La familia en tiempos de crisis

Mons. Lluís Martínez Sistach       En torno a la Navidad y a la fiesta dela Sagrada Familia, la Iglesia celebra la Jornada de la Familia y la Vida, para poner de relieve los valores de la institución familiar, entre los que destaca que la familia es el lugar donde la vida humana es acogida y protegida. En nuestra diócesis de Barcelona, este año celebramos esta jornada en este tercer domingo de Adviento, ya próxima la Navidad, con una misa hoy por la tarde en la basílica dela Sagrada Familia. Ensintonía con el Año de la Fe, hemos escogido como lema estas palabras: “Familia, crece en la fe”. En esta misa acogemos también con gozo a los matrimonios que celebran los 25 o los 50 años de vida matrimonial para felicitarles y dar gracias a Dios con ellos.

 Una de las razones por las cuales la familia merece ser protegida por los ciudadanos y por las administraciones es el papel que desempeña en una situación de crisis económica como la que estamos viviendo actualmente. Son muy diversas las funciones de la familia, unas son de siempre y otras las está asumiendo a causa de la crisis.

La crisis por desgracia se prolonga. Los jóvenes tienen muchas dificultades para encontrar trabajo. Las familias han de hacer cuentas con unos sueldos más reducidos y unos costes crecientes. Para muchos este es un tiempo de recortes y de sacrificios, unos sacrificios para los que la situación de los últimos años no nos había preparado. Todo lo contrario. Por esto se ha dicho que es cada vez más difícil constituir y sacar adelante una familia.

Las familias pagan un precio muy elevado porla crisis. Enla actual situación, la familia se convierte en un gran recurso por su capacidad de ayuda y de solidaridad efectiva, sobre todo con los jóvenes que no encuentran trabajo.

En nuestro país se ha invertido muy poco en la familia desde las instancias políticas, considerando que ésta ya tenía vida propia, cuando en realidad se la ha dejado con frecuencia desprotegida, y en otros casos ha sido incluso atacada.

 Los vínculos familiares son prioritarios para muchos de nuestros conciudadanos y la familia es muy valorada. Efectivamente, la familia es una riqueza social en muchos aspectos y es un gran factor en la construcción del bien común social. En una sociedad en la que todo se compra y se vende, en la que todo tiene un precio, la familia es el ámbito más expresivo de la gratuidad de los afectos, de los vínculos, del don, de la certeza de una solidaridad efectiva cuando las personas pasan por situaciones penosas que las ponen al borde de una verdadera exclusión social.

 Pero esta riqueza – es sabido que la gratuidad es una gran reserva de humanidad- no crece o se reproduce por sí misma, sino que necesita de unas políticas que la sostengan y le faciliten el cumplimiento de sus funciones.

  En resumen, la familia, que es un factor decisivo para el bien común de una sociedad, es todavía una asignatura pendiente en el ámbito de las medidas políticas. En un tiempo en que faltan los recursos monetarios y en que se han de recortar las inversiones en las políticas sociales, la política a favor de la familia tendría que ser una prioridad. 

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.