"Ve y haz tú lo mismo" (II)

Mons. Juan José Omella      Hoy, después de tres años, la situación ha empeorado para muchos ciudadanos, hermanos nuestros. El desempleo ha crecido hasta cotas muy alarmantes: más del 25% de la población activa no tiene trabajo, muchos han perdido la vivienda, otros muchos ya no tienen ninguna prestación pública. Y no vemos con claridad el final de esta dura situación. Algunos entendidos hablan de que quizás se vea un poco de luz en el año 2014. 

A día de hoy, estos son algunos datos que nos acercan a la cruda realidad y que son realmente más graves que los del año 2009: el número de parados en España es de 5.778.100, es decir el 25’02% de la población activa. De ellos 1.737.900 hogares tienen a todos sus miembros en paro. En La Rioja el número de parados asciende a 30.900, es decir el 20’33% del total de la población activa. El porcentaje es prácticamente igual entre hombres y mujeres, pero en menores de 25 años el paro alcanza el 49’47%. Esos datos son del Instituto Nacional de Estadística y corresponden al tercer trimestre del año 2012.

Cifras, pues, realmente graves e interpelantes. No se puede esconder la cabeza frente a lo que está ocurriendo, ni, mucho menos, mirar para otro lado frente al sufrimiento de tantas personas. Cada uno, apelando a sus propios principios, debe reflexionar sobre la situación presente, tratar de entenderla y enjuiciarla en sus justos términos, y participar desde su responsabilidad para cambiar lo que sea necesario y, sobre todo, ejercitar la solidaridad dentro de sus posibilidades con quienes sufren las consecuencias de la crisis.
No entro a señalar las posibles causas que han llevado a esta situación; sobre eso hay mucho publicado y de todos conocido; pero recojo unas palabras de quien fue presidente del Fondo Monetario Internacional desde el año 1996 al 2000, Michel Camdessus, y actualmente presidente de la SFEF (Société de Financement de l’Economie Française) y miembro del Pontificio Consejo Justicia y Paz, dice así: “esta crisis financiera es realmente también, y posiblemente ante todo, un desastre ético” (Ekargi SGR, ¡Saldremos de la crisis! Cómo y cuándo. Donostia, 2009, 67). Ahí debemos mirar, al desastre ético, si queremos conocer las verdaderas causas de la crisis y el posible camino de salida.

Os invito a reaccionar ante esta situación mirando con ojos de ternura al pobre que está tendido en la cuneta, como lo hizo el Buen Samaritano, y tratando de ayudar con lo poco o lo mucho que tengamos. Las palabras de Jesús, “Ve y haz tú lo mismo” (Lc 10,37) siguen resonando en nuestro corazón y nos empujan a actuar con responsabilidad y generosidad.
El Papa Benedicto XVI en la carta de convocatoria al año de la Fe nos dice también que este año “será una buena oportunidad para intensificar el testimonio de la caridad, pues San Pablo nos recuerda: Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de ellas es la caridad” (Porta Fidei, nº 14).

+ Juan José Omella Omella
Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

Card. Juan Jose Omella
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Mons. Juan José Omella Omella nació en la localidad de Cretas, provincia de Teruel y archidiócesis de Zaragoza, el 21 de abril de 1946. Estudió en el Seminario de Zaragoza y en Centros de Formación de los Padres Blancos en Lovaina y Jersualén. El 20 de septiembre de 1970 recibía la ordenación sacerdotal. En su ministerio sacerdotal, trabajó como Coadjutor y como Párroco y entre 1990 y 1996 como Vicario Episcopal en la diócesis de Zaragoza. Durante un año fue misionero en Zaire. El 15 de julio de 1996 fue nombrado Obispo auxiliar de Zaragoza. Fue ordenado Obispo el 22 de septiembre de ese mismo año. El 27 de octubre de 1999 fue nombrado Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, de la que tomó posesión el 12 de diciembre de 1999. Entre el 24 de agosto de 2001 y el 19 de diciembre de 2003 fue Administrador Apostólico de Huesca y entre el 19 de octubre de 2001 y el 19 de diciembre de 2003, también Administrador Apostólico de Jaca. El día 8 de abril de 2004 es nombrado Obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde febrero de 2002. Con anterioridad, desde 2000 fue Presidente en funciones de esta misma Comisión Episcopal. Es también Consiliario Nacional de Manos Unidas.