«Tú eres Pedro»

Mons. Ginés García BeltránMons. Ginés García    Queridos diocesanos: 

 El Señor ha vuelto a sorprendernos; una vez más nos muestra que la Iglesia es suya, y es Él quien la conduce. El miércoles pasado nos regalaba un nuevo Sucesor de San Pedro en la persona del cardenal Jorge Mario Bergoglio Sj, arzobispo de Buenos Aires. Es el Papa Francisco.

Cuántas opiniones y cábalas estos días acerca del sucesor de Benedicto XVI. Pero ha sido el Espíritu Santo el que, finalmente, ha hablado, sirviéndose de la mediación del colegio de los cardenales encargados de la elección del Papa. Nosotros los hemos acompañado con nuestra oración.

 El encargo en favor de la Iglesia que el Señor hizo al apóstol Pedro, sigue teniendo plena actualidad en sus sucesores. La edificación de la Iglesia, mediante el anuncio de la Palabra de Dios, la celebración de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía, y la vida de caridad, constituye la misión del Papa. Como Obispo de Roma, preside en la caridad a la Iglesia extendida por todo el mundo. Su vocación es un servicio a la unidad y a la comunión de la Iglesia; está llamado a hacer presente a Cristo, como su Vicario, y a confirmarnos en la fe. El Papa está en medio de la Iglesia como oyente de la Palabra, sometido a la voluntad de Dios; y al mismo tiempo, está al frente de la Iglesia como padre y pastor solícito.

Cada día tiene sus preocupaciones, como nos recuerda el Señor en el Evangelio, y cada época sus retos. Son los de la nuestra, lo que encuentra el primer Papa que viene de América. Cuando se habla de la importante labor, que tiene el Papa Francisco, en las actuales circunstancias por las que pasa la Iglesia y el mundo, tengo la impresión que se cumplen las palabras del Señor: “juzgáis según la carne”. La Iglesia siempre tendrá dificultades, pues avanza “entre las dificultades del mundo y los consuelos de Dios”. La gran tarea del nuevo Papa es la evangelización, la transmisión de la fe en el mundo contemporáneo. No podemos caer en la tentación de que sea el mundo y su poder, el que marque la agenda de la Iglesia. La Iglesia existe para evangelizar, y es el Papa con el colegio episcopal, el garante de esta misión.

  En estos pocos días de pontificado, hemos podido comprobar que estamos ante un Papa con gestos elocuentes de humildad y cercanía, pero sobre todo de fe sincera y sencilla. Nos conmovió la invitación a orar en su primera aparición ante la Iglesia, recién elegido; nos interrogan sus gestos de valentía evangélica. La elección del nombre, como el mismo ha indicado hace referencia a Francisco de Asís, el gran santo de la humildad y la paz. Muchos, también católicos, y católicos de fe vivida y compromiso eclesial, dicen: “este Papa me gusta”. A este respecto quiero recordar que, en este caso, la simpatía o antipatía no son camino de fe. El Papa no debe ser según mi gusto, sino según el gusto de Dios. Y los creyentes los acogemos y respetamos, no porque sea de nuestro gusto sino porque es el que Dios, nuestro Señor, ha puesto para dirigir la Iglesia en este momento de la historia. Esta es la mirada de la fe, la mirada que construye una Iglesia como Dios la quiere.

 Os invito, queridos hermanos, a acoger al Papa Francisco en la fe; a mostrarle nuestro respeto filial y obediencia; a rezar por su persona y ministerio.

Nos cuenta el libro de los Hechos de los Apóstoles, que la Iglesia rezaba por Pedro. Hoy también la Iglesia reza por Pedro. Cada día hemos de pedir por la persona e intenciones del Santo Padre; es un gesto precioso de comunión y afecto. Hemos de escuchar y seguir sus enseñanzas que serán un tesoro precioso para alimentar y animar nuestra vida cristiana. 

 Hoy, festividad de San José, patrón de la Iglesia universal, comienza oficialmente su ministerio como pastor de esta Iglesia. Pedimos a Jesucristo, buen Pastor de nuestras almas, que lo acompañe en este arduo camino, para que la Iglesia se enriquezca con abundantes frutos de santidad.

 A la intercesión de María, Madre de la Iglesia, encomendamos este nuevo pontificado, con el deseo de que sea para la gloria del Dios y la salvación de los hombres.

 Tú eres Pedro. Francisco es Pedro y sobre él, quiere el Señor edificar hoy la Iglesia.

 Con mi afecto y bendición.           

+ Ginés García Beltrán,

Obispo de Guadix

Mons. Ginés García Beltrán
Acerca de Mons. Ginés García Beltrán 91 Articles
S. E. R. Mons. Ginés Ramón García Beltrán, nació en Lorca (Murcia), siendo natural de Huércal-Overa (Almería), el día 3 de octubre de 1961. Después de cursar estudios de Enseñanza Media en el Instituto de Huércal-Overa de 1975 a1979, ingreso en el Seminario Conciliar de San Indalecio, de Almería. Cursó estudios de Teología en la Facultad de Teología de la Compañía de Jesús en Granada. Tras obtener la graduación de Bachiller en Teología en 1984, es ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1985. Licenciado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en 1986. En 1987 cursó estudios de doctorado en Derecho Canónico en la misma Universidad, y especialización en derecho matrimonial en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Ha desempeñado el ministerio sacerdotal como párroco de Mojácar (1987-1989), Rioja (1993-1994), «Santa María de los Ángeles», de la Capital (1994-996). Capellán de las Religiosas de la Inmaculada Niña «Divina Infantita» (1993-1994) y de las Religiosas Siervas de los Pobres, Hijas del Sagrado Corazón de Jesús (1990-1992 y 2004 -2005). Arcipreste en la Capital (1994-1996). En 1996 Mons. D. Rosendo Álvarez Gastón le nombra Vicario General y Moderador de Curia, cargos en los que es confirmado en 2002 hasta 2005, por Mons. Adolfo González Montes, quien le nombra Canónigo Doctoral en 2003. Administrador parroquial de La Cañada y Costacabana (2005-2006); y de nuevo párroco de la importante parroquia de San Sebastián de la Capital de Almería, desde 2006. De 1989 a 1992 ejerció como Vicerrector del Seminario, Formador y Director espiritual en los Seminarios Mayor y Menor de Almería. Defensor del Vínculo y Promotor de Justicia (desde 1989). Delegado Episcopal en el Colegio Diocesano de San Ildefonso (1991-1994). Profesor (desde 1990) y Rector en el «Instituto Teológico San Indalecio» para la formación teológica y pastoral diocesana (1993-1997). Delegado Episcopal del IV Sínodo Diocesano (1996-1999). En el «Centro de Estudios Eclesiásticos» del Seminario Conciliar (afiliado a la Facultad de Granada) ha sido Jefe de Estudios (1996-2003), Profesor de Teología (1997-2003), y es actualmente Profesor Ordinario de Derecho Canónico (desde 2005). En el «Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Almería» (adscrito a la Universidad Pontificia de Salamanca), ha sido Profesor de Derecho Canónico y Síntesis teológica (2007-2008). Entre otros cargos que ha desempeñado, el Obispo de Guadix fue durante años Profesor de Religión en diversos Institutos de Enseñanza Media (1989-1994). Responsable de Formación Espiritual de grupos de matrimonios. Como miembro del Tribunal Eclesiástico, ha sido en diversas causas Juez instructor y «ad casum»; entre ellas en la Causa de los Mártires de Almería (2003). Representante del Obispado de Almería en Unicaja (2001-2007). Miembros del Consejo Presbiteral (1995-2006), Consejo Pastoral Diocesano (1995-2006), Colegio de Consultores (desde 1995), Consejo Diocesano de Asuntos Económicos (2003-2005) y Consejo Diocesano de Arte y Patrimonio (1997-2005). El 3 de diciembre Su Santidad el Papa Benedicto XVI nombró a Mons. Ginés Ramón García Beltrán como nuevo obispo de Guadix. El 27 de febrero de 2010 fue consagrado obispo en la Plaza de Las Palomas, de la ciudad accitana. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Permanete y Presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, desde el 12 de marzo de 2014. Anteriomente había sido miembro de la CEMCS y de la Comisión Episcopal de Patrimonio, desde 2010 a 2014. En la Asamblea de Obispos del Sur de España es el Obispo delegado para los Medios de Comunicación Social. El 13 de julio de 2016 fue nombrado miembro de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede.