Luis Rincón, ecónomo de la diócesis de Salamanca: “La época es dura pero demanda y necesita de mucha solidaridad”

Padre de familia, con seis hijos y doce nietos, Luis Rincón colabora de forma voluntaria desde hace 13 años como Ecónomo de la diócesis de Salamanca. Ante la celebración este último domigo, 18 de noviembre, del Día de la Iglesia diocesana le hemos entrevistado para conocer de cerca cómo se encuentra en estos momentos la economía diocesana.

P.: Luis, ¿cuáles son las funciones que usted desempeña como Ecónomo de la diócesis?

R.: Mi función consiste en llevar la administración ordinaria de los bienes de la diócesis, conforme al mandato del Obispo diocesano y a lo acordado en nuestro Consejo de asuntos económicos.

Ejecuto, por tanto, las decisiones de administración del Obispo, y de sus consejos intentando como objetivo final acomodar los gastos a los ingresos diocesanos. Además, rindo cuentas anuales a los órganos de gobierno de la Diócesis a los que presento también los presupuestos de cada ejercicio.

P.: ¿Qué es lo más complicado de llevar las cuentas?

R.: Los imprevistos. Es decir aquellos gastos o inversiones que nos vemos obligados a hacer como consecuencia principalmente de los más de 400 templos de la diócesis afectados, a veces por una climatología tan variable como la nuestra.

P.: ¿Con qué fuentes de financiación cuenta la Iglesia diocesana de Salamanca?

P.: En orden de importancia: la asignación tributaria procedente de la decisión de los contribuyentes en su declaración del Impuesto sobre la Renta. Viene creciendo modestamente a lo largo de los últimos ejercicios, tanto en número de declarantes que ponen la X a la Iglesia católica, como en el importe que se nos asigna. Los rendimientos del patrimonio inmobiliario principalmente, y en alguna medida el mobiliario que no hace falta comentar su deterioro.

Las colectas unas como las de la Iglesia diocesana que nos afectan directamente. Otras van a sus destinatarios, (Misiones, Cáritas, Manos Unidas, etc). Donativos periódicos; legados y donaciones que se reciben esporádicamente.

En temas de reparación y conservación de templos contamos a veces con la colaboración destacada de algunas Administraciones Públicas.

Aprovecho gustoso la ocasión para manifestar mi profundo agradecimiento a todos los que de un modo u otro nos apoyan con sus ayudas.

P.: ¿Cómo ve en estos momentos la economía diocesana?

R.: La economía diocesana no puede ser ajena a las consecuencias de la situación que estamos viviendo.
La generosidad ciudadana en sus diferentes variedades anteriormente detalladas, nos permite seguir trabajando. No obstante se demoran en el tiempo y por tanto se prescinde mientras se mantenga esta situación de inversiones de cierto relieve, recomendamos hacer solamente las que son inevitables.

P.: Qué partidas están siendo deficitarias y que medidas se están adoptando para afrontarlas?

R.: Son destacadamente deficitarias las dedicadas a conservación de templos. Aún a pesar de las colaboraciones económicas y personales de los feligreses y de algunas Administraciones Públicas, estamos lejos del equilibrio entre presupuesto y su financiación. Es aconsejable, por tanto, abordar como antes decíamos las imprescindibles.

P.: El 18 de noviembre se celebraba el Día de la Iglesia diocesana, ¿Qué finalidad tiene esta jornada?

R.: El Día de La Iglesia Diocesana intenta ser un punto de reflexión sobre la parroquia que está ahí muy cerca de nosotros atendiendo a nuestras necesidades espirituales y materiales en la medida de sus posibilidades.
Todo ello necesita de medios económicos, de ahí la colecta que se celebra y la recomendación por nuestra parte de dedicar una cuota periódica por parte de los feligreses al sostenimiento de su parroquia.

Cada parroquia tiene y debe potenciar a su consejo de economía que colabore con los párrocos en la correcta administración de los fondos recibidos y en la información clara de su destino.

Actualmente 238 sacerdotes se dedican a atenciones pastorales, más de 60 religiosos, un centenar de profesores de Religión, muchos voluntarios, capellanes penitenciarios, capellanes en residencias de diferentes modalidades.

406 templos se dedican al culto, bastantes de ellos con repercusiones turísticas con el consiguiente beneficio para la sociedad en sus lugares de ubicación.

P.: ¿Se beneficia toda la sociedad de esta jornada?

R.: De todo cuanto antecede, se beneficia la sociedad directa o indirectamente. Hemos de tener en cuenta también el gran patrimonio artístico que reúnen la mayoría de las parroquias en mayor o menor medida, puesto a disposición de todo el público para su disfrute, pero también requiere de cuidados y como consecuencia de presupuesto.

P.: ¿Tenemos los cristianos conciencia de nuestra permanencia a la Iglesia local de Salamanca? ¿Somos generosos con nuestra Iglesia?

R.: Parte de los cristianos tenemos conciencia de nuestra pertenencia a la Iglesia local, pero aún tenemos que crecer mucho en ese sentido, no debemos de olvidar que la Iglesia está siempre con nosotros en los acontecimientos más destacados de nuestras vidas y no solo en ellos también en las situaciones de debilidad física o moral, ahí estará nuestra parroquia en las alegrías y en las penas, justo es que nos interesemos también por cómo le van las cosas y actuemos en consecuencia.

P.: ¿Cómo lograr un mayor compromiso de los fieles diocesanos?

R.: En el campo del que fundamentalmente me ocupo que es el económico, todos formamos parte de la parroquia correspondiente a la que le es imprescindible la colaboración de sus feligreses.

Difícilmente puede desenvolver con eficacia sus actividades hacia los demás, la conservación del centro de culto o de reuniones, sus gastos de mantenimiento, suministros, limpieza, consumos de energía, etc., sin saber con qué medios económicos cuenta.

De ahí la recomendación de tener una cuota fija, con la periodicidad que se crea oportuna y por supuesto en la medida de las posibilidades de la persona.

Las cuotas esporádicas, son como no igualmente, muy de agradecer pero hacen más difícil saber con qué se cuenta para cada ejercicio.

Como saben los donativos a la Iglesia Católica desgravan un 25% en el Impuesto sobre la Renta de las personas físicas y un 35% en el Impuesto de sociedades si quien lo hace es una persona jurídica.

P.: Llevamos varias semanas con inserciones de publicidad del programa XTantos, ¿en qué se diferencia esta campaña de la del Día de la Iglesia diocesana?

R.: La diferencia fundamental entre la campaña publicitaria del programa Xtantos y la del Día de la Iglesia Diocesana, es que en el primer caso se trata de conseguir una sensibilización de la sociedad a lo largo de todo el curso pastoral, con especial incidencia en los meses en que se confecciona la declaración del Impuesto sobre la Renta, informando de las actuaciones de la Iglesia a nivel social y su repercusión en la sociedad.

En la campaña de la Iglesia Diocesana, se trata de, a nivel doméstico, más cercano a cada uno de nosotros, ver que la parroquia necesita de nuestro apoyo para atender a los más necesitados de su entorno, para que el templo cumpla con dignidad con sus celebraciones y con el desarrollo de su apostolado.

P.: Por último, ¿qué les diría a aquellos que se sienten católicos y no aportan nada a su sostenimiento?

R.: Yo les diría lo siguiente: en algún tiempo ya lejano recuerdo que yo cumplí con lo que se llamaba el servicio militar. Las compañías de las que formábamos parte en número de 120 soldados, después de largo tiempo diario de instrucción física militar desfilando en montes, en condiciones muy duras, teníamos que pasar cantando cada día delante del coronel responsable. No era agradable cantar después de tan serio esfuerzo y entonces unos cantaban y otros abrían la boca pero sin cantar y así se pasaba el visto bueno diario del superior.

Los católicos en épocas duras como las que estamos viviendo no seríamos solidarios si unos cantáramos, (colaboramos con la X en el IRPF., suscribimos nuestra cuota parroquial, apoyamos en colectas, apoyamos en las actividades parroquiales, etc), y otros nos limitáramos a abrir la boca es decir, a hacer como que hacemos y pasar de largo. La época es dura pero demanda y necesita de mucha solidaridad.
Ánimo pues, y siempre nuestro agradecimiento por la valiosa colaboración de todos.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 42462 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).