Migraciones: peregrinación de fe y esperanza

Mons.  Rafael Zornoza     Queridos amigos inmigrantes, responsables de la Pastoral de Migraciones y fieles todos: Ante la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado de este Domingo, 20 de Enero de 2013, quiero hacer una breve reflexión acerca de una realidad que es tan importante y querida para mí y para la Iglesia.

Lo es, en primer lugar porque estoy convencido de que las personas inmigrantes ocupan un lugar privilegiado en el Corazón del Señor. Él es quien mejor conoce los deseos y esperanzas que traen estos hermanos nuestros y quien más sufre sus penalidades y desgracias, que en muchos casos les han obligado a salir de sus países, les acompañan en su difícil llegada a nuestra tierra y siguen sufriendo aún después de muchos años de convivencia entre nosotros.

En mis encuentros con algunos de vosotros, queridos hijos inmigrantes, he podido constatar esta experiencia. En Tarifa y Algeciras, especialmente, pero también en otros lugares, he compartido vuestras dolencias y luchas. Pero sobretodo me ha emocionado ver vuestra fe y vuestra esperanza. Vuestra certeza de la compañía de Dios en vuestro difícil camino. Y especialmente la alegría y el consuelo que encuentra vuestro corazón al comprender que el valor de vuestra vida está en Su Amor. Él asegura vuestra dignidad.

Por ello los cristianos os recibimos como hermanos y sabemos que ante todo sois un don que Dios nos hace. Un regalo que alegra nuestras celebraciones eucarísticas dominicales, nuestras catequesis y nuestras parroquias. Tenéis mucho que aportarnos. De manera particular esa fe y esperanza que os lanza a seguir luchando y también vuestra humildad abandonada que lo espera todo de la Caridad de Dios y de nuestra acogida.

Todos somos peregrinos en este mundo. Justamente por ello el Santo Padre ha elegido este lema para la Jornada de este Año de la Fe: “Migraciones: peregrinación de fe y esperanza”.

En este año de conversión, nos preguntamos sobre nuestra caridad cristiana pero también miramos hacia vosotros, hermanos inmigrantes, con un doble deseo: en primer lugar transmitiros lo mejor que tenemos, la Buena Noticia del Amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. En segundo lugar recibir de vosotros esas experiencias que atestiguan ese Amor y que os sostienen en vuestra lucha. En medio de la crisis que sufrimos, unos y otros podremos alentarnos ayudándonos a poner los ojos en Aquel que nos sostiene: El Resucitado.

No queremos, sin embargo, dejar de denunciar que tenéis derecho en primer lugar a no emigrar, a que en vuestros países de origen se den las justas circunstancias que os permitan tener una vida digna. Tampoco queremos mirar a otro lado en cuanto a las situaciones irregulares que se siguen dando en nuestro propio país respecto a vosotros: las condiciones de empleo, de sanidad, de seguridad. Queremos responder a Cristo que nos llama en vosotros a la conversión. 

Afortunadamente las parroquias se han convertido en un modelo de acogida e integración. Qué alegría me da, cuando visito vuestras comunidades, encontrar esta vida cristiana integradora de todos, verdaderamente católica. Lo mejor que podemos compartir es la fe y la esperanza en Cristo Jesús. A este respecto los Grupos de Encuentro y Renovación de la fe que estoy proponiendo pueden ser un buen método para ello. Estoy persuadido de que aún podemos hacer más. Animo, por eso, a las parroquias a una generosa reflexión pastoral con el fin de conseguir una mejor acogida y la integración plena de los emigrantes en cada comunidad.

Finalmente, quiero felicitar y alentar a los numerosos voluntarios y fieles en general de nuestra diócesis que tenéis esta sensibilidad y trabajáis incansablemente por estos hermanos. Buscad a Cristo en ellos y convertiros con ellos en peregrinos de la fe, como María y con ella, la Estrella de la Nueva Evangelización, bajo cuyo manto, especialmente de Ntra. Sra. del Rosario y de África, nos encomendamos todos.

Os bendigo de corazón,

 +Rafael Zornoza Boy,

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.