Sé de quién me he fiado

Mons. Salvador Gimenez VallsMons. Giménez Valls    El lema que enmarca la celebración del DIA DEL SEMINARIO de este año está tomado de la carta que le escribe san Pablo a Timoteo (1,12). El contenido de este libro del Nuevo Testamento ha sido objeto de oración y de reflexión para la inmensa mayoría de sacerdotes porque el Apóstol, que está dedicando su vida a anunciar a Cristo en múltiples viajes a pueblos y ciudades, desea encomendar a alguien en concreto, a Timoteo, la tarea de guiar a sus hermanos como responsable de una comunidad cristiana. Y lo hace como un padre habla a su hijo; o como un amigo entrañable dirige sus consejos a otro que quiere realizar en su vida lo mismo que él ha hecho con la suya.

Le da consejos para su vida y su ministerio que, en el conjunto, es un maravilloso tratado sobre el sacerdocio. Podemos decir también que la mencionada carta contiene una serie de instrucciones que versan fundamentalmente sobre tres temas: la organización de la comunidad, la forma de combatir a quien tergiversa el mensaje de Cristo y cómo debe ser la vida cristiana de los fieles.

 No corresponde ahora hacer un comentario exegético sobre la carta paulina. Sólo desearía comentar la frase elegida que tiene un matiz revelador: la referencia personal.

Con todo el cariño de su corazón le expone Pablo el fundamento confiado de su existencia. No le interesa tanto la teoría sino la justificación de su propia opción por Jesucristo. Y lo sitúa todo en ese terreno insobornable de la intimidad y de la conciencia. Sé, de saber, de sabiduría, de conocimiento experiencial del mensaje que ha conocido y que no es un invento o deseo propio. El “quien” hace referencia, es una llamada a otra persona, Dios, revelado en Cristo Jesús, cuya misericordia, gracia y paz ha pedido en el comienzo de su escrito y que constituye la base más enriquecedora de su
servicio a la comunidad. El pronombre “me” vuelve a insistir en la dimensión personal convirtiendo la propia decisión en una expresión radical y convincente de la libertad de cada persona. Fiarse es un verbo que siembre ha encerrado la oferta de ponerse en manos del otro porque se le acepta, se establece una recíproca relación de voluntades y se orienta la vida siguiendo sus indicaciones. Es la entrega personal como servicio voluntario a la comunidad que paulatinamente se va formando con la fuerza del Espíritu
Santo.

 Esta dimensión continúa estando viva entre nosotros. Mucho más cuando
comprobamos la respuesta afirmativa de algunos jóvenes al Señor que les llama a participar del ministerio sacerdotal. De persona a persona, invocando su libertad y apelando a la generosidad de su entrega a la comunidad cristiana. Los seminaristas actuales meditarán profundamente esta frase paulina para conformar su personalidad con Aquél en quien han depositado su confianza. 

Esa misma constatación de san Pablo es la referencia de los formadores del
Seminario que constantemente han tenido la responsabilidad de hacer visible el deseo del Señor de contar con personas que se fíen de Él.

Es también, como palabra inspirada, una luz que oriente los pasos de todos los cristianos, sobre todo, de los actuales sacerdotes y de los padres de familia, interesados en responder fielmente al Señor acompañando a sus hijos en su fe y en su vocación.

 Toda la comunidad cristiana está obligada a rezar y a colaborar con todas las
personas que conforman nuestro SEMINARIO.

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.