo Jesús. Y, en realidad, ésta es nuestra tarea como cristianos: despojarnos de nuestra vieja condición y revestirnos del Señor.      

 Nos dice San Pablo: “os habéis despojado del hombre viejo, con sus obras, y os habéis revestido de la nueva condición que, mediante el conocimiento, se va renovando a imagen de su Creador” (Col 3,9-10). Y nos exhorta: “Revestíos, más bien, del Señor Jesucristo” (Rom 13,14).      

 Para quedar configurados con la vida de Cristo Jesús necesitamos escuchar su Palabra; penetrar en sus sentimientos, afectos, deseos e intenciones, para hacer todas las cosas en unión perfecta con Él; recibir la gracia que nos comunican los sacramentos, y participar con impulso evangelizador en la vida y en la misión de la Iglesia.      

 Para poder revestirnos exteriormente de Cristo es necesario primero conocerle interiormente. Cristo debe ser recibido en el corazón por fe, antes de poder manifestarse en la vida por la santidad.  Estamos invitados a acudir al manantial del Corazón de Jesús para conocer con mayor intensidad al Señor y para experimentar más a fondo su amor. Así conseguiremos comprender mejor qué significa conocer en Jesucristo el amor de Dios, experimentarlo, manteniendo fija la mirada en Él, hasta vivir completamente de la experiencia de su amor, para poder ser sus testigos ante los demás.        

  Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

 +Julián Ruiz Martorell,

Obispo de Jaca y de Huesca

Mons. Julián Ruiz Martorell
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D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.