Rezar e invitar

Mons. Alfonso MiliánMons. Alfonso Milián     Hoy, IV domingo de Pascua, celebramos la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Llevamos cincuenta años realizando esta Jornada; cincuenta años pidiendo a Dios que siembre el don de la vocación sacerdotal y religiosa en nuestras comunidades. Por eso, quiero empezar esta carta dándole gracias por los muchos sacerdotes, religiosos y religiosas que, respondiendo a su llamada, le han consagrado su vida en el servicio de la Iglesia. De un modo particular hoy os invito a darle gracias por
los seminaristas de nuestra Diócesis.

Como os decía en mi carta de la semana pasada, hoy voy a conferir el orden del diaconado a Francisco, uno de nuestros seminaristas. Rezad por él y dad gracias a Dios por la fidelidad de Francisco al responder a la vocación. Esta fidelidad es motivo de gozo para toda la Diócesis.

La imagen del buen pastor, que propone el Evangelio en este domingo, invita a cuantos hemos respondido a esta vocación de Dios a seguir el modelo de pastor que es Cristo. Jesús, buen pastor, llama a las ovejas por su nombre y camina delante de ellas, de tal modo que su voz les resulta familiar. Si las llama por su nombre es porque las conoce profundamente. Caminar delante es mostrar la senda que hay que andar recorriéndola primero; no es decir por dónde se va, sino asumir el riesgo y la responsabilidad de guiar.

El Señor quiere que todos los que hemos respondido a su llamada colaboremos con Él en el pastoreo de las ovejas. Y nos pide también que invitemos a quienes sospechamos que Él llama a decidirse a decir «sí» y entregar su vida a esta hermosa tarea. Son muchas las propuestas que se abren ante los jóvenes, pero hay que ayudarles a descubrir que, sea cual fuere el camino profesional por el que se decidan, sólo verán saciada su hambre de verdad, de justicia y de paz para el mundo, si lo recorren acompañados por Jesús. Sólo Él nos sacia con esa agua que salta hasta la vida eterna.

Entre todas las vocaciones, la del sacerdocio y la vida religiosa ocupa un lugar destacado. Para que nuestras comunidades tengan los pastores que necesitan debemos hacer lo que Jesús dijo: Rogad al dueño de la mies que envíe operarios a su mies.

Hemos de tomar conciencia, por lo tanto, del papel de esta vocación en la espiritualidad y vida cristianas, y esforzarnos por hacerla plausible y deseable para los jóvenes de nuestras familias y comunidades.

El papa emérito Benedicto XVI, en el mensaje para esta Jornada, dejó dicho a
los sacerdotes que debemos mostrar la fecundidad de una tarea que entusiasma y confiere un sentido de plenitud a la propia existencia, por estar fundada sobre la fe en Aquel que nos ha amado en primer lugar. Y añadió dirigiéndose a los jóvenes: «No tengáis miedo de seguir a Jesús y de recorrer con valentía los exigentes senderos de la caridad y del compromiso generoso. Así seréis felices de servir, seréis testigos de aquel gozo que el mundo no puede dar, seréis llamas vivas de un amor infinito y eterno, aprenderéis a dar razón de vuestra esperanza».

Rezad todos los días por las vocaciones e invitad a vuestros hijos y nietos a
secundar la llamada de Dios, si pensáis que Él les llama.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.