Nota del Sr. Obispo de Albacete ante la renuncia del Papa Benedicto XVI

Mons. Ciriaco Benavente    Cuando nos encontrábamos participando en un cursillo de formación para sacerdotes de la Diócesis, hemos recibido la noticia, inmediatamente confirmada, de la anunciada renuncia de Benedicto XVI al ministerio de Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal. En un primer momento nos resultaba increíble por lo insólito del hecho.

Por mi parte, siento profundamente la renuncia del Papa. Él venía prestando un admirable servicio a la Iglesia con su sencillez, con su finura espiritual y con su inigualable magisterio doctrinal. Entiendo la anunciada renuncia como una manifestación más de esa finura espiritual y de su amor a la Iglesia al sentir que le fallan las fuerzas. Estoy seguro de que las razones que le han movido a tan transcendental decisión no son otras que las manifestadas en el texto con que lo ha comunicado.

A la vez que damos gracias a Dios por el don que la vida y ministerio de Benedicto XVI ha sido para la Iglesia, invito a todos los diocesanos a orar, desde este momento, para que el Señor, por medio de los padres electores, conceda a la Iglesia el nuevo Pastor que en este momento necesita. No dudo de que Benedicto XVI pasará a la historia como uno de los grande Santos Padres de la Iglesia.

+Ciriaco Benavente
Obispo de Albacete
Mons. Ciriaco Benavente Mateos
Acerca de Mons. Ciriaco Benavente Mateos 200 Articles
Mons. D. Ciriaco Benavente Mateos nació el 3 de enero de 1943 en Malpartida de Plasencia, provincia de Cáceres y diócesis de Plasencia. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Plasencia y fue ordenado sacerdote el 4 de junio de 1966. Es Graduado Social por la Universidad de Salamanca (1971). Comenzó su ministerio sacerdotal en el pueblo salmantino de Béjar, donde fue coadjutor, de 1966 a 1972, y luego párroco, de 1973 a 1979, de la Parroquia de San Juan Bautista. Desde 1979 a 1982 fue Rector del Seminario de Plasencia y Delegado Diocesano del Clero entre 1982 y 1990. Este último año fue nombrado Vicario General de la diócesis, cargo que desempeñó hasta su nombramiento episcopal. El 22 de marzo de 1992 fue ordenado Obispo en Coria. Obispo de la diócesis de Coria-Cáceres hasta diciembre de 2006. En la Conferencia Episcopal Española ha sido Presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones desde 1999 hasta 2005. En la Conferencia Episcopal Española en la actualidad es miembro de las Comisiones Episcopales de Migraciones y de Pastoral Social. Con fecha 16 de octubre de 2006 fue nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI Obispo de Albacete, tomando posesión de la sede el día 16 de diciembre de 2006.