Preparar el camino del Señor

Mons. Àngel Saiz Meneses     En el tiempo de Adviento, dedico los comentarios dominicales al Año dela Fe, propuesto por el Santo Padre a todala Iglesia. Yen este segundo domingo de Adviento hay dos figuras, en la liturgia, que nos llevan, con realismo, a uno de los objetivos principales de este año: la preparación espiritual de los hombres y mujeres de hoy para que se dispongan a recibir, en la fe, a Jesucristo y su Evangelio.

La primera figura es la de Juan Bautista. Lucas introduce la misión de Juan en las coordenadas de la historia del mundo pagano y de la historia de Israel. La intención de Lucas es la de situarla Palabrade Dios en la historia, porque la fe cristiana tiene su fundamento en una revelación histórica, no abstracta o intemporal. Juan recorre toda la región del Jordán, predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Juan invita a preparar los caminos del Señor. Para que todos puedan ver la salvación de Dios, su Enviado, Jesucristo.

Juan es el enviado para anunciar al que ha de venir. Juan es el heraldo de Jesucristo. Él anticipa ya la que será la misión de los Apóstoles y la misión dela Iglesiaa través de los siglos: la llegada a la historia humana de Cristo, el enviado de Dios y el Dios hecho hombre.

Todos los cristianos estamos llamados a hacer realidad hoy, en este mundo nuestro tan descristianizado, lo que Benedicto XVI afirma de los apóstoles en su carta sobre el Año de la Fe.“Por la fe, los apóstoles creyeron en las palabras con las que Jesús anunciaba el reino de Dios, que está presente y se realiza en su persona (cf. Lc 11,20). Vivieron en comunión de vida con Jesús, que los instruía con sus enseñanzas, dejándoles una nueva regla de vida por la que serían reconocidos como sus discípulos después de su muerte. Por la fe, fueron por el mundo entero, siguiendo el mandato de llevar el Evangelio a toda criatura y, sin temor alguno, anunciaron a todos la alegría de la Resurrección, de la que fueron testigos fieles” (Porta fidei, n.13). 

La segunda figura de este domingo de Adviento que nos anima al compromiso evangelizador es la de san Pablo. El texto que leemos en la segunda lectura de la liturgia dominical es del proemio de la carta a los Filipenses. El texto rebosa del afecto que Pablo profesa a la comunidad cristiana de Filipos, de la cual recibió ayuda varias veces siendo la única de la que se dejó ayudar económicamente.

Como dice un comentarista de este texto, “no hay proporción entre el pequeño grupo de cristianos filipenses y la tranquilidad con que se afirma lo que significa la existencia cristiana en medio del mundo”. Permítaseme una traducción a nuestra realidad: no hay proporción entre nuestras pequeñas comunidades cristianas de nuestras parroquias y el gozo y la esperanza que los cristianos estamos llamados a llevar al mundo de hoy. Estas comunidades que deseamos sean más nutridas, sobre todo de jóvenes. No para gloria o satisfacción de la Iglesia, sino para la sola gloria de Dios y el bien del mundo.

 Por eso quisiera expresar también mi alegría, como Pablo, por la vitalidad de nuestras comunidades dela Iglesiadiocesana de Terrassa, que son las colaboradoras del obispo y de los presbíteros y diáconos “en la obra del Evangelio”, desde el primer día de la todavía breve historia de nuestra diócesis hasta hoy. Y esta es también mi oración: “que vuestro amor siga creciendo”. 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

 

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.