«Los creyentes lo tenían todo en común» (Hch 2,44)

Mons. VivesMons. Joan E. Vives      La Iglesia nacida del costado de Cristo y enviada desde Pascua, tiene también una nueva manera de vivir las relaciones económicas. «Los hermanos perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones» (Hch 2,42). De entrada, la Iglesia estará siempre por la comunión y la transparencia. Hoy, con tantos escándalos por corrupción, la Iglesia también exige una economía ética, sin codicia ni avaricia financiera, y reclama un nuevo orden económico basado en valores humanistas, ya que es justo reconocer que debe ir siempre acompañado por la honradez y la transparencia. Y hay que predicar con el ejemplo. Benedicto XVI así lo expresa en el último texto de doctrina social eclesial, su encíclica «Caritas in veritate«: «La economía tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento; no de cualquier ética sino de una ética amiga de la persona… Se necesita tanto la preparación económica profesional como la coherencia moral» (nn. 45 y 71).

«Tener todo en común«, significa compartir y vivir de lo que la Iglesia recibe de la generosidad de sus fieles, sea directamente como donativos para poder realizar sus fines, o bien con aportaciones por servicios recibidos. Posee los bienes patrimoniales que generaciones actuales y anteriores han querido cederle para su misión, que es espiritual pero que precisa de un apoyo económico mínimo. También se nutre de las aportaciones que libremente los contribuyentes destinan en el momento de hacer la declaración de la renta, como también las tienen otras instituciones para fines sociales y para causas muy diversas. Y aún, se reciben también aportaciones por subvenciones o convenios muy bien delimitados en sus requisitos legales y absolutamente transparentes. ¡Se da, pues, una gran transparencia!

¿Qué hacemos con estos bienes y con los que se reciben de las personas que valoran lo que representa la Iglesia? Primero de todo predicar la Palabra de Dios y celebrar con dignidad el culto, tener los templos en buen estado y abiertos a todos, con el patrimonio catequético-cultural cuidado, para que la libertad religiosa sea efectiva. También es tarea muy propia de la Iglesia, ayudar a quien lo necesita (Cáritas…), cuidar de muchos colectivos con enormes carencias y ser fuente de solidaridad en tiempos de crisis. Es necesario un apoyo suficiente a los ministros y personas contratadas, aunque se pueda hacer mucho, porque cuenta con un gran número de voluntarios. Y en especial la Iglesia trata de atender muchas tareas que podríamos considerar ejercicio del apostolado, desde enseñanza y catequesis hasta la caridad hacia muchos grupos desfavorecidos, así como compartir solidariamente tantas misiones con gran cooperación con los colectivos en vías de desarrollo. No recibimos una financiación directa del Estado sino sólo por servicios prestados. Y se pagan todas las tasas legales incluídos el IVA y el IBI, excepto lo que la misma ley prevé como exención para la Iglesia como para otras instituciones. Agradezcamos este mecenazgo porque así podemos hacer mejores y más cosas para la sociedad.

La Iglesia estará siempre por la transparencia que dicte la ley y seguirá cumpliendo su misión con los medios de que disponga, haciendo mucho «por tantos que todavía necesitan tanto», que es un lema muy nuestro. Ahora que pronto podemos hacer un gesto importante para la Iglesia como es marcar con una X nuestra declaración de la renta, os animo a hacerlo, y os pido que no abandonemos el ideal de los primeros cristianos, que siempre nos reclama comunión y «tenerlo todo en común«.

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).