El Vicario General José Luis Arín Roig, nuevo administrador diocesano de Tortosa

El sacerdote José Luis Arín Roig, Vicario General de Tortosa, es el nuevo Administrador diocesano de la diócesis. Mn. Arín Roig asume esta responsabilidad tras la toma de posesión del último Obispo diocesano de Tortosa, monseñor Javier Salinas Viñals, como actual Obispo de Mallorca el pasado sábado 12 de enero.

Natural de Benicarló, nacido y bautizado en Tortosa, el 2 de julio de 1949, Mn. José Luis Arín Roig fue ordenado sacerdote en la Catedral de Tortosa el 17 de junio de 1973. Es Licenciado en Sagradas Escrituras por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma (junio 1981).

Hasta el nombramiento de monseñor Salinas como Obispo electo de Mallorca, ha desempado las siguientes funciones:

Vicario General y Moderador de la Curia; Canónigo Lectoral de la Catedral de Tortosa; Decano del Capítulo Catedral; Miembro del Consejo Episcopal y de los Consejos de Presbiterio y de Pastoral; Miembro del Colegio de Consultores; Profesor del Seminario y del ISCRD “San Agustín” (Instituto Superior de Ciencias Religiosas a Distancia); Rector de la Parroquia Santo Cristo del Sagrario de la Catedral de Tortosa; Consiliario del Patronato Escolar Obrero “Sagrada Familia”; y Consiliario del “Espai Patronat” (Espacio Patronato).

Función del Administrador Diocesano

El gran criterio de actuación por el Administrador Diocesano es que “mientras la Sede es vacante, nada se tiene que innovar” (CIC 428). Esto quiere decir que no se puede innovar-cambiar el rumbo de la vida y acción pastoral, pero sí se tienen que mantener y activar todos los objetivos pastorales legítimamente marcados a la diócesis.

El Administrador Diocesano no puede realizar ningún acto que pueda causar un perjuicio a la diócesis y cesa su cargo cuando el nuevo obispo toma posesión de la diócesis.

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