Adviento 2012

Mons. Raúl Berzosa      Continuamos en el tiempo de Adviento. Toda la Iglesia, todos los cristianos tendremos dos palabras en nuestro labios y en nuestro corazón: “Marana Tha” (El Señor viene) y “Maran atha” (ven Señor).

No es inútil volver a recordar que los bautizados celebramos, cada año, cuatro advientos que preparan, a su vez, cuatro navidades: el primer adviento y la Navidad más decisiva: la del Hijo de Dios en carne, acaecida hace más de dos mil años. La segunda, la Eucaristía, que es una verdadera navidad cotidiana, con la preparación previa a la consagración del pan y del vino, que es como un adviento. El tercer adviento, la historia humana que prepara la Navidad definitiva: cuando Cristo sea todo en todos. Y cuarto adviento, y cuarta navidad, la experimentada por cada uno de nosotros. ¿Cómo se entiende esto último? – Este año he puesto en la postal de Navidad: “Hace dos mil años, todo un Dios pidió permiso a una Virgen para entrar en este mundo. El mismo Dios te pide permiso hoy para entrar en “tu mundo” y en el de los más necesitados. No le cierres la puerta. Déjale nacer en ti y en los demás”.

En este Adviento, en cada una de las cuatro velas de diferentes colores que podemos encender en nuestros hogares, podemos colocar las siguientes palabras: Luz, Vida, Esperanza, Solidaridad. Las dos primeras, para acoger al Señor que nace como lo que Él es: la Luz Verdadera y la Vida auténtica. Las otras dos, esperanza y caridad, para compartir con los demás, especialmente en este tiempo de crisis.

Durante estos días, “estemos vigilantes” como leemos en la Carta a los Tesalonicenses ( 1 Tes, 3,13): “Que el Señor os fortalezca internamente para cuando Jesús vuelva”.

Por todo lo anteriormente expresado, no podemos compartir con nuestros poetas que “estamos en esta vida como las hojas en los árboles en el otoño”. O que “somos como la huella que deja la ola en la arena y que enseguida viene otra y la borra”. Tenemos una certeza y una seguridad que nada ni nadie nos quitará: el Señor es nuestra roca, nuestro origen y nuestro destino. Por eso, con Santa Teresa podemos cantar: “Nada te turbe, nada te espante. Todo se pasa, Solo Dios basta”.

El Señor nos concede vivir un nuevo Adviento, en este Año de la Fe. Vivamos en espera y esperanza, alimentados por la verdadera Fe, y autentificados por el Amor. Esto es el Adviento. Y la prueba de que lo vivimos, y los medios para vivirlo, la Iglesia nos los viene recordando. No son nuevos: oración, compartir lo que somos y lo que tenemos, y sincera conversión en dos direcciones: a Dios y a los hermanos.

Que Santa María, la Virgen, y los personajes que el Adviento nos presenta como modelos, nos ayuden a caminar en este tiempo de gracia y bendición divinos.

+Raúl Berzosa

Obispo de Ciudad Rodrigo

 

 

 

Mons. Raúl Berzosa
Acerca de Mons. Raúl Berzosa 24 Articles
Nació en Aranda de Duero (Burgos) el 22 de noviembre de 1957.Ha realizado los estudios eclesiásticos en el Seminario Menor de Burgos (1968-1974) y en la sede de Burgos de la Facultad Teológica del Norte de España (1974-1982), donde obtuvo el Doctorado en Teología Dogmática en 1984. Fue ordenado sacerdote el 8 de noviembre de 1982, en Valencia, por Su Santidad Juan Pablo II. De 1984 a 1987 realizó los cursos de Licenciatura en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma y los cursos diplomáticos en la Pontificia Academia Eclesiástica. Durante este período estudió Antropología Teológica en la Pontificia Facultad Teológica “Teresianum” y siguió un curso de periodismo en el Instituto Profesional “Lazio”, en Roma. CARGOS PASTORALES De 1982 a 1983 fue Vicario parroquial de Medina de Pomar (Burgos) y de 1983 a 1984 Párroco de Pampliega, Villazopeque, Palazuelos de Muñó, Barriode Muñó y Belbimbre (Burgos). Además, entre 1987-1993 ejerció como Delegado Diocesano de Medios de Comunicación; Director de la revista diocesana “Sembrar” y Director de los programas diocesanos de Radio COPE. También fue Director del Instituto de Teología para Laicos y del Instituto de Teología a Distancia. Entre 1987-2005 ha sido profesor de Teología Dogmática en la Facultad Teológica del Norte de España y Director del Instituto de Ciencias Religiosas “San Jerónimo”. Y de 1997 a 1998 Párroco de Arcos de la Llana y anejos y de Sotresgudo. De 1994 a 2005 fue Secretario de los Obispos de las diócesis de Castilla-León. y de 1993 a 2004 Pro-Vicario General y Vicario de Pastoral de la archidiócesis de Burgos. Fue nombrado Obispo auxiliar de Oviedo el 22 de marzo de 2005, recibiendo la ordenación episcopal el 14 de mayo del mismo año en la Catedral de Oviedo. El 20 de abril de 2009 fue elegido Administrador Diocesano de Oviedo. El 2 de febrero de 2011 Benedicto XVI le nombró Obispo de Ciudad Rodrigo tomando posesión de la diócesis el 9 de abril. En la CEE pertenece a la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2005 y a la Junta de Asuntos Jurídicos desde el año 2008.