Vocación del Papa y vocación de los sacerdotes

Mons. Joan E. Vives     Estamos viviendo en la Iglesia, con confianza filial y oración ferviente, la acogida del nuevo Pastor universal que los Cardenales elegirán en el Cónclave. Quizá en estos últimos días ya se ha realizado la elección, ya le conocemos y damos gracias a Dios por su disponibilidad! Porque Dios siempre es fiel a su promesa y no nos deja huérfanos ni sin pastor: «Os daré pastores, según mi corazón, que os apacienten con ciencia y experiencia» (Jer 3,15).

En este domingo próximo a San José celebramos la Jornada de oración por el Seminario y por las vocaciones al ministerio sacerdotal. Y es conveniente la oración por el nuevo Papa, así como la oración y la reflexión sobre la vocación al ministerio ordenado. Nadie puede atribuirse a sí mismo esta misión, sino que le es pedido por medio de una elección de los Cardenales. Se le pregunta al llegar el momento solemne de la elección: «¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?«, Y una vez recibido el consentimiento, le preguntan «¿Cómo quieres llamarte?«. Dios hace llegar su llamada, en este caso, a través de la elección humana y a la vez transfigurada por la acción del Espíritu Santo, de un grupo eclesial muy sabio y ponderado, el Colegio de los Cardenales. Por eso pedimos con insistencia que Dios ilumine a los Cardenales electores y los haga concordes en su cometido para que la designación sea unánime (se precisan al menos 2/3 de los votos), y a la vez fructífera, tal como requiere la salvación de las almas y el bien de todo el Pueblo de Dios. Así se fortalecerá la caridad en la unidad, el Evangelio será predicado con toda fidelidad y pureza, y la Iglesia vivirá unida en la comunión y se extenderá el Reino de Dios, con paz. En el caso de los sacerdotes, los jóvenes que han escuchado la llamada se ofrecen y se presentan o son presentados por alguien al Seminario, se van preparando unos años, y finalmente es el Obispo quien los escoge el día de la ordenación: «Con la ayuda de N. S. Jesucristo, elegimos este hermano nuestro para el orden del presbiterado«. Y el pueblo aclama «Demos gracias a Dios«. Libertad humana y gracia divina de la vocación que se conjuntan admirablemente.

Todo Papa necesitará la ayuda de Dios, ya que su vocación supera toda capacidad humana. Pero estamos seguros de que no le faltará nunca el auxilio divino. Necesitará también de la comunión del Colegio episcopal que él preside, así como de la unión con su persona de todos los miembros del pueblo de Dios. Nos ayudan a entender la vocación de Papa –y de alguna manera toda vocación sacerdotal– las palabras que pronunció Juan Pablo II el 16/10/1978 al ser elegido: «He sentido miedo al recibir esta designación, pero lo he hecho con espíritu de obediencia a N.S. Jesucristo y con confianza plena en su Madre María Santísima… Y así me presento a todos vosotros para confesar nuestra fe común, nuestra esperanza y nuestra confianza en la Madre de Cristo y de la Iglesia, y también para comenzar de nuevo el camino de la historia y de la Iglesia, con la ayuda de Dios y con la ayuda de los hombres«. También Benedicto XVI el 19.4.2005 desde el balcón de las bendiciones decía: «Los señores cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador de la viña del Señor. Me consuela el hecho de que el Señor sabe trabajar y actuar incluso con instrumentos insuficientes, y sobre todo me encomiendo a vuestras oraciones. En la alegría del Señor resucitado, confiando en su ayuda continua, sigamos adelante. El Señor nos ayudará y María, su Santísima Madre, estará a nuestro lado. ¡Gracias!» Oremos juntos por el nuevo Papa, por su pontificado, y encomendemos también todas las vocaciones sacerdotales y los seminaristas de Urgell de manera muy especial.

+Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).