El vaso, el agua y el elefante

Mons. MunillaMons. José Ignacio Munilla     La Iglesia Católica se encuentra en plena celebración del Año de la Fe. Los obispos hemos recibido el ministerio de guardar la integridad de la fe. Se trata de una encomienda que abarca tres niveles: Tener una fe coherente, predicar con pedagogía y rebatir los errores contrarios. Pues bien, tengo que confesar que me preocupa cómo se difunden en nuestros días algunas imágenes sobre la religiosidad y la espiritualidad, que son claramente incompatibles con nuestra fe católica. Me refiero en concreto a las dos siguientes:

“El vaso y el agua”: Se pretende diferenciar entre la religión y la espiritualidad
sirviéndose del referido símil. Las religiones serían como el vaso (hay muchos vasos); mientras que la espiritualidad sería como el agua. Se puede beber agua en diversos tipos de vasos o sin necesidad de ellos. Así ocurriría también con las religiones;todas ellas serían igualmente válidas para beber el agua de la espiritualidad.

“El elefante”: Se representa a un elefante rodeado de una serie de personajes
vestidos con los atuendos típicos de diferentes religiones;todos ellos con los ojos totalmente vendados:Un obispo católico toca con sus manos la trompa; un monje budista palpa un colmillo del elefante; un imán acaricia una de las patas traseras; un rabino manosea una de las orejas del elefante…Y en la parte baja inferior de esta viñeta se puede leer: “Dios es mayor que lo que las religiones dicen sobre Él”. Es obvio que la conclusión a la que pretende hacernos llegar esta imagen del elefante es que todas las religiones se reducen a un intento infructuoso del hombre de alcanzar a Dios.

Alguien dijo que el relativismo es el ‘santo y seña’más característico de la
cultura occidental secularizada. Y sin lugar a dudas, la reflexión teológica no está al margen de este riesgo. La teoría del “pluralismo religioso” —es decir, la presentación de todas las religiones como igualmente verdaderas— no es sino la lectura del hecho religioso a la luz del relativismo. La Nueva Era ha resultado ser una aliada inestimable para la penetración del relativismo en el campo religioso. Lo que hoy en día se lleva es el sincretismo y el esoterismo, como distintivo de una espiritualidad que está abierta a “todo”, sin necesidad de creer en “nada” en concreto.

Sin embargo, quienes piensan que por este camino están descubriendo una
espiritualidad moderna, están muy equivocados. En el fondo, nos encontramos ante una reedición del paganismo del Imperio Romano con el que se tuvo que enfrentar el cristianismo. Pongo un ejemplo ilustrativomuy concreto; el debate entre Simanco y San Ambrosio en el siglo IV:

Un presidente del Senado romano, de nombre Simanco, colocó un “ara de la
Victoria” en el aula del Senado. Cada uno de los senadores debía quemar incienso en ese altar, independientemente de sus creencias, porque a juicio de Simanco tanto el cristianismo como el paganismo eran igualmente válidos. En su opinión todas las religiones son igualmente válidas al tratarse de caminos de búsqueda de una realidad que nossupera y que nunca podremos alcanzar. Su disertación se resume en la siguiente frase: “A tan gran Misterio es imposible que se pueda llegar por un solo camino”.

Los cristianos se negaron en redondo a quemar incienso en ese altar pagano.
San Ambrosio, obispo de Milán, fue el encargado de responder a Simanco:
Ciertamente el misterio de Dios es inaccesible al ser humano por sus solas fuerzas, pero este misterio se nos ha hecho accesible por la Revelación de Dios. La religión cristiana no es el camino del hombre a Dios, sino el camino de Dios al hombre. Por lo tanto, en palabras de San Ambrosio, los caminos de acceso a Dios no son múltiples, sino uno solo: el camino por el que Dios se ha acercado al hombre.

El senador pagano Simanco —y con él, los defensores del pluralismo religioso
en nuestros días—piensan que “a tan gran Misterio es imposible que se pueda llegar por un solo camino”. Sin embargo, San Ambrosio mantiene que el politeísmo es irracional, y que Dios nos ha librado de él gracias a la Revelación. A diferencia de otras religiones, la religión cristiana no es una gnosis, una salvación por el conocimiento, sino que nace del hecho histórico de la Encarnación, Muerte y Resurrección de Cristo, gracias a las cuales Dios nos ha abierto el camino de acceso a su Misterio de vida. Aquí reside la originalidad del cristianismo: El acontecimiento central de la historia humana
ha sido la venida de Dios, quien en Cristo, ha salido al encuentro del hombre.La teoría del pluralismo religioso es totalmente incompatible con nuestra fe en la Encarnación.

Las tendencias relativistas y sincretistas ligadas en mayor o menor medida a la Nueva Era, tienenmuy poco de “nuevas”, ya que en el fondo son una reedición del paganismo romano, que no podía soportar que Jesucristo fuese presentado como el “único mediador entre Dios y los hombres” (1 Tm 2, 5). Y es que, después de dos mil años de historia, ¡es muy difícil inventar una herejía original!

Pasados cincuenta años, estamos ante una buena oportunidad de redescubrir
el Concilio Vaticano II, en el que de una forma muy equilibrada, se afirma por una parte, que en las diversas religiones podemos encontrar semillas de verdad, e incluso una cierta preparación para el Evangelio (cfr. LG 16). Pero al mismo tiempo se recuerda que solamente en Cristo y en su Iglesia se pueden encontrar la Revelación de Dios y la plenitud de los medios de la salvación (cfr. UR 3).

En definitiva, Jesucristo no solo es el agua, sino que también es el vaso. Y es
que, en el cristianismo no se puede distinguir entre religiosidad y espiritualidad; de la misma forma que en el ser humano no se pueden separar las venas de la carne, sin acabar con su vida.

+ José Ignacio Munilla Aguirre

Obispo de San Sebastián

Mons. José Ignacio Munilla
Acerca de Mons. José Ignacio Munilla 44 Articles
Mons. D. José Ignacio Munilla Aguirre nace en San Sebastián el 13 de noviembre de 1961. Inició los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor de Toledo y los concluyó en San Sebastián. Obtuvo la licenciatura en Teología, especialización en Espiritualidad, en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos. Fue ordenado sacerdote en San Sebastián el 29 de junio de 1986. CARGOS PASTORALES Ha desempeñado el ministerio pastoral en Zumárraga: en los años 1986-1990 ha sido vicario parroquial en la Parroquia de la Asunción y en 1990 es párroco de El Salvador. Es también miembro del Consejo Presbiteral. El 24 de junio de 2006 fue nombrado Obispo Palencia y tomó posesión de la diócesis el 4 10 de septiembre de 2006. El 21 de noviembre de 2009 fue nombrado Obispo de San Sebastián,tomando posesión de la diócesis el 9 de enero de 2010. En la reunión plenaria del Consejo de Conferencias Episcopales Europeas (CCEE)que se celebró en Saint Gallen, Suiza, del 27 al al 30 de septiembre de 2012, fue nombrado presidente de la Comisión de Comunicaciones Sociales de los obispos europeos. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde la Asamblea Plenaria de marzo de 2017. Cargo que desempeña desde 2011. Durante el trienio 2005-2008 fue miembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada. Desde 2008 y hasta 2013 fue miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (Subcomisión de Juventud).