Acción de Gracias del Obispo de Ciudad Real, D. Antonio Algora Hernando junto a toda la Diócesis, por la elección de Su Santidad Francisco I

Mons. Antonio Algora     Hace solo unos momentos, acabamos de conocer la elección del nuevo Papa, Francisco I. Lo considero un regalo del Espíritu Santo a la Iglesia de hoy.

Desde este mismo momento, quiero mostrarle mi adhesión, y, conmigo, la de
toda nuestra Diócesis de Ciudad Real. Lo considero, igualmente, un regalo para el mundo entero.

Como sucesor de Pedro y cabeza de todos los obispos del mundo, tiene la
misión de confirmar a los cristianos en la fe, actuando como garantía de
que la nuestra es la fe de la Iglesia recibida de los Apóstoles y transmitida fielmente a lo largo de los siglos.

Además, el Papa será referencia y signo de esperanza para todos, incluso
para los no creyentes. Él, con su persona y su doctrina, contribuirá
decisivamente a conseguir un mundo mejor. Los valores del Evangelio tienen,
sin duda, esa fuerza transformadora.

Doy gracias a Dios por el nuevo Papa, Francisco I, un hombre de origen
humilde, de matrimonio italiano emigrante. El padre era ferroviario y su madre, ama de casa.

Pido a todos los cristianos de la diócesis de Ciudad Real, como él mismo
ha hecho en la bendición Urbi et orbi en la Plaza de San Pedro, una oración de
acción de gracias y una súplica confiada para que el Espíritu Santo lo ilumine y o fortalezca, para que no le falte el vigor espiritual y humano, con que nos conduzca a todos en este tercer milenio por los caminos de Dios.

+Antonio Algora

Obispo de Ciudad Real

Mons. Antonio Algora
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D. Antonio Ángel Algora Hernando nació en La Vilueña (Zaragoza), el 2 de octubre de 1.940. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Madrid. El 23 de diciembre de 1.967 fue ordenado de sacerdote y quedó incardinado en la que entonces era Archidiócesis de Madrid-Alcalá y hoy son tres diócesis: Madrid, Alcalá y Getafe. Desde 1968 a 1.973 fue Consiliario de las Hermandades del Trabajo en Alcalá.de Henares. Trasladado a Madrid como Consiliario de los jóvenes de Hermandades, sustituyó al fundador, D. Abundio García Román, en 1.978, como Consiliario del Centro de Madrid. El 9 de octubre de 1.984 fue nombrado Vicario Episcopal de la Vicaría VIII de la Archidiócesis de Madrid. El 20 de Julio de 1.985 fue nombrado Obispo de Teruel y Albarracín. Recibió la consagración episcopal el 29 de septiembre de ese mismo año. Su especialidad académica es la Sociología. En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y como tal, responsable del Secretariado para el Sostenimiento Económico de la Iglesia. Además, es vocal de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, y responsable del Departamento de Pastoral Obrera.