El mejor regalo de los reyes: La paz

Mons. Ángel Rubio     Al llegar estas fechas se suele hablar de los regalos que esos personajes simbólicos o al menos misteriosos hacen a Jesús Niño y a todos los niños, y no se suele hablar del regalo de Cristo, niño, a todos los hombres de todos los tiempos y lugares. Hoy queremos recordar el regalo de la paz que los ángeles cantaron “gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad”.

La paz —hay que decirlo— no es mera ausencia de guerra, ni se reduce a la tranquilidad del orden, cuando el orden se realiza con menoscabo de la justicia. La paz es la suprema aspiración de toda la humanidad. Se construye con los valores básicos de la justicia y la libertad.

El Concilio Vaticano II afirma que “Esta paz solo puede obtenerse en la tierra si se asegura el bien de las personas y los hombres comparten entre sí espontáneamente, con confianza, sus riquezas espirituales e intelectuales. La voluntad firme de respetar a los demás hombres y pueblos, y su dignidad y el esforzado ejercicio de la fraternidad, son absolutamente necesarios para construir la paz. Así, la paz es también fruto del amor, que va más allá de lo que la justicia puede aportar” (GS 78).

El siervo de Dios Pablo VI quien instituyo la Jornada Mundial de la Paz en el primer día del año nuevo decía: “Ante todo, hay que dar a la Paz otras armas que no sean las destinadas a matar y a exterminar a la humanidad. Son necesarias, sobre todo, las armas morales, que den fuerza y prestigio al derecho internacional; primeramente, la de observar los pactos”. (Mensaje  de 1976).

El lema de la Jornada Mundial de este nuevo año lleva como lema “Bienaventurados los que trabajan por la paz”. La realización de la paz ha de construirse sobre cuatro bases, la verdad, la justicia, el amor y la libertad.

La bienaventuranza de Jesús dice que la paz es al mismo tiempo un don mesiánico y una obra humana. En efecto, la paz presupone un humanismo abierto a la trascendencia. Es fruto del don recíproco, de un enriquecimiento mutuo, gracias al don que brota de Dios, y que permite vivir con los demás y para los demás. La ética de la paz es ética de la comunión y de la participación. Es indispensable, pues, que las diferentes culturas actuales superen antropologías y éticas basadas en presupuestos teórico-prácticos puramente subjetivistas y pragmáticos, en virtud de los cuales las relaciones de convivencia se inspiran en criterios de poder o de beneficio, los medios se convierten en fines y viceversa, la cultura y la educación se centran únicamente en los instrumentos, en la tecnología y la eficiencia. Una condición previa para la paz es el desmantelamiento de la dictadura del relativismo moral y del presupuesto de una moral totalmente autónoma, que cierra las puertas al reconocimiento de la imprescindible ley moral natural inscrita por Dios en la conciencia de cada hombre. La paz es la construcción de la convivencia en términos racionales y morales, apoyándose sobre un fundamento cuya medida no la crea el hombre, sino Dios. (cf. Mensaje del 2013)

La paz del evangelio es una persona “el Mesías, Príncipe de la paz”. Es un don de Dios: no la da el mundo sino Cristo. Y por consiguiente es una tarea de los discípulos de la Iglesia. Es muy frágil. La paz que a veces conseguimos la tenemos que pedir. Se trata de Paz con Dios viviendo según su voluntad con nosotros mismos y con el prójimo. Por muy difícil que parezca, por imposible que algunos lo vean, la Iglesia cree firmemente que puede haber paz; es el mejor regalo que podemos recibir. Implica acción, compresión, solidaridad, valentía y perseverancia. La paz colectiva será el fruto de un orden social. La lucha por la paz y la justicia  pertenecen a la misión testimonial y profética de los creyentes.

+ Ángel Rubio Castro

 Obispo de Segovia

Mons. Ángel Rubio Castro
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Nace en Guadalupe (Cáceres), Archidiócesis de Toledo, el 18 de abril de 1939. Entró en el Seminario Menor diocesano de Talavera de la Reina (Toledo) desde donde pasó al Seminario Mayor “San Ildefonso” para realizar los estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Toledo el 26 de julio de 1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología en Madrid, por la Universidad Pontificia de Comillas y en Salamanca la Diplomatura en Catequética por el Instituto Superior de Pastoral. Es Doctor en Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca. CARGOS PASTORALES Tanto su ministerio sacerdotal como el episcopal han estado vinculados a la diócesis de Toledo. Como sacerdote desempeñó los siguientes cargos: de 1964 a 1973, coadjutor de la parroquia de Santiago el Mayor; 1971, Secretario de la Visita Pastoral; 1972, director del Secretariado Diocesano de Catequesis; en 1973 es nombrado capellán y profesor de la Universidad Laboral de Toledo, Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral primada, cargo que desempeñó hasta el 2000, y profesor de Catequética en el Seminario Mayor, donde fue docente hasta su nombramiento episcopal. Además, de 1977 a 1997 fue Vicario Episcopal de Enseñanza y Catequesis; de 1982 a 1991 profesor de Religión en el Colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes”; en 1983, capellán de las Religiosas Dominicas de Jesús y María; de 1997 a 2000 es designado subdelegado diocesano de Misiones y en el año 2000 delegado diocesano de Eventos y Peregrinaciones, Profesor de Pedagogía General y Religiosa en el Instituto Teológico de Toledo, Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y Canónico de la Catedral, cargos que desempeñó hasta 2004. El 21 de octubre de 2004 se hacía público su nombramiento como Obispo titular de Vergi y Auxiliar de la Archidiócesis de Toledo. El 12 de diciembre del mismo año recibió la consagración episcopal. El 3 de noviembre de 2007 se hacía público el nombramiento como Obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 9 de diciembre de ese mismo año. El Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia el 12 de noviembre de 2014, aunque continuó como administrador apostólico hasta el 20 de diciembre, día de la toma de posesión de su sucesor. Es Consiliario Nacional para Cursillos de Cristiandad. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Anteriormente, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Enseñanza (desde 2005) y de Apostolado Seglar (desde 2011). También ha sido miembro, de 2005 al 2011, de Vida Consagrada.