Domingo de la Ascensión a los cielos

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernández     Queridos hermanos y amigos:

Dentro del tiempo de pascua celebramos en este domingo la Ascensión del Señor a los Cielos. Es el triunfo cósmico y universal de Cristo (Ef 1, 17-23), desde ahora Él va a estar presente en el mundo y en la Iglesia de un modo nuevo. 

San Agustín en un sermón de este día decía: No lo vemos con nuestros propios ojos, lo vemos con los ojos del corazón. Hoy subió al cielo nuestro Señor Jesucristo, habéis oído, hermanos; suba también con Él nuestro corazón (Sermón 263). Está ahora, por lo tanto, más cerca de cada uno de nosotros, cada creyente lo puede experimentar en su propia vida, lo puede conocer y amar.

En este momento de su Ascensión al Cielo nos deja también un mandato: Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado (Mt 28, 18-20) Apoyada en este mandato la Iglesia no ha cesado a lo largo de su historia de transmitir el anuncio del Evangelio y de incorporar a la comunidad de creyentes a los nuevos bautizados.

Profundizando y actualizando este mandato de Jesús la Iglesia celebra desde hace 45 años en este día la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales . La Iglesia ha utilizados siempre en toda su historia los medios más eficaces de cada época para que el anuncio de la salvación llegue a todos. En nuestra época surge el reto de las nuevas tecnologías y como nos dice el Papa: Las nuevas tecnologías no modifican sólo el modo de comunicar, sino la comunicación en sí misma, por lo que se puede afirmar que nos encontramos ante una vasta transformación cultural. Junto a ese modo de difundir información y conocimientos, nace un nuevo modo de aprender y de pensar, así como nuevas oportunidades para establecer relaciones y construir lazos de comunión.
El Evangelio de Jesucristo que contiene unas verdades eternas y permanentes debe ser, por lo tanto, transmitido de un modo nuevo y como nos dice el eslogan de esta Jornada con verdad y autenticidad.

El empleo de las nuevas tecnologías como nos dice el Papa se fundamentan también en la Verdad, que es Cristo y por ello es la respuesta plena y auténtica a ese deseo humano de relación, de comunicación y de sentido que se manifiesta también en la participación masiva en las diversas redes sociales.

Es pues para nosotros un reto dar testimonio de nuestras convicciones y saber transmitir nuestras aportaciones para que cada persona encuentre en Cristo y su Evangelio su plena realización. Debemos ser pues maestros en el compartir también en las redes sociales partiendo de nuestro testimonio personal que crea siempre vínculos de comunión.

Y junto al uso de las nuevas tecnologías también será importante cuidar lo que es nuestra comunicación verbal y directa, las homilías de cada domingo, nuestras charlas y reflexiones, nuestras catequesis y lecciones de religión. Nuestro estilo siempre sencillo y claro, a la vez que fiel al Evangelio y a la Iglesia, ayudarán a todos a una apertura cada día mayor a la Buena Noticia de nuestra salvación. En el camino de Emaús que es la vida del cristiano tiene también que arder el corazón cuando se nos explican las Escrituras. Un reto para los sistemas más clásicos de la transmisión de la fe y para las nuevas tecnologías de la era cibernética.

Unámonos en oración en este domingo para que con todos los medios a nuestro alcance sepamos transmitir con verdad y confianza a Cristo, respuesta plena y auténtica al deseo humano de relación, de comunión y de sentido.

Con todo mi afecto os saludo y os bendigo. 

+ Eusebio Hernández Sola, OAR
Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 245 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.