Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones: ¡Confío en Ti!

Mons. Carlos EscribanoMons. Carlos Escribano     La jornada mundial de oración por las vocaciones, celebra este año sus bodas de oro. Fue instituida por el Papa Pablo VI durante el Concilio Vaticano II, convocando a todo el pueblo de Dios a elevar su oración al Padre para que continúe enviando obreros a su Iglesia. El mensaje del Papa escrito para esta jornada tiene un sugerente contenido. Su título: “las vocaciones, signo de esperanza fundada sobre la fe”. Fue escrito por Benedicto XVI el pasado 6 de Octubre de 2012. En este Año de la fe, el pedir el Señor vocaciones para su Iglesia, nos ayuda a conectar estas dos virtudes teologales, la fe y la esperanza.

La esperanza- dice el Papa- es espera de algo positivo para el futuro, pero que, al mismo tiempo, sostiene nuestro presente, marcado frecuentemente por insatisfacciones y fracasos”. Estas palabras del mensaje de este año, creo que reflejan muy bien nuestro sentir diocesano en lo que respecta a las vocaciones. Nuestro presente nos puede producir un cierto desaliento, pero nuestra Iglesia diocesana sabe muy bien donde ha puesto su confianza: en el Señor. En el Año de la fe, debemos crecer en confianza en la acción de Dios en medio de su pueblo. Dios es fiel y se manifiesta constantemente en la historia de la salvación, suscitando en el corazón de muchos una respuesta decidida a una llamada recibida. Al final es la lógica del amor, un amor que manifestado en Jesucristo nos interpela existencialmente y pide una respuesta para ver que es lo que queremos hacer con nuestra propia vida. Nuestro reto como Iglesia diocesana, como arciprestazgos, como parroquias, colegios o familias cristianas, es ser capaces de mostrar ese amor, un amor que es fruto de la fe y que se ve animado por la esperanza a pesar de las dificultades.

“Las vocaciones sacerdotales y religiosas nacen de la experiencia del encuentro personal con Cristo, del diálogo sincero y confiado con él, para entrar en su voluntad. Es necesario, pues, crecer en la experiencia de fe, entendida como relación profunda con Jesús, como escucha interior de su voz, que resuena dentro de nosotros. Este itinerario, que hace capaz de acoger la llamada de Dios, tiene lugar dentro de las comunidades cristianas que viven un intenso clima de fe, un generoso testimonio de adhesión al Evangelio, una pasión misionera que induce al don total de sí mismo por el Reino de Dios, alimentado por la participación en los sacramentos, en particular la Eucaristía, y por una fervorosa vida de oración”. Esta invitación de Benedicto XVI en el mensaje de este año, puede convertirse en un pequeño examen de conciencia para nuestras comunidades cristianas en toda la diócesis y un estímulo para nuestro trabajo pastoral. El tercer objetivo de nuestro plan diocesano de pastoral para este año, nos exhorta a trabajar en este sentido: “avivar la experiencia del encuentro con Jesucristo: en la oración y la celebración de la fe”.

Es verdad que en nuestro entorno encontramos muchas comunidades pequeñas, envejecidas, pobres, aparentemente estériles… pero ¡para Dios nada hay imposible! (Lc 1, 37). Y para la esperanza de un corazón que cree, tampoco. Que nuestra diócesis haga suyo el lema de esta jornada: ¡Confío en ti Señor!

+ Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.