Pascua y Oración por las Vocaciones

Mons. Raul BerzosaMons. Raúl Berzosa    Estamos en Tiempo Pascual. Me vienen a la memoria dos frases del Papa Francisco: “No os dejéis vencer por el mal y por el maligno”… “ Que nadie os robe la esperanza y la alegría”. Si se hicieran realidad en nuestra vida cotidiana, el Resucitado y el Espíritu estarían en nosotros fecundando nuevos testigos y nuevas comunidades de referencia. El Papa Francisco nos ha devuelto las ganas de ser buenos y santos, con sencillez y humildad. Cuidando el amor y la ternura en las pequeñas cosas y estando muy cerca de quienes se sienten más débiles y desprotegidos. ¡Gracias, Santo Padre, por ser como eres! 

El mes de abril, además, nos recuerda que tenemos que orar por las vocaciones; por todas las vocaciones. Este año, con un lema: “¡Confío en ti!”. Nos recuerda una doble verdad: tenemos que confiar en Jesucristo, que es quien nos llama y, a la vez, Él y la iglesia se fían de nosotros. Porque todos estamos “llamados”. Primero, a la vida; no somos hijos del azar o la casualidad. Estamos aquí porque Dios nos amó desde siempre. Segundo, llamados a ser cristianos. ¡Qué suerte descubrir y vivir la alegría de creer y la belleza de nuestra Fe! Y, además, cada cual tiene su vocación específica y única: como laicos comprometidos, como religiosos o como presbíteros.

Al Papa Benedicto XVI le dio tiempo a escribir un bello y sugerente mensaje con motivo de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Nos habla de que las vocaciones son un signo de esperanza fundada en la fe y en la fidelidad al Señor y nos recuerda que tenemos que estar siempre abiertos al amor de Dios manifestado plenamente en Jesucristo. ¿Qué sería de nuestra vida sin el amor de Dios?…

Y, finaliza su reflexión, uniendo resurrección y llamada a las vocaciones: el Resucitado pasa por los caminos de nuestra existencia y nos llama: “Ven y sígueme”(Mc 10,21). Esto implica sumergir nuestra propia voluntad en la voluntad de Jesús, darle verdaderamente la precedencia en nuestra vida, y colocarlo en primer lugar en todo lo que hacemos. Porque solo desde esta “comunión de Vida de Jesús” se puede vivir la vocación personal a la que nos ha llamado. Ojalá los más jóvenes, en medio de tantas propuestas superficiales y efímeras, encuentren valores que merecen la pena y, lo más importante, su propia vocación. Oremos de verdad y con fuerza.

La oración, además de ayudarnos a crecer como personas y comunidades, es garantía de que, con ella, el Señor de la Llamada nunca abandonará a su Iglesia, y a la humanidad, con nuevas y santas vocaciones a todos los estados de vida cristianos.

 + Raúl Berzosa

Obispo de Ciudad Rodrigo

Mons. Raúl Berzosa
Acerca de Mons. Raúl Berzosa 24 Articles
Nació en Aranda de Duero (Burgos) el 22 de noviembre de 1957.Ha realizado los estudios eclesiásticos en el Seminario Menor de Burgos (1968-1974) y en la sede de Burgos de la Facultad Teológica del Norte de España (1974-1982), donde obtuvo el Doctorado en Teología Dogmática en 1984. Fue ordenado sacerdote el 8 de noviembre de 1982, en Valencia, por Su Santidad Juan Pablo II. De 1984 a 1987 realizó los cursos de Licenciatura en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma y los cursos diplomáticos en la Pontificia Academia Eclesiástica. Durante este período estudió Antropología Teológica en la Pontificia Facultad Teológica “Teresianum” y siguió un curso de periodismo en el Instituto Profesional “Lazio”, en Roma. CARGOS PASTORALES De 1982 a 1983 fue Vicario parroquial de Medina de Pomar (Burgos) y de 1983 a 1984 Párroco de Pampliega, Villazopeque, Palazuelos de Muñó, Barriode Muñó y Belbimbre (Burgos). Además, entre 1987-1993 ejerció como Delegado Diocesano de Medios de Comunicación; Director de la revista diocesana “Sembrar” y Director de los programas diocesanos de Radio COPE. También fue Director del Instituto de Teología para Laicos y del Instituto de Teología a Distancia. Entre 1987-2005 ha sido profesor de Teología Dogmática en la Facultad Teológica del Norte de España y Director del Instituto de Ciencias Religiosas “San Jerónimo”. Y de 1997 a 1998 Párroco de Arcos de la Llana y anejos y de Sotresgudo. De 1994 a 2005 fue Secretario de los Obispos de las diócesis de Castilla-León. y de 1993 a 2004 Pro-Vicario General y Vicario de Pastoral de la archidiócesis de Burgos. Fue nombrado Obispo auxiliar de Oviedo el 22 de marzo de 2005, recibiendo la ordenación episcopal el 14 de mayo del mismo año en la Catedral de Oviedo. El 20 de abril de 2009 fue elegido Administrador Diocesano de Oviedo. El 2 de febrero de 2011 Benedicto XVI le nombró Obispo de Ciudad Rodrigo tomando posesión de la diócesis el 9 de abril. En la CEE pertenece a la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2005 y a la Junta de Asuntos Jurídicos desde el año 2008.