Pascua del Enfermo 2013: El Buen Samaritano

Mons. Carlos EscribanoMons. Carlos Escribano    El quinto domingo del tiempo pascual se celebra la Pascua del enfermo. El lema de esta jornada se comparte con el de la Jornada Mundial del Enfermo que se celebra cada año el 11 de Febrero, desde que fuese esta instituida por el beato Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 1992.

La campaña de este año propone como marco la hermosa parábola del buen samaritano, haciendo especial hincapié en las palabras que Jesús dirige al maestro de la ley al terminar su relato: “Anda y haz tú lo mismo” (Lc. 10,37). Estas palabras están también dirigidas a nosotros; así nos lo propone Benedicto XVI en su mensaje para la jornada de este año: “el Señor nos señala cuál es la actitud que todo discípulo suyo ha de tener hacia los demás, especialmente hacia los que están necesitados de atención. Se trata por tanto de extraer del amor infinito de Dios, a través de una intensa relación con él en la oración, la fuerza para vivir cada día como el Buen Samaritano, con una atención concreta hacia quien está herido en el cuerpo y el espíritu, hacia quien pide ayuda, aunque sea un desconocido y no tenga recursos. Esto no sólo vale para los agentes pastorales y sanitarios, sino para todos, también para el mismo enfermo, que puede vivir su propia condición en una perspectiva de fe.” (Benedicto XVI, mensaje para la XXI jornada mundial del enfermo, 2-1-2013. Nº 2).

Todos, pues, estamos capacitados para cumplir ese mandato misionero del Señor, conforme a la enseñanza y el envío recibido en la parábola del buen samaritano. El Señor, con lenguaje imperativo, le dice al escriba que le había preguntado ¿quién es mi prójimo?: “¡Anda!” Y lo envía a los caminos del mundo encomendándole una tarea: “haz tu lo mismo”. Es una exhortación a  renovar su vida y a obrar conforme al modelo que se le ha propuesto: el buen samaritano.

También podemos llevarlo a cabo nosotros, en nuestro entorno y en nuestra vida, como testimonio ante el mundo de lo mucho que Dios ama a todos los hombres. No hay que olvidar que la caridad es lenguaje de nueva evangelización: un lenguaje que se expresa más con obras de fraternidad y solidaridad, de cercanía y de ayuda a las personas con necesidades espirituales y materiales, que con palabras. En este contexto, la pastoral de la salud puede convertirse en un camino adecuado y fecundo de primer anuncio; es un reto evangelizador para nuestras parroquias y comunidades inmersas en el desarrollo de nuestro Plan Diocesano de Pastoral. Se trata de sentirnos llamados a mostrar el rostro misericordioso de Jesús a aquellos que sufren, ofreciéndoles nuestra cercanía, disponibilidad, servicio generoso y mostrándoles un horizonte de sentido ante lo que significa la enfermedad y el dolor.

En este día de la Pascua del enfermo, tenemos muy presentes a todos ellos. Pedimos por todos los que sufren la enfermedad, por sus familias y por todas las personas que les cuidan y atienden. Los encomendamos, en este mes de Mayo que comienza, a la Santísima Virgen que acompaña siempre a la humanidad que sufre en búsqueda de alivio y de firme esperanza,  para que ayude a todos los que participan en el apostolado de la misericordia a ser buenos samaritanos para sus hermanos y hermanas que padecen la enfermedad y el sufrimiento.

+ Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín

Mons. Carlos Escribano Subías
Acerca de Mons. Carlos Escribano Subías 184 Articles
Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.