Nuestras familias, la evangelización y la transmisión de la fe

Mons. Francesc Pardo i Artigas     Jesús se ha hecho hijo de familia. Para manifestarse y hacerse presente en el mundo ha escogido el más normal de los espacios humanos de crecimiento y convivencia. Por eso hablamos de la Sagrada Familia. Ahora bien, debe hacerse notar que la familia de Jesús fue sencillamente una familia de pueblo, trabajadora, religiosa, que vivió una situación social, religiosa y política concreta, y que en esa situación,  fue fiel a la misión confiada por Dios.  

Puede que, debido a ello, podamos hallar hoy orientación y luz para la vida de nuestras familias; para valorarlas y estimularlas a que se esfuercen en ser un espacio de crecimiento cristiano.  

El último Sínodo de obispos del pasado mes de octubre reflexionó sobre la familia, la evangelización y la transmisión de la fe. En el mensaje del Sínodo al pueblo de Dios hallamos algunas de estas convicciones que con toda seguridad nos ayudarán a valorar la familia. Recojo algunas que acompaño con un breve comentario. 

“Desde la primera evangelización, la transmisión de la fe, en el curso de generaciones, ha hallado un espacio natural en la familia. En ésta —con un rol muy significativo desarrollado por las mujeres, sin que con ello queramos disminuir la figura paterna y su responsabilidad— los signos de la fe, la comunicación de las verdades iniciales, la educación en la plegaria, el testimonio de los frutos del amor, se han infundido en la vida de los niños y adolescentes  en el contexto de la atención que toda familia reserva al desarrollo de los más pequeños. Pese a la diversidad de situaciones geográficas, culturales y sociales, todos los obispos participantes en el Sínodo han confirmado este papel esencial de la familia en la transmisión de la fe. No se puede pensar en una nueva evangelización sin sentirnos responsables del anuncio del Evangelio a las familias y sin ayudarlas en esta tarea educativa”. 

Gracias, padres que os esforzáis educando en la fe. Gracias, padres con hijos jóvenes y adolescentes que, pese a que os parezca que la simiente sembrada no da fruto, seguís ofreciendo vuestro testimonio y vuestras convicciones cristianas. 

“No se nos oculta el hecho que hoy, la familia, que se constituye con el matrimonio de un hombre y una mujer que los hace “una sola carne” (Mt 19, 6) abierta a la vida, está atravesada por todas partes por factores de crisis, envuelta en modelos de vida que la penalizan, olvidada de las políticas de la sociedad, de la cual es célula fundamental, no siempre respetada en sus ritmos ni sostenida en sus esfuerzos incluso por la propias comunidades eclesiales. Precisamente por ello nos vemos impulsados a afirmar que debemos desarrollar una atención en favor de la familia y por su misión en la sociedad y en la Iglesia, creando itinerarios específicos de acompañamiento antes y después del matrimonio”.  

La atención a las familias es una de nuestras prioridades pastorales como Iglesia diocesana. 

“Nuestra reflexión también se ha dirigido a las situaciones familiares y de convivencia en que no se muestra la imagen de unidad y amor para toda la vida que el Señor nos ha confiado. Hay parejas que conviven sin el vínculo sacramental del matrimonio; se extienden situaciones familiares irregulares construidas sobre anteriores matrimonios fracasados: acontecimientos dolorosos que repercuten incluso sobre la educación en la fe de los hijos. A todos ellos queremos decirles que el amor de Dios no abandona a nadie, que la Iglesia les ama y que es un hogar acogedor para todos, que siguen siendo miembros la Iglesia, aunque no puedan recibir la absolución sacramental ni la Eucaristía. Que las comunidades católicas estén abiertas a acompañar a todos cuantos viven estas situaciones y sostengan caminos de conversión y reconciliación”. 

A todos nos corresponde ser Iglesia que acoge, ama, ayuda y acompaña. 

Por ello recordad la próxima segunda jornada diocesana de la familia, el próximo 24 de febrero.

 +Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 370 Artículos
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.