Comienzo de curso en nuestro Seminario

Mons. Eusebio Hernández   Queridos hermanos y amigos:

En la carta de esta semana quiero compartir con todos vosotros una realidad importante de nuestra diócesis de Tarazona: El Seminario diocesano.

El pasado día 24 de octubre inaugurábamos oficialmente el curso académico del Seminario y de su Estudio Teológico que comenzó su actividad el 24 de septiembre, un acto que contó con la presencia de muchos sacerdotes, religiosas y laicos de la diócesis. Fue un honor contar con la presencia de decano de teología de la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica de San Dámaso de Madrid, a la que está afiliado nuestro Estudio Teológico.

La lección inaugural del curso estuvo a cargo del sacerdote y periodista D. Antonio Pelayo Bombín que desde un lenguaje sencillo y asequible nos presentó la importancia de los medios de comunicación en la labor evangelizadora de la Iglesia.

Una de las primeras preocupaciones de un obispo es la de la formación de los candidatos al sacramento del orden y, por lo tanto, también para mí éste debe ser uno de mis principales trabajos: procurar que en nuestra Diócesis los seminaristas reciban la conveniente formación espiritual y académica para que, en un futuro, puedan ejercer el ministerio sacerdotal con total entrega y haciendo presente en las diversas comunidades en las que sirvan a Jesucristo Buen Pastor.

Este año contamos con 14 seminaristas, uno de ellos, Ion, en etapa pastoral y ampliando sus estudios concluyendo este año la licenciatura en teología. El resto cursan los estudios de filosofía y teología en el Estudio Teológico, que es la institución académica que en el Seminario se encarga de la formación académica.

Los alumnos están divididos en tres grupos. El primero formado por tres seminaristas que este año han comenzado sus estudios y cursan un año propedéutico o preparatorio, que amplía sus conocimientos y les introduce en los estudios filosóficos y teológicos. El segundo grupo, también de tres alumnos, cursa el primer año de filosofía y, finalmente, siete alumnos cursan teología, en un plan cíclico que ha establecido el Estudio.

Podemos, pues, alegrarnos porque en estos tiempos de penuria en muchos seminarios, el nuestro cuenta con vida y con un número considerable de estudiantes. Siendo una diócesis pequeña superamos la media de otros muchos seminarios.

Todo esto es posible gracias al esfuerzo y trabajo de los sacerdotes de nuestra diócesis que bien como formadores o como profesores colaboran con entusiasmo y entrega en esta labor que es tan importante para una diócesis. Junto a ellos, también colaboran como profesores, sacerdotes de otras diócesis que vienen a impartir clases y que así facilitan la exigencia de la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica de San Dámaso de Madrid, y de la misma Congregación para la Educación Católica, con respecto a la titulación exigida a aquellos que imparten clases en este tipo de Estudios Teológicos. Cumplimos así las exigencias que se nos pide para dar la mayor seriedad y solidez a los estudios filosóficos y teológicos.

Para completar la formación humanística de los seminaristas también un grupos de laicos imparten clases de lenguas -española, griego, inglés- y también música. A ellos también un agradecimiento por esta labor importante.

Que todos en la Diócesis tengamos como algo nuestro el Seminario y que sepamos colaborar con generosidad con él. Para ello el Seminario dispone de una cuenta corriente en la que podéis dar vuestros donativos, y son también bienvenidas otras ayudas que consideréis oportunas.

Y, por supuesto, el arma más importante es la oración; pedid por el seminario, por nuestros seminaristas y por los sacerdotes que colaboran en su formación. Que ninguna comunidad se sienta ajena al Seminario diocesano.

El próximo día 15 de diciembre en la Catedral de Tarazona, dos de ellos,Ion y José Carlos, darán un paso importante en su vocación recibiendo el diaconado, pedid por ellos y si podéis uniros a la celebración que es importante para toda la diócesis. Os esperamos.

Con todo afecto, os bendigo.
+ Eusebio Hernández Sola, OAR
Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 251 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.