El Obispo de Segorbe-Castellón adelanta los temas a tratar en la apertura de la visita pastoral al arciprestazgo Almazora

En la tarde del domingo 3 de febrero, el Obispo de Segorbe-Castellón, monseñor Casimiro López Llorente, ha inaugurado la visita pastoral del arciprestazgo de Almazora con la celebración de una eucaristía muy participada en la iglesia de las Clarisas de la población. En el saluda inicial, el arcipreste, Manuel Agost, manifestaba el deseo que este acontecimiento permita animar y acompañar en la fe, en el crecimiento del seguimiento de Jesucristo, la fidelidad apostólica y la comunión eclesial. En la homilía, el Obispo ha adelantado los temas claves para hablar con las comunidades cristianas.

“Tengo ganas de ir dialogando con vosotros durante estas semanas”, afirmaba monseñor López Llorente, justo después de esbozar temas candentes de la vida eclesial. Se trata de revisar conjuntamente cuestiones como la transmisión de la fe, y, por tanto, la presencia de niños y jóvenes, el ejercicio de la caridad, o la promoción de parroquias vivas que no se limiten a ofrecer servicios religiosos: “Tienen que ser una comunidad de hermanos que vive su fe para ser luz y sal de la tierra”. Todo ello desde la consciencia de la presencia de Cristo, como realidad constitutiva de las comunidades cristianas.

El Arciprestazgo de Almazora, con un total de 26.445 habitantes, comprende las parroquias de la Natividad de Nuestra Señora, San José y San Vicente, de Almazora, y la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de Castellón. Así mismo las congregaciones religiosas que tienen comunidades en el arciprestazgo son el Monasterio de la Inmaculada Concepción de las Monjas Clarisas y la Residencia de Hermanas Mayores de las Hermanas Nuestra Señora de la Consolación. La última visita pastoral a este arciprestazgo fue hace 24 años.

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