Semana de oración por la unidad de los cristianos

Mons. Francisco Cerro      El interrogante que nos trae este año el lema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, basado en el texto del profeta Miqueas: “tan solo respetar el derecho, practicar con amor la misericordia y caminar humildemente con Dios”.

Este Curso de Pastoral, en la diócesis, estamos viviendo y trabajando desde esta prioridad: Un amor llamado Jesús de Nazaret, “La fe que actúa desde la Caridad”.

La vivencia de la caridad es esencial a la fe cristiana: “una fe sin obras es fe muerta (Sant 2, 14-26). Fe y caridad indispensables para la vida Cristiana, la unidad solo puede venir de la caridad, del reconocimiento del otro y del servicio al hermano.

Estamos celebrando los cincuenta años del Concilio Vaticano Vaticano II, fue un concilio ecuménico. Solo recordar el inicio del decreto. “Unitatis redintegratio”.

“El restablecimiento de la unidad entre los cristianos es uno de los propósitos principales de este Concilio. La división, la separación contradice abiertamente a la voluntad de Cristo, es un escándalo para el mundo. Por eso el Señor ha puesto en el coranzón de los cristianos el arrepentimiento y el deseo de la unión. Ha surgido un movimiento cada día más amplio impulsado por el Espíritu Santo, para restablecer la unidad de todos los cristianos, llamado ecumenismo, en todos los que invocan al Dios Trinitario y confiesan a Jesús Señor y Salvador”. (UR nº 1).

El alma de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, es el ecumenismo espiritual.

“La conversión del corazón, la santidad de vida, junto con las oraciones públicas y privadas por la unidad de los cristianos han de considerarse como el alma de todo el movimiento ecuménico y con toda verdad puede
llamarse ecumenismo espiritual” (UR n.º 8).

Durante esta Semana de Oración, las comunidades cristianas de la diócesis de Coria-Cáceres, están llamadas a orar por la unidad: las parroquias, los miembros de vida consagrada, los movimientos apostólicos y asociaciones, con el material que se les facilita desde la Delegación de Ecumenismo, no solo
para la semana, también para todo el año, y participando en los actos
programados.

Confiamos los frutos de esta Semana a la Virgen María, mujer creyente, Madre de Cristo y de la Iglesia.

Con mi afecto, cariño y bendición.

† Francisco Cerro Chaves,
Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 145 Artículos
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.