Carta a los jóvenes – Transmitamos la fe, viviendo la caridad

Mons. Francisco Cerro    Queridos amigos:

Siempre que como obispo, padre y hermano me encuentro con vosotros, mi corazón se llena de una gran alegría. La Iglesia os necesita y vosotros necesitáis descubrir a Jesús en la familia de la Iglesia.

Siempre trabajé y aposté por los jóvenes y puedo afirmar que nunca me he encontrado con ningún joven, donde no descubriese deseo y
anhelo de ideales que le acercan al Evangelio y a lo que Jesús nos invita
constantemente de seguirle, para hacer de nuestra vida un servicio a la
humanidad más empobrecida. Nunca me he sentido defraudado cuando
le he expuesto el Evangelio a los jóvenes.

Estamos en el Año de la Fe y nuestra diócesis también tiene un proyecto donde vosotros estáis de lleno: “Transmitamos la Fe, viviendo la caridad”. Quiero hacer una propuesta a todos y especialmente a los que este
curso pastoral en el Año de la Fe, vais a recibir el Sacramento de la Confirmación. Tiene mucha importancia en la preparación (dos años como
mínimo). Es necesario que la celebración sea verdaderamente un acontecimiento vivo de fe, profunda y a la vez sencilla, que lleve la alegría de
vuestras vidas jóvenes. Cuidar lo interno y lo externo para que en todo “se
manifieste vuestra fe”.

Nuestra Delegación de Infancia y Juventud tiene un proyecto para que
en el camino de vuestra preparación al sacramento que completa vuestra
iniciación cristiana, se complemente con la pertenencia a los de los grupos diocesanos (JD). Desde el principio, debe quedar claro que este Sacramento de la Confirmación nos abre a prepararnos a recibir los sacramentos de la vocación, el matrimonio o el orden sacerdotal, que junto a la vida
consagrada, es la llamada a vivir nuestra fe en el seguimiento de Cristo.
Muchos jóvenes, compañeros vuestros, viven a la intemperie de ideologías que les instrumentalizan. A los hechos me remito. Cuántos jóvenes en nuestra Extremadura, son instrumentalizados para, al final, llevarles a
vivir sin esperanza. Otros buscan pero no saben donde. La mayoría tiene
una vaga impresión de lo que es ser cristiano. Nosotros queremos ayudaros como nos recuerda Jesús a que seáis testigos de su Amor en el mundo. El Congreso de Juventud organizado por la Conferencia Episcopal en
Valencia (1, 2, 3 y 4 de noviembre próximo) nos lo recuerda. Los jóvenes
tienen que ser evangelizadores con su propia vida en medio de una sociedad en crisis económica y de valores morales, de la que no podemos vivir
al margen cuando el paro juvenil está en unas cotas alarmantes.

No tengáis miedo de prepararos con una catequesis adecuada y exigente para ser cristianos maduros y en la fe, como nos recordó Benedicto
XVI en la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, “vivir juntos la aventura de la vida con Jesús”. Formad en la parroquia grupos de jóvenes sin
complejos y, a la vez, viviendo el gusto de “quien ha conocido el Amor”,
ese amor amigo que se llama Jesús de Nazaret, que es el amigo que nunca falla.
Preparad siempre muy bien la celebración del Sacramento de la Confirmación, estando siempre a la altura de las circunstancias, porque es un
acontecimiento profundamente cristiano y que no es una fiesta social
más de lujo y menos aún de vanidades. Participad en todo lo que nuestra
Delegación Diocesana de Infancia y Juventud os ofrece para ser verdaderamente felices en vuestra vida cristiana.

Después de este Sacramento, continuad en la parroquia, seguid adelante. Ahora comienza lo mejor. Vivir la vida solos puede haceros caer a
merced de muchos que nos les importa ni vuestra vida ni vuestro futuro.
Encomendad vuestras vidas a la Virgen nuestra Madre, que siempre cuida
de vosotros en el camino de la vida.

Recibid todo mi ofrecimiento de amistad y mi deseo de PAZ Y BIEN.

+Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 167 Articles
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.