El estilo del Papa Francisco

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol      A diferencia de lo que sucede en el mundo de la política, cuando un cardenal llega a Papa no debe dar cumplimiento a un programa electoral que haya propuesto, porque en este caso no hay programa, ni campaña electoral, ni candidato. Hay que esperar a las primeras semanas para advertir cual será el estilo propio de su pontificado; el cual, aunque tiene siempre el mismo objetivo de servicio a la Iglesia universal, se expresa de acuerdo con las peculiaridades personales que cada uno le imprime.

En este sentido, ya podemos hacer alguna observación sobre lo que podríamos llamar el «estilo del papa Francisco», que algunos hemos podido apreciar muy de cerca en Roma y todos a través de la televisión.

La primera anotación podría ser el énfasis que pone en la sencillez personal y en el amor a los pobres. A los periodistas les confió en su encuentro que, recién elegido, en la misma Capilla Sixtina, decidió llamarse Francisco en recuerdo de Francisco de Asís, de quien destacó que fue «el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que custodia la creación».

Ya ha ofrecido algunos signos externos de cómo vivir la pobreza de modo ejemplar; también ha abogado por la paz, en su mensaje pascual, citando particularmente zonas del mundo en conflicto. Y no hay duda de que trabajará por un «ecologismo cristiano», de respeto al mundo creado por Dios.

La humildad de Francisco, siguiendo la estela de esta virtud tan visible en los últimos papas, la ha manifestado en variados detalles. El más divulgado, cuando el Jueves Santo se arrodilló a los pies de un grupo de jóvenes, algunos de ellos musulmanes, acogidos en un centro penitenciario romano, para lavárselos, como hizo Jesús con sus discípulos. Y cuando mantuvo la histórica entrevista con Benedicto XVI y regaló a su antecesor una imagen de la «Virgen de la Humildad», diciéndole: «cuando la vi pensé en usted», agradeciéndole el testimonio de humildad y sencillez que dio en los ocho años de su pontificado.

Por supuesto, el papa Francisco ha hablado de la fe. Dirigiéndose a los cardenales les habló de que hemos de «caminar, edificar y confesar». Es decir, hemos de avanzar en nuestro camino de la vida, edificando a la Iglesia y confesando al Señor. Advirtió: «Podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Acabaremos siendo una ONG asistencial, pero no la Iglesia, Esposa de Cristo».

He querido recoger sólo un ramillete de sus primeras palabras y gestos. Estoy convencido de que el nuevo Papa nos ofrecerá un tesoro de pensamientos y de ejemplos, y ya desde ahora animo a todos a seguirle de cerca, a estar pendiente de cuanto diga y haga. Y que, como nos pidió desde su primera aparición en el balcón de San Pedro, recemos por él pidiendo al Señor que le bendiga.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.