Nuestra fe se enriquece en Tierra Santa

Mons. Joan E. Vives      Recientemente he participado, como en años anteriores, en el Encuentro de Obispos de todo el mundo en apoyo a los cristianos de Tierra Santa, y os aseguro que, en este año de la Fe, de nuevo se ha renovado en mí la experiencia de que la fe se enriquece cuando entramos en contacto con comunidades fervorosas y martiriales como las de los hermanos de Tierra Santa. Ellos están ahora viviendo acontecimientos oscuros y dramáticos : el conflicto en Gaza y el sur de Israel; la guerra civil en Siria, que ha dado lugar a un gran número de refugiados que han tenido que huir hacia otros países, produciéndose una enorme tensión sobre sus recursos; y un incremento de la polarización entre Israel y Palestina. Este enero 2013 hemos tenido encuentros con cristianos de Gaza, Belén, Beit Jala, Mádaba y Zarqa (Ammán). En el Valle de Cremisán pudimos conocer las luchas legales para proteger las tierras de las poblaciones locales y a los religiosos, en cuanto a la invasión que significa la Barrera de Seguridad («el Muro»). Se necesita un compromiso valiente que inste a los gobiernos a que actúen para evitar esta injusticia. Hemos podido escuchar un testimonio conmovedor por parte de las religiosas implicadas en la atención a trabajadores emigrantes, personas objeto de tráfico y presos.
 
Nuestra fe se ha enriquecido con el valor y la fortaleza de la gente que hemos encontrado: aquellos con los que hemos compartido una gozosa celebración de la Epifanía en Zarqa, Jordania, los que cuidan de personas vulnerables, como los refugiados de Siria y de Irak que huyen del terror y la violencia, los que luchan contra la opresión y la inseguridad en los países que conforman la Tierra Santa. Hemos sentido la gran necesidad de promover una paz justa y una llamada a las comunidades Cristianas en nuestros países de origen y a todas las personas de buena voluntad, para que apoyen la labor llevada a cabo en esta región por construir un futuro mejor. Buenos ejemplos de ello son los dos organismos que hemos visitado: el Servicio Católico de Ayuda de EE.UU. en Gaza y el Programa de atención a los refugiados, de Cáritas Jordania. También nos ha conmovido la llamada a reconocer y a comunicar a todos cómo la fe en Dios ilumina la vida de las personas en la Tierra Santa. Una de las maneras con las que esto se produce es con el compromiso de la Iglesia en favor de la educación, una inversión tangible para el futuro, y lo hemos constatado en la Universidad católica de Belén, y en la Universidad Americana católica de Mádaba. En 2009, el Papa Benedicto XVI exhortó a profesores y estudiantes de la región a ser constructores de una sociedad justa y pacífica formada por personas de diferentes orígenes religiosos y étnicos.
 
Unidos con los Obispos de Tierra Santa, creemos que hay que dar un apoyo práctico a las personas vulnerables, a la formación de los jóvenes y a los diversos esfuerzos por la promoción de la paz. Hay que mantener e incrementar las peregrinaciones a Tierra Santa, donde experimentaremos la misma cálida hospitalidad que nosotros hemos recibido. Y hacer que los Gobiernos reconozcan las causas profundas del sufrimiento en aquella tierra e intensifiquen sus esfuerzos por una paz justa. No podemos olvidar la llamada de Benedicto XVI: «Después del reconocimiento de Palestina como Estado observador no miembro de las Naciones Unidas, vuelvo a expresar la esperanza de que, con el apoyo de la comunidad internacional, los Israelíes y los Palestinos se comprometan por una coexistencia pacífica en el marco de dos Estados soberanos, donde se preserven y garanticen el respeto de la justicia y las aspiraciones legítimas de los dos pueblos. ¡Jerusalén, sé lo que tu nombre significa! Una ciudad de paz, y no de división».
 
+Joan E. Vives
Arzobispo de Urgell
Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 291 Artículos
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).