El Seminario Menor de La Inmaculada

Mons. José Leonardo LemosMons. J. Leonardo Lemos     Hubiera deseado dedicar mi carta del mes de marzo para hablaros del Seminario. No ha sido posible porque los acontecimientos eclesiales del momento requirieron nuestra atención y oración:

Rezar por el Papa que había renunciado a su ministerio por razones de salud física y el Cónclave electivo de un nuevo Papa. Ahora que la alegría del Papa Francisco acompaña a la Iglesia y nos anima en nuestro caminar cotidiano, quisiera manifestaros mi preocupación y esperanza.

Como bien sabéis, en Ourense poseemos dos Seminarios, el del “Divino Maestro” y el de “La Inmaculada”, cada uno con su finalidad bien definida. Podemos decir que el Seminario es uno, pero con dos pulmones que son los encargados de mantener viva la Iglesia diocesana. Son para nosotros motivo de esperanza. Sin embargo, en los últimos años hemos visto que el número de alumnos ha decrecido y, para algunos, este es motivo de preocupación; pero no podemos instalarnos en las lamentaciones. Es necesario ponernos en camino, como nos lo recomienda el nuevo Papa.

De manera especial quisiera que os preocuparais del Seminario Menor. Es un edificio renovado materialmente por los últimos obispos de esta Iglesia particular y en este momento, yo mismo, ayudado por el Rector y el Equipo de formadores y profesores, quisiera revitalizarlo y hacerlo más presente en la geografía diocesana. Si todos nos esforzásemos un poco, sacerdotes, catequistas, familias, profesores de los colegios de Secundaria y Bachillerato, etc. podríamos hacer llegar la presencia y la oferta educativa, el trato y atención personal de los alumnos, los medios didácticos y las instalaciones académicas, así como la preocupación para la formación integral de los alumnos en especial el cultivo de la dimensión religiosa, tareas que se realizan, sin ruido, todos los días en el Seminario Menor de la Inmaculada.

En la medida en que cuidemos el Seminario Menor tendremos asegurado el acceso al Seminario Mayor y el reemplazo generacional. En esta implicación nos jugamos mucho. Por otra parte, el Seminario Menor en sí no es una “fábrica de curas”, sino una entidad educativa diocesana que acoge
a esos niños y jóvenes para darles una adecuada educación y formación humana y cristiana, de modo que la llamada del Señor pueda encontrar el
clima adecuado para ser acogida y seguida.

Además de potenciar la campaña en favor del Seminario y de rezar por las vocaciones, es necesario que, prosiguiendo con la generosidad de nuestros predecesores, dotemos de las ayudas necesarias para el buen funcionamiento de esta institución de tal modo que pueda prestar un servicio más adecuado. Pensemos, por momentos en la actualización de la Biblioteca, la modernización y actualización de los espacios deportivos, la puesta al día en los medios técnicos e informáticos de las aulas, los instrumentos
didácticos imprescindibles, etc. Muchos pocos pueden hacer una gran labor.

Os ruego que seamos generosos con nuestro Seminario. Invertir en el Seminario es apostar por el futuro de nuestra Iglesia diocesana.

A San José y a la Madre Inmaculada le encomiendo la hermosa tarea de las vocaciones y del Seminario, y a vosotros os ruego que recéis por mí.

Con todo afecto os bendice.
 + J. Leonardo
 Bispo de Ourense

Mons. José Leonardo Lemos Montanet
Acerca de Mons. José Leonardo Lemos Montanet 54 Articles
Mons. J. Leonardo Lemos Montanet nació el 31 de mayo de 1953 en la parroquia de Santiago de Barallobre, ayuntamiento de Fene, provincia de Coruña y diócesis de Santiago de Compostela. A los 9 años se traslada con su familia a Ferrol, por destino de su padre, donde realiza los estudios hasta el bachillerato superior. Cursó el COU en el Instituto Xelmírez de Santiago de Compostela al tiempo que realizaba el propedéutico en el Seminario Mayor. Cursará los Estudios Eclesiásticos, siendo ordenado Diácono en el año 1978. En septiembre de ese mismo año será nombrado Formador en el Seminario Menor Diocesano de la Asunción. Desde este momento es socio de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. El 19 de mayo de 1979 será ordenado Sacerdote al servicio de la Archidiócesis de Santiago de Compostela por el arzobispo D. Ángel Suquía Goicoechea. Continuó como Formador del Seminario Menor, al tiempo que colaboraba los fines de semana en la parroquia de Nuestra Señora de la Merced de Conxo (Santiago), hasta septiembre de 1982 en que es enviado a Roma para ampliar estudios. Allí obtendrá la licenciatura en Filosofía Teorética por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y las diplomaturas de Arqueología Sagrada, Archivística y Biblioteconomía. Más tarde, obtiene el doctorado en Filosofía por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Roma, en junio de 1987, con la tesis Lo que llamamos ser humano. Ensayo sobre la antropo-ontología de Ángel Amor Ruibal. En el curso 1985-1986 empezará su actividad docente como profesor de Filosofía en el Instituto Teológico Compostelano y en el Seminario Menor de la Asunción, hasta la actualidad. Entre 1986 y 1988 ejercerá de capellán de la Residencia Universitaria Cristo Rey en Santiago de Compostela y profesor de religión en el Chester College International School. Desde septiembre de 1988 hasta junio de 2001 será Formador en el Seminario Mayor de Santiago de Compostela, labor que compaginará como sacerdote adscrito de la parroquia de S. Fernando, desde 1987 hasta la actualidad. Tras su etapa en el Seminario Mayor es nombrado Director Técnico del Seminario Menor Diocesano en el año 2001, cargo que desempeña en estos momentos. En el Instituto Teológico Compostelano, Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, desempeñará el cargo de Vicedirector desde 2007 hasta la actualidad, Director de la Biblioteca de Estudio Teolóxicos de Galicia, desde 1993 hasta 2007 y Director del Instituto Superior Compostelano de Ciencias Religiosas desde 2006. En diciembre de 2003 será nombrado por el Arzobispo de Santiago, D. Julián Barrio Barrio, Canónigo de la Catedral de Santiago de Compostela, ocupando el oficio de Canónigo-Secretario Capitular de la misma. El 16 de diciembre de 2011 la Santa Sede hizo público que S. S. Benedicto XVI lo ha nombrado nuevo obispo de Ourense.