Un gran día para la diócesis

Mons. Amadeo Rodríguez      Queridos diocesanos: En esta ocasión os escribo para compartir con todos vosotros una noticia que, me consta,  era muy deseada en nuestra diócesis y yo diría que en toda Extremadura: por fin vamos a celebrar la restauración de la vida monástica en el por tantas cosas singular Monasterio de Yuste. Desde hace unos días vive ya una pequeña comunidad, que irá aumentando poco a poco a medida que vayan llegando más religiosos de nuestros ya muy queridos Paulinos.

Celebraremos entre todos lo que hemos deseado desde que los Jerónimos decidieron dejar el Monasterio; y en esa celebración queremos darle gracias al Señor, que es el gran hacedor de todo lo que allí está sucediendo. Por supuesto, estáis todos invitados a compartir este gran día para la Diócesis de Plasencia. Será un día feliz, que sumaremos a cuantos se hayan vivido a lo largo de más de ocho siglos de nuestra historia.

El Monasterio de Yuste se convertirá de nuevo en corazón espiritual de nuestra Iglesia diocesana y eso, como es lógico, no puede pasar desapercibido. Por gratitud a cuantos lo han hecho posible y, sobre todo, insisto, a Dios nuestro Señor, queremos poner de relieve y convertir en una fiesta cristiana este acontecimiento de nuestra historia presente. Por eso dirijo esta invitación a todos los diocesanos, aunque soy consciente de que la mayoría no podrá asistir. Quiero, no obstante, que tengáis noticias de primera mano de lo que allí va a suceder.

Dios mediante, celebraremos una solemne Eucaristía el domingo 10 de marzo en la capilla del Monasterio de Yuste, para inaugurar la presencia de los Padres de la Orden de San Pablo Primer Eremita en ese Monasterio. La hora es a las 5 de la tarde. Se trata de un acontecimiento con el que la comunidad diocesana quiere ofrecer su afecto y oración, y como señal de acogida, a estos hermanos que han llegado hasta esas tierras veratas desde su Polonia natal.

Por eso, este acontecimiento quiere ser también un gesto de gratitud a los Paulinos por habernos ayudado a conservar la vida monástica masculina en el único Monasterio de este género en Extremadura. Y será, por supuesto, una acto de presentación pública de lo esencial de ese lugar emblemático que, si bien tiene connotaciones históricas, culturales y sociales, su raíz y su verdad las tiene en que nació y vivió de la presencia de contemplativos, es decir, hombres dedicados a la oración y a la alabanza divina, que en realidad fue lo que atrajo al Emperador en su corta estancia antes de morir.

Con ocasión de este acontecimiento, os invito a todos a crecer en aprecio a la Iglesia diocesana, acogiendo con alegría y como propio todo lo que sucede en ella. Os invito sobre todo a alegraros porque nuestra Iglesia se sigue renovando también en este siglo XXI; sin olvidarnos de que lo que vamos a celebrar es una continuación de lo que comenzó allá por los comienzos del siglo XV: la aventura espiritual de Pedro Brañes y Domingo Castellanos, dos jóvenes placentinos que quisieron iniciar una experiencia eremítica que luego, durante siglos, continuó la Orden de San Jerónimo.

Con mi afecto y bendición.

+ Amadeo Rodríguez Magro

Obispo de Plasencia

Mons. Amadeo Rodríguez
Acerca de Mons. Amadeo Rodríguez 154 Artículos
Mons. Amadeo Rodríguez Magro nació el 12 de marzo de 1946 en San Jorge de Alor (Badajoz). Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Badajoz, del que luego sería formador. Recibió la ordenación sacerdotal el 14 de junio de 1970. Su primer destino pastoral fue de coadjutor de la parroquia emeritense de San Francisco de Sales (1970-1974), de la que posteriormente sería párroco (1977-1983). Tras obtener la licenciatura en Ciencias de la Educación (sección Catequética) en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma (1983-1986), D. Amadeo fue nombrado por su Obispo, D. Antonio Montero, vicario episcopal de Evangelización y director de la Secretaría Diocesana de Catequesis (1986-1997), siendo también designado vicario territorial de Mérida, Albuquerque y Almendralejo; y finalmente vicario general (1996-2003). Fue además secretario general del Sínodo Pacense (1988-1992) y secretario de la conferencia de Obispos de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz (1994-2003). En 1996 fue nombrado canónigo de la Catedral de Badajoz, cuyo cabildo presidió de 2002 a 2003. Realizó su labor docente como profesor en el Seminario, en el Centro Superior de Estudios Teológicos, en la escuela diocesana de Teología para Laicos (1986-2003) y de Doctrina Católica y su Pedagogía en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura (1987-2003). También formó parte del consejo asesor de la Subcomisión Episcopal de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española. El 3 de julio de 2003 San Juan Pablo II le nombra obispo de Plasencia y recibe la ordenación episcopal en la Catedral de Plasencia el 31 de agosto de 2003. En la Conferencia Episcopal Española es el vicepresidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y presidente de la Subcomisión Episcopal de Catequesis desde 2014, de la que ya era miembro desde 2003. También ha formado parte de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias de 2005 a 2011. El 9 de abril de 2016 se hizo público su nombramiento como obispo de Jaén. Tomó posesión de su cargo el día 21 de mayo de 2016.