Fiesta de los comunicadores del Evangelio

Mons. Alfonso MiliánMons. Alfonso Milián    Este domingo celebramos la Ascensión del Señor a la derecha del Padre. Cuando Jesús está a punto de partir y serán sus discípulos los que habrán de continuar su misión, les dice: «Id y haced discípulos, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado».

Comunicar a otros la buena noticia de Jesús es una de las principales tareas de la Iglesia.

Encaja, pues, en esta fiesta de la Ascensión, la Jornada de las Comunicaciones
Sociales, que hoy celebramos los cristianos.

El mensaje para la Jornada de este año lo dejó escrito el papa emérito Benedicto XVI antes de su renuncia. En él nos hace caer en la cuenta de que lo que ahora se denomina “la red” y los diversos productos que circulan por internet pueden ser «portales de verdad y de fe, nuevos espacios para la evangelización». Ya nos había advertido sobre la utilidad de internet para la evangelización, y él mismo abrió su cuenta en twiter, con una amplia acogida en todo el mundo, para poder comunicarse y dialogar con mayor agilidad.

La comunicación a través de la red gana terreno cada día, sobre todo entre los jóvenes. Por eso dice el Papa: «es necesario utilizar los nuevos lenguajes para permitir que la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y los corazones de todos… En estas redes los creyentes pueden compartir la fuente profunda de su esperanza y de su alegría: la fe en el Dios rico de misericordia y de amor, revelado en Jesucristo».

Junto con la red hay otros instrumentos, como el cine, que las nuevas tecnologías ponen en nuestras manos y podemos utilizar para comunicar el Evangelio. Os anuncio ya que en el próximo mes de junio va a estrenarse una película muy relacionada con nuestra Diócesis y nuestra vida cristiana. Lleva por título «Un Dios prohibido» y narra la fidelidad de los seminaristas claretianos de Barbastro a su vocación, una fidelidad que culminó en el martirio, como bien sabemos.

Hay también otros mensajeros de la Buena Noticia, a los que conocemos muy de cerca: los misioneros de nuestra Diócesis, surgidos de la vitalidad de nuestras comunidades cristianas. Ellos han sido capaces de dejarlo todo e ir a anunciar el Evangelio lejos de su tierra, a esos países que se conocen como el Tercer Mundo. Son países pobres, con aguda escasez de alimentos, de medicinas, de profesionales sanitarios, de maestros… No podemos pasar por alto que en algunos de estos países todavía se sufre persecución por ser cristianos; y allí siguen los misioneros, junto a los cristianos perseguidos, llegando incluso a dar su vida por el Evangelio.

En esta fiesta de la Ascensión, la diócesis de Barbastro-Monzón celebra el Día
de los Misioneros diocesanos. En un encuentro con sus familiares, que siempre resulta entrañable, les vamos a recordar y oraremos por ellos. Este año la Jornada y su precedente Semana de Animación Misionera tienen lugar en los arciprestazgos del Cinca Medio y La Litera. Os invito a uniros a la Eucaristía que hoy celebraré en la parroquia de Binéfar, y a dar gracias a Dios por la respuesta generosa de nuestros misioneros a la vocación que un día recibieron. No dejéis de pedir al Señor que suscite entre nosotros nuevas vocaciones misioneras y que nos haga a cada uno de nosotros valientes comunicadores del Evangelio.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.