Año de la fe: salir a evangelizar (5)

Mons. Joan E. Vives     El Sínodo ha llegado a su conclusión y ahora estaremos a la espera del documento que el Santo Padre redactará para todos los cristianos, recogiendo las interesantes 58 proposiciones aprobadas por los padres sinodales. Tenemos ya la Homilía del Papa en la clausura del Sínodo, y el Mensaje al Pueblo de Dios de los Padres sinodales. En la homilía del domingo 28 de octubre, el Papa Benedicto XVI nos subrayaba el valor de la pastoral ordinaria de las comunidades, pero añadía las tres líneas pastorales que han surgido del Sínodo para la nueva evangelización:

1. Valorar los sacramentos de la iniciación cristiana. El Sínodo ha reafirmado la necesidad de acompañar con una catequesis adecuada la preparación al bautismo, a la confirmación y a la Eucaristía. También se ha reiterado la importancia de la penitencia, sacramento de la misericordia de Dios. La llamada del Señor a la santidad, dirigida a todos los cristianos, pasa a través de este itinerario sacramental. Y como hicieron los santos, tenemos que hablar con el ejemplo de la vida y con las obras de caridad.

2. La nueva evangelización está esencialmente conectada con la misión a quienes aún no conocen a Cristo (missio ad gentes). Muchos esperan con gran expectativa el primer anuncio del Evangelio. Hay que orar al Espíritu Santo para que suscite en la Iglesia un renovado dinamismo misionero, cuyos protagonistas deben ser los agentes pastorales y los fieles laicos. Pero si el primer anuncio es necesario en África, Asia y Oceanía, también se impone en los países de antigua evangelización. Todos tienen el derecho de conocer a Jesucristo y su Evangelio, y a ello le corresponde el deber de todos los cristianos -sacerdotes, religiosos y laicos-, de anunciar la Buena Nueva.

3. La Iglesia debe dedicar una atención particular a las personas bautizadas pero que no viven las exigencias del bautismo, que las encontramos en todas partes pero especialmente en los países más secularizados. Y debe haber un esfuerzo pastoral con nuevas metodologías para que puedan encontrar nuevamente a Jesucristo, vuelvan a descubrir el gozo de la fe y vuelvan a la práctica religiosa en la comunidad.

El Papa ha manifestado claramente que siempre seguirá siendo válida la actividad pastoral que hemos heredado, de métodos tradicionales dice él, pero pedía que fueran utilizados métodos nuevos, sirviéndonos de nuevos lenguajes, apropiados a las diferentes culturas del mundo, proponiendo siempre la verdad de Cristo con una actitud de diálogo y de amistad que tiene como fundamento al Dios que es Amor.

Es necesario que nuestra pastoral ordinaria esté fecundada por el fuego del Espíritu. Y sobre eso el Papa dijo, emocionado, la noche del 11 de octubre, conmemorando los 50 años de la apertura del Vaticano II, y viendo a miles de fieles con antorchas en las manos: «El fuego del Espíritu Santo, el fuego de Cristo no es un fuego devorador, destructivo, es un fuego silencioso, es una pequeña llama de bondad y de verdad, que transforma, da luz y calor. Hemos visto que el Señor no se olvida de nosotros. Aún hoy, a su manera, humilde, el Señor está presente y da calor a los corazones, muestra vida, crea carismas de bondad y de caridad que iluminan el mundo y para nosotros son garantía de la bondad de Dios. Sí, ¡Cristo está vivo, está con nosotros también hoy, y podemos ser felices también hoy porque su bondad no se apaga, es fuerte también hoy! «.

+Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).