Testimonios de fraternidad

Mons. Joan Piris     La Jornada de Hispanoamérica es una cita anual en nuestras Iglesias desde 1959 y este año lleva como lema “América, puerta abierta a la misión”.

Hace 15 años, el beato Juan Pablo II nos pedía “proclamar con gozo y fe firme que Dios es comunión y que esta comunión, existente en la Iglesia y esencial a su naturaleza, hay que manifestarla mediante signos concretos” (Ecclesia in America, 33). Un gesto muy concreto y visible es la cooperación entre nuestras Iglesias diocesanas y las de América Latina, en una y otra dirección. Nunca lo agradeceremos bastante porque estas experiencias misioneras de personas laicas y consagradas o de los sacerdotes, dejando el propio país para cooperar con otras iglesias más necesitadas, es el mejor indicador de la vitalidad de la fe de las comunidades cristianas: un intercambio que, además, enriquece a las mismas comunidades que les envían o reciben y que nos ayuda a tener una visión más universal de la Iglesia.

Quienes creemos en el Dios de Jesús, intentamos organizarnos la vida desde Él con una forma de seguimiento que nos hace vivir claramente preocupados y comprometidos en la construcción progresiva de este “sueño de Dios” que el evangelio llama “Reino”. Pero este seguimiento no se puede vivir sólo en la pura interioridad sino en la historia (lo contrario es espiritualismo) y encarnándose en las situaciones, con una mirada atenta para vislumbrar hacia dónde van las cosas. Una “lectura creyente” (decimos ahora) que tenemos que hacer con agilidad mental para asimilar la realidad cambiante, sin añoranzas nostálgicas del pasado y con una arriesgada confianza en el futuro.

Pues bien, a pesar de las contradicciones y ambigüedades existentes, podríamos decir que en nuestra sociedad hay un profundo anhelo de fraternidad sin fronteras. Y como toda la vida eclesial está determinada por la misión, es urgente el testimonio de personas y comunidades que ponen de manifiesto que su fe y la participación en la comunión trinitaria les lleva a transformar las relaciones humanas al modo de Jesús, que no ha buscado nunca su propio beneficio (Filip 2,11ss).

Repetimos mucho que, en un mundo secular, debemos vivir centrados en “lo esencial” presentando esa dimensión trascendente de la persona humana que nosotros mismos hemos podido experimentar gracias a Jesús de Nazaret. Es esto lo que debe manifestarse en nuestras vidas con un tipo de convivencia en el que la acogida y la atención recíproca nos hagan superar diferencias, aislamientos y marginaciones. Es una buena manera de hacer ver la presencia solidaria y compasiva de Dios en este mundo.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

 Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia.En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984.CARGOS PASTORALESHa sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste.El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año.El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesisOTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.