Tiempo de rezar

Mons. Francisco Gil Hellín      Después de leer las palabras de despedida del Papa al Clero de Roma, escribí de mi puño y letra: “Última lección magistral del teólogo-catequista, Papa Ratzinger”. Tengo que rectificar. Porque lo de “última lección magistral” de este sabio y santo Papa que Dios nos ha dado en la persona de Benedicto XVI, más que al discurso sobre el Vaticano II a los sacerdotes de su diócesis, corresponde a la última audiencia concedida a todala Iglesia, representada en la muchedumbre que abarrotóla Plazade san Pedro el pasado miércoles. ¡Cuánta sabiduría, sinceridad y verdad! Habría que transcribir todas sus palabras. No es posible. Gustemos, al menos, la dulzura exquisita de algunas.

Para mí, lo más importante fue esta reflexión. “Siempre he sabido que la barca dela Iglesiano es mía, no es nuestra, sino suya y no la deja hundirse. Es él quien la conduce, por supuesto a través de hombres que ha elegido. Esta es una certeza que nada puede ofuscar”. Algunos se empeñan en ver ala Iglesiacomo un tinglado humano, como una institución que se rige según las reglas de juego de los partidos políticos o como un club de lobbys enfrentados. Lo lógico es que no sólo no entiendan nada, sino que lo que entienden, lo entiendan al revés. Les sucede como al que no conoce el alfabeto Morse y sólo ve puntos y rayas donde hay mensajes urgentes de gozo o de dolor. La clave de comprensión la ha dado el Papa: “La Iglesiano es mía (del Papa), no es nuestra” sino de Jesucristo.

El que tiene esa clave, al contemplar la vida dela Iglesiase encontrará con lo que Benedicto XVI ha señalado, haciendo balance de su Pontificado: luces y sombras, calma y tormenta, pero siempre paz. “El Señor me ha dado muchos días de sol y ligera brisa, días en los que la pesca fue abundante. Pero también momentos en los que las aguas estuvieron muy agitadas y el viento contrario, como en toda la historia dela Iglesiay el Señor parecía dormir”. Sin embargo, nunca perdió la paz ni se sintió solo sino acompañado siempre por el Señor: “Como san Pedro con los demás apóstoles en la barca en el lago de Galilea”.

Otra reflexión-confesión importante ha quedado reflejada en lo que ha dicho sobre las cartas que ha recibido las últimas semanas: “Me han escrito como hermanos y hermanas, como hijos e hijas, con el sentido de una relación familiar muy afectuosa; en esas cartas y mensajes de personas sencillas se puede tocar lo que esla Iglesia: no una organización, no una asociación para fines religiosos o humanitarios, sino un cuerpo vivo, una comunión de hermanos y hermanas en el Cuerpo Místico”. Es un modo bellísimo de decir quela Iglesiaes una familia y que él lo ha experimentado de modo especial estos días.

Una última confidencia, hecha con la conciencia de que hablaba con “hermanos y hermanas, con hijos e hijas”. “He dado este paso –el de la renuncia- consciente de su gravedad y novedad”, porque un padre de familia tiene que tomar por amor decisiones importantes, y “amar ala Iglesiasignifica también tomar decisiones difíciles”. Pero la renuncia no es abandono ni búsqueda de comodidad: “No regreso a la vida privada, a una vida de viajes, encuentros, recepciones, etc. No abandono la cruz sino que permanezco de un modo nuevo junto al Señor Crucificado”.

En estos días que faltan hasta la elección del nuevo Papa, debemos escuchar como buenos hijos e hijas de Benedicto XVI su última petición: rezar por él, “por los Cardenales que lo habrán de elegir” y “por el nuevo Sucesor de san Pedro”. Estamos, por tanto, en un tiempo fuerte de oración y súplica, no de comentarios frívolos y superficiales. Hagamos, junto con María, un nuevo Pentecostés, para que los cardenales electores sean dóciles a la inspiración del Espíritu Santo y así tengamos el Papa quela Iglesiay el mundo necesitan. 

+Francisco Gil Hellín,

Arzobispo de Burgos.

Mons. Francisco Gil Hellín
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Mons. D. Francisco Gil Hellín nace en La Ñora, Murcia, el 2 de julio de 1940. Realizó sus Estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Murcia entre 1957-1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma entre 1966-1968. Además, estudió Teología Moral en la Pontificia Academia S. Alfonso de Roma entre los años 1969-1970. Es Doctor en Teológía por la Universidad de Navarra en 1975. CARGOS PASTORALES Ejerció de Canónigo Penitenciario en Albacete entre 1972-1975 y en Valencia de 1975-1988. Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996. Fue Vicedirector del Instituto de Totana, Murcia entre 1964-1966 y profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985). También en el Istituto Juan PAblo II para EStudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997). Juan Pablo II le nombraría despues Secretario del Dicasterio de 1996 a 2002. Fue nombrado Arzobispo de la Archidiócesis de Burgos el 28 de marzo de 2002, dejando su cargo en la Santa Sede, y llamado a ser miembro del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia desde entonces. El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Burgos el 30 de octubre de 2015, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 28 de noviembre de 2015. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde el año 2002. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Burgos desde 2011 hasta 2015. Además fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero de 2002 a 2005.