El Año de la Fe y Cáritas

Mons. Francesc Pardo i Artigas    Un segundo hecho para reflexionar en relación con Caritas. A finales de septiembre tuve ocasión de participar en la asamblea de nuestra Caritas Diocesana de Girona. En la salutación ofrecía unas reflexiones a los participantes, entre las que había la relación entre el Año de la Fe y Caritas. Transcribo algunas notas:  

“La Iglesia no puede descuidar el servicio de la caridad, como tampoco el servicio de los sacramentos y el anuncio del Evangelio. La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: anuncio de la palabra de Dios, celebración de los sacramentos y servicio de la caridad. Tareas que se implican mutuamente y no pueden separarse una de otra. La caridad pertenece a la naturaleza de la Iglesia y es  manifestación de su propia esencia. Así lo escribe el Papa Benedicto XVI en la carta encíclica, “Dios es amor”. 

De hecho, podemos dibujar la misión de la Iglesia y de sus comunidades por medio de cuatro iconos: Libro (Biblia, la Palabra de Dios); Altar (celebraciones de la fe); Buen samaritano (todo servicio a las personas y, especialmente el de la caridad); Dibujo del perfil o logotipo de la parroquia (fortalecer y edificar la comunidad). 

También durante este Año de la Fe será necesario “intensificar el testimonio de la caridad”. La fe y el amor están estrechamente unidos y se necesitan mutuamente. Recordemos los dos primeros mandamientos. Rememoremos la parábola del buen samaritano. No olvidemos el capítulo 25 del evangelio de san Mateo, considerado el “juicio final” o la valoración de la vida que hace Jesús: “Me habéis dado de comer, de beber, me habéis vestido, visitado…”. 

Será necesario insistir en que la fe se vive con las obras y se expresa con el ejercicio de responsabilidades y compromisos. 

En el testimonio coherente de las personas que hacen posible Caritas, a pesar de su sencillez y cotidianidad, se podrá captar a Jesucristo, que sigue amando, curando, multiplicando el pan, salvando y obrando maravillas en nosotros y los demás, no obstante nuestras debilidades. 

Es necesario que Caritas siga acogiendo, acompañando, dando respuestas a las necesidades más urgentes y a proyectos que, de acuerdo con sus posibilidades, ayuden a salir de la marginación. 

Vivimos intensamente las consecuencias de la crisis económica, que repercute en un número creciente de personas. Precisamente esta situación ha de animarnos a conseguir una Caritas más acogedora, más generosa, más creativa, más cordial. 

Sin embargo, Caritas es de todos y no únicamente de quienes trabajan como voluntarios o técnicos, parroquias, fieles, colaboradores, empresas… Caritas es comunión, y debemos hacerla más efectiva. Todos y cada uno de nosotros hemos de poder decir en verdad “yo soy Caritas” porque aportamos lo que podemos en tiempo, trabajo,  recursos. 

Ciertamente la Iglesia es comunión. Comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y comunión entre nosotros. La comunión es un don que recibimos, pero al mismo tiempo es misión, una tarea que se nos encomienda. 

También conviene recordar que una de las notas distintivas de la Iglesia es su unidad. La Iglesia diocesana, unida a la universal, también es una. Las parroquias son comunidades en los territorios de la Iglesia diocesana. La Iglesia es comunión de fe, de esperanza y de caridad. 

Caritas es comunión edificada, y edifica la comunión y, por ello estamos trabajando para lograr una coordinación  entre todas las Caritas y para compartir mejor los recursos en bien de los colectivos más necesitados. 

Caritas es también Corazón y Caridad (las tres “C”), porque, si bien es importante lo que damos y ofrecemos, todavía lo es más como lo damos. Éste es uno de los sellos de calidad de nuestra Caritas, que en definitiva muestra como hoy Jesús sigue amando, curando, rescatando de la marginación, alimentando, mostrando que cada persona es objeto del amor y la solicitud de Dios. 

¡Vivamos el Año de la Fe en comunión entre nosotros y con Caritas! 

 +Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 449 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.