Día del Seminario 2013

Mons. Rafael ZornozaMons. Rafael Zornoza      Queridos amigos, fieles diocesanos, muy especialmente jóvenes y niños, sacerdotes y responsables de la evangelización, muy queridos padres de familia, ancianos y enfermos, monasterios de clausura y religiosos, hermanos todos:

He querido nombraros así, uno por uno, porque las vocaciones sacerdotales son el fruto sorprendente y admirable de la entrega de todos y cada uno de vosotros que cooperando con la gracia del Espíritu Santo permanecéis en Cristo por la fe y dais mucho fruto por la caridad. Esa caridad que -como Benedicto XVI recordaba poco antes de su retiro- consiste principalmente en dar a Cristo ¿pues qué mayor caridad podemos tener con alguien que darle el sentido de su vida? Efectivamente la amistad con el Salvador es la respuesta a la pregunta fundamental de la vida que tiene todo hombre y especialmente cada joven y que se podría expresar con aquellos versos de Antonio Machado:

¿Mí corazón se ha dormido?
Colmenares de mis sueños,
¿ya no labráis? ¿Está seca
la noria del pensamiento,
los cangilones vacíos,
girando, de sombra llenos?

No; mi corazón no duerme.
Está despierto, despierto.
Ni duerme ni sueña; mira,
los claros ojos abiertos,
señas lejanas y escucha
 a orillas del gran silencio.

Así está el corazón de muchos de nuestros jóvenes, parece que duerme pero no es así. “Está despierto, despierto”  con los ojos bien abiertos esperando esas señales que vengan del otro lado de la orilla del Misterio porque intuyen que sólo de allí puede venir la respuesta a su pregunta: ¿Quién soy? ¿Para qué existo? ¿Cuál es mi misión en esta vida? Los cristianos hemos aprendido que ese propósito o sentido de la vida se llama vocación porque coincide con la llamada (vocare en latín es llamar) que Cristo hace a cada hombre pues en Él se ha manifestado el misterio de la existencia de cada uno de nosotros. Sí, realmente el Misterio ha cruzado el mar impenetrable que nos separaba por nuestra rebeldía y ha querido llevarnos con Él. Y en esa misión de rescate nos ha querido implicar en la salvación unos de otros. Nos pide que le ayudemos a salvar. Esa es la preciosa misión de todos los cristianos pero especialmente de los sacerdotes.

El que se deja enrolar en esta aventura ya no encontrará descanso, ni nada propio, ni vida privada, ni un sitio donde reclinar la cabeza. La promesa de obediencia y de celibato de los presbíteros es expresión de una vida expropiada, enamorada, arrebatada por el amor de Cristo que le urge y le envía a la gente. Por esto los fieles amáis a vuestros sacerdotes y al Seminario donde son forjados para ser santos, pastores según Su Corazón. Y por eso apoyar con vuestro dinero y vuestra oración, acompañar a los llamados con vuestro afecto, proponer a los jóvenes que veáis más idóneos para esta misión o simplemente ofrecer en vuestro corazón a vuestros hijos, nietos o catecúmenos es el mejor favor que les podéis hacer a ellos, al mundo y a Dios.

El amor de Cristo nos urge. “Sé de Quién me he fiado” es el lema de la campaña vocacional de este Año de la Fe. Quien arriesga por Cristo no pierde nada, lo gana todo. Sólo necesita que Le creamos de verdad.

Agradezco vuestra oración, afecto y ayuda tan generosa y os animo para que lo sea aún más pues si Él no se reservó nada por nuestra salvación ¿Cómo no haremos nosotros lo mismo por Él?

Os bendigo de todo corazón.

+ Rafael Zornoza Boy,

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.