Hoy celebramos la jornada de la familia

Mons. Alfonso Milián      La primera visita que recibió la Sagrada Familia, nada más nacer Jesús, fue la de los pastores. Animados por el anuncio del ángel, no se arredraron y en plena noche fueron corriendo al lugar del nacimiento; allí encontraron a María, a José y al Niño acostado en el pesebre. Al volver iban contentos, con una alegría contagiosa.

Contemplamos a Jesús nacido en pobreza, recostado en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada, pero rodeado por la ternura que brotaba del corazón de su madre y de José. A este amor se unió el de los pastores. Precisamente los pastores, que eran mal vistos en aquel tiempo, porque se decían que se aprovechaban de los rebaños que guardaban. 

Celebramos hoy la  Jornada Diocesana de la Familia, bajo el lema evangélico
«Tú tienes palabras de vida eterna», para animar a los padres cristianos a transmitir a sus hijos estas palabras, las de Cristo, que dan vida. En esta jornada revivimos y agradecemos lo mucho que hemos recibido de nuestras respectivas familias. 

Desgraciadamente, existen familias que viven en una situación difícil por falta de amor, por desavenencias y rupturas, y también por falta de trabajo.

Necesitan que alguien se les acerque, les escuche y les ayude. Son muchos los gestos que se están dando para ayudar, particularmente en estos días de Navidad. Son muchos también los voluntarios que se ofrecen para recoger alimentos y distribuirlos. 

Pero, como nos dijo Jesús, «no sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios». La familia y los seres humanos que la formamos, tenemos necesidades que no se sacian con pan ni con cosas materiales. La familia, como la sociedad en general, está necesitada de amor, de sentido trascendente, de Dios. Sólo Él puede saciar las necesidades más hondas del ser humano.

La Jornada Diocesana de la Familia, que hoy celebramos, pretende impulsar en todos los padres cristianos el gozo de transmitir la fe: ¡Abre a tus hijos la puerta de la fe!, es la llamada que os lanzo en este día. Gracias a Dios, hay familias para quienes la fe, la formación religiosa, la oración y la Eucaristía vivida en familia es algo vital. Estas familias que cultivan su formación y su religiosidad son un verdadero regalo para toda la sociedad. Por eso pido a las familias cristianas que os esforcéis para lograr compartir el gran don de la fe con otras familias, especialmente con aquellas a las que les falta esta
sensibilidad. 

El Papa, en su mensaje para el Año Nuevo pide a los padres que no se
desanimen, que con el ejemplo de su vida exhorten a sus hijos a poner la esperanza en Dios, de quien mana la justicia y la paz auténtica.

Os deseo un nuevo año repleto de paz, de generosidad, de amor y de vivencia
gozosa de la fe.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
Acerca de Mons. Alfonso Milián Sorribas 101 Artículos
Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.