Nace un nuevo catecismo

Mons. Amadeo RodríguezMons. Amadeo Rodríguez     Queridos diocesanos: Después de un largo y rico proceso de elaboración, un nuevo catecismo acaba de ser aprobado por la Conferencia Episcopal Española. Con él se completa la catequesis de iniciación cristiana de niños y adolescentes y es posible también preparar el Sacramento de la Confirmación.

Se puede muy bien decir que estamos ante un catecismo deseado por muchos, porque desde hace bastante tiempo no había en la Iglesia española una sucesión de catecismos que cubriera completo el itinerario de educación inicial en la fe. Afortunadamente, cuando sea publicado, tras obtener el reconocimiento oficial de Roma, -en cuya fase está-, ya nuestros chicos y chicas, desde los tres años, podrán tener una referencia doctrinal completa para la catequesis que van a recibir en todo el proceso de iniciación.

“LOS PRIMEROS PASOS DE LA FE” será el instrumento que tendrán a disposición los padres y catequistas que acompañen a los niños en su despertar religioso y en los inicios de sus primeras experiencias cristianas, desde los tres hasta los seis años. Desde esa edad, hasta los diez años, “JESUS ES EL SEÑOR” está a disposición de las comunidades cristianas para que ofrezcan a niñas y niños una primera aproximación a la fe de la Iglesia. Este catecismo está siendo también la referencia de la catequesis que se ofrece en la preparación a la primera comunión.

Para garantizar la unidad de la iniciación cristiana, llega ahora “TESTIGOS DEL SEÑOR”, que es una rica síntesis de la fe para los niños de 10 a 14 años. Este catecismo nace consciente de que está a disposición de ese tramo abierto de la vida, final de la infancia y entrada en la preadolescencia, en el que poco a poco, aunque con dificultades, pero también con grandes posibilidades, se va fijando la identidad cristiana. El contenido de este catecismo quiere poner los fundamentos con los que formar cristianos adultos y comprometidos en su fe. Con una catequesis creativa e integral se podrá proponer un sólido proyecto de vida cristiana que lleve a un seguimiento de Jesucristo. Además, bien utilizada la pedagogía al servicio del contenido de la fe que se propone, se podrá muy bien responder a la pregunta que subyace en la iniciación cristiana: ¿Cómo se hace un cristiano?

Esta tarea se hará con soltura misionera, porque todo el catecismo está impregnado con la fuerza y la solidez del primer anuncio de la fe. Todo él, en efecto, está orientado al encuentro con Jesucristo, para ir conformando en él la vida cristiana y para aprender a ser sus testigos en medio del mundo. Los chicos y chicas de 10 a 14 años, al acercarse a este nuevo catecismo, podrán acoger, ayudados por sus catequistas en la rica e integral experiencia de la catequesis, una síntesis de la fe de la Iglesia adecuada a su edad e incluso a sus condiciones de vida.

El nuevo catecismo presenta los contenidos fundamentales de la fe de forma completa, sistemática y orgánica, para así configurar la vida cristiana de niños y adolescentes en todas sus dimensiones: en la fe creída, celebrada, vivida y rezada. Naturalmente, quiere hacerlo con un lenguaje cercano y bello, y con un estilo narrativo que ayude a entrar a los chicos en el contenido de la fe y así sea fuente de inspiración para sus vidas. No le falta tampoco una formulación sencilla de lo esencial que, siguiendo la tradición, consiste en una serie de preguntas y respuestas con las que se quiere educar en un lenguaje común de la fe.

Con una pedagogía “mistagógica”, este catecismo va acercando al misterio de la Pascua. Cuantos se aproximen a él necesariamente han de entrar en el corazón del año litúrgico y, por tanto, en la experiencia pascual de la Iglesia. Tiene cuatro partes que remiten al misterio de Cristo que la Iglesia celebra de modo singular en la Vigilia Pascual: Jesucristo es la Luz, Jesucristo es la Palabra (exposición de la fe), Jesucristo es la Vida (celebración de la fe), Jesucristo es el Camino (la moral). La oración está omnipresente en cada tema y en todo el itinerario.

La estructura del catecismo está al servicio de los cuatro pilares con los que la catequesis enriquece la vida cristiana. Aunque no sigue el modelo estructural del Catecismo de la Iglesia Católica, éste es, como no podía ser de otro modo, su fuente de inspiración. “Testigos del Señor” es una actualización, en nuestra catequesis y para unos destinatarios concretos, del texto de referencia desde el que hoy se elaboran todos los catecismos locales en la Iglesia universal.

Y como seguramente algún lector o lectora informados y con experiencia en el mundo de la catequesis se esté preguntando cómo y dónde se tiene en cuenta la vida concreta de los chicos y sus experiencias humanas y religiosas, les digo que a lo largo de todo el texto se va respondiendo a las situaciones concretas de vida de los niños y adolescentes y a las preguntas que éstos se pueden hacer ante la fe de la Iglesia. Una mayor concreción se deja a la catequesis misma y a los materiales de apoyo que, tanto para el catequista como para los chicos, se van a elaborar.

Estamos, pues, ante un instrumento precioso que se va a convertir en un medio para la evangelización en una etapa decisiva de la vida: la de la conformación de la identidad cristiana en el itinerario de su iniciación en la fe.

Con mi afecto y bendición.

+ Amadeo Rodríguez Magro,

Obispo de Plasencia

Mons. Amadeo Rodríguez
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Mons. Amadeo Rodríguez Magro nació el 12 de marzo de 1946 en San Jorge de Alor (Badajoz). Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Badajoz, del que luego sería formador. Recibió la ordenación sacerdotal el 14 de junio de 1970. Su primer destino pastoral fue de coadjutor de la parroquia emeritense de San Francisco de Sales (1970-1974), de la que posteriormente sería párroco (1977-1983). Tras obtener la licenciatura en Ciencias de la Educación (sección Catequética) en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma (1983-1986), D. Amadeo fue nombrado por su Obispo, D. Antonio Montero, vicario episcopal de Evangelización y director de la Secretaría Diocesana de Catequesis (1986-1997), siendo también designado vicario territorial de Mérida, Albuquerque y Almendralejo; y finalmente vicario general (1996-2003). Fue además secretario general del Sínodo Pacense (1988-1992) y secretario de la conferencia de Obispos de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz (1994-2003). En 1996 fue nombrado canónigo de la Catedral de Badajoz, cuyo cabildo presidió de 2002 a 2003. Realizó su labor docente como profesor en el Seminario, en el Centro Superior de Estudios Teológicos, en la escuela diocesana de Teología para Laicos (1986-2003) y de Doctrina Católica y su Pedagogía en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura (1987-2003). También formó parte del consejo asesor de la Subcomisión Episcopal de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española. El 3 de julio de 2003 San Juan Pablo II le nombra obispo de Plasencia y recibe la ordenación episcopal en la Catedral de Plasencia el 31 de agosto de 2003. En la Conferencia Episcopal Española es el vicepresidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y presidente de la Subcomisión Episcopal de Catequesis desde 2014, de la que ya era miembro desde 2003. También ha formado parte de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias de 2005 a 2011. El 9 de abril de 2016 se hizo público su nombramiento como obispo de Jaén. Tomó posesión de su cargo el día 21 de mayo de 2016.