Pascua y Año de la Fe. ¡Cristo es la Puerta!

Mons. VivesMons. Joan E. Vives    Cuando el Papa convocó el Año de la Fe que estamos celebrando, el documento de convocatoria era «La Puerta de la Fe» (Porta fidei). Nos dio en Cristo, como Puerta, la clave para interpretar este tiempo de celebración de los 50 años del Concilio Vaticano II, y de profundización en la fe, la conversión y el anuncio del Evangelio con mayor coraje y fidelidad. Es muy sugerente que Jesús mismo se llamara «la puerta«, nunca cerrada, sino que permanece siempre abierta hacia el misterio de Dios. Él es aquel por el que entramos en las realidades que todavía no vemos, las revela, para adentrarnos en el misterio insondable y cautivador del amor de Dios. «Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos» (Jn 10,7-9).

Necesitamos tener la mirada fija en el rostro de Jesús: encarnado, sufriente y resucitado. Y caminar desde el Resucitado siendo testimonios de su verdad y de su amor que todo lo transforman. En este Año de la fe, la Pascua nos orienta:

• Estamos invitados a ser más contemplativos y no puramente activos. Nuestra aportación más específica es el testimonio de la fe, que confiesa con valentía que «Jesús es el Señor, el Viviente, el Camino, la Verdad y la Vida«.
• Toda la acción pastoral de nuestras Parroquias y comunidades debe orientarse hacia una experiencia de fe sólida, que haga florecer la santidad, en la línea del Concilio Vaticano II (LG 5), vocación universal a la santidad.
• Es bueno proponerse ideales elevados: la oración, la vivencia del domingo, la eucaristía, la reconciliación, así como escuchar, vivir y anunciar la Palabra de Jesús y testimoniarla con caridad ejemplar.
• Tratar de llegar con contactos cordiales y llenos de afecto a las personas que se han alejado de la fe, o que no conocen todavía a Jesucristo. Debemos ser, nosotros también, puerta hacia Cristo, desde una humilde y propositiva nueva evangelización. Una Iglesia pobre y misericordiosa; misionera; que sale de ella misma y no es clericalizada; con unos pastores próximos a la gente, que escuchan y curan.
• Amar con obras y de verdad a cada hermano necesitado que encontramos en el camino de la vida, ya que en él está Cristo; el hermano es Cristo. Con una atención preferente para las familias y la tutela valiente de la vida en todas sus fases, con especial atención a los niños y a las personas mayores.
• Compartir, coordinar y unir esfuerzos y experiencia para que en el pueblo, en la parroquia y en el arciprestazgo experimentemos la comunión eclesial que Cristo Resucitado nos da, uniéndonos todos en Él. Necesitamos cultivar una espiritualidad de la comunión, que es don de Dios, y relación fraterna; estima acogedora de los dones recíprocos. Comunidades con inventiva, que saben ser expresión del amor concreto de Dios en las más variadas situaciones de sufrimiento y de necesidad.
• Llegar a hacer realidad el anuncio cristiano desde el diálogo pastoral, que es una directriz importante para el crecimiento de todos en la búsqueda de la verdad y en la promoción de la paz, en un mundo plural.

La puerta viva que es Jesucristo permanece siempre abierta, y la Iglesia vive el misterio de la luna, que refleja la luz del Sol, que es el Cristo. Pidamos un nuevo impulso apostólico, animados por la confianza en la presencia de Cristo y sostenidos en la fuerza del Espíritu Santo.

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 380 Articles
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).