La "Misión joven"

Mons. Gerardo Melgar    Queridos diocesanos:

Todos conocéis el proyecto misionero que nos hemos trazado para toda la Diócesis para estos dos Cursos 2012/2013 y 2013/2014. El objetivo no es sino llevar a buen puerto, con la ayuda de la gracia de Dios, la Misión diocesana “Despertar a la fe”; con ella queremos entroncar nuestra actividad pastoral y vivir en comunión con la Iglesia Universal en el Año de la fe y en la tarea de la promoción de una nueva evangelización.

Uno de los sectores diocesanos (en realidad, en toda la Iglesia universal) que más necesita despertar a la fe es el mundo joven, dentro del cual hay jóvenes extraordinarios a los que hay que llegar para plantearles abiertamente el encuentro con Jesucristo, como Aquél que puede llenar sus anhelos más profundos y puede dar sentido pleno a toda su vida.

Para tratar de evangelizar a los jóvenes nos hemos propuesto realizar -en el marco de la Misión diocesana- una “Misión joven”, dirigida especialmente a ellos y en la que puedan integrarse todos aquellos jóvenes que lo deseen; de este modo queremos ayudarles, acompañarles y animarles a vivir y experimentar la alegría de la fe La “Misión joven” comprenderá varias acciones, muy en consonancia con las acciones que hemos propuesto para la Misión diocesana.

Vamos a “echar a andar” este proyecto con gran ilusión y confianza, en los jóvenes y en la fuerza del Espíritu Santo. Con estas dos premisas, queremos tener una reunión con todos los jóvenes que quieran asistir para explicarles en qué va a consistir esta “Misión joven” y lanzarles -desde ese primer momento- la propuesta de la primera acción a realizar con ellos: un voluntariado de ancianos. Esta reunión tuvo lugar el día 26 de octubre, a las 6 de la tarde, en el Salón de conferencias de la Casa diocesana “Pío XII”.

Si en la Misión diocesana vamos a visitar las casas de los sorianos y les vamos a entregar una encuesta o cuestionario sobre diversos aspectos de la fe, la Comisión para la Misión -responsable de preparar los distintos materiales- preparará una encuesta distinta y específica dirigida a los jóvenes. Si en la Misión diocesana, los misioneros serán los que lleven esas encuestas a las casas, en la “Misión joven” los protagonistas serán los jóvenes, que entregarán la encuesta a los jóvenes y que serán quienes se encarguen de recogerlas. Si en la Misión diocesana cuidaremos mucho el tiempo destinado a la formación de misioneros a través unos temas sobre la vocación, el envío y la misión -realizados en el marco de la Lectio divina- con los jóvenes queremos hacerlo también durante una hora y una vez al mes (aprovechando ese encuentro mensual para revisar y valorar el voluntariado de apadrinamiento de ancianos); dedicaremos un tiempo a la formación y a la meditación de un texto evangélico desde el que puedan descubrir la llamada del Señor a ser portadores y misioneros de la fe en los ambientes juveniles en medio de los cuales se mueven.

En el último periodo de la Misión diocesana queremos que los jóvenes participen en la gran Asamblea que celebraremos con todos los que hayan participado en ella; así mismo estarán presentes en la realización de la feria de la fe.

Queremos, por tanto, que los jóvenes que viven en la Iglesia o que no pasan de ella se integren en esta gran acción que queremos llevar adelante en la Diócesis; queremos que se sepan parte esencial, no sólo de este proyecto, sino de la Iglesia diocesana, que se integren lo más posible. Estoy convencido de que hay muchos jóvenes creyentes que están esperando este tipo de acciones y propuestas para llenar su vida de algo más que la superficialidad que les ofrece la sociedad y que los deja vacíos.

Junto a la Comisión para la Misión y a mí mismo, serán las Delegaciones diocesanas de pastoral juvenil, vocacional y universitaria las encargadas de llevar a cabo las acciones que nazcan de la “Misión joven”. Estas tres Delegaciones diocesanas serán las encargadas de convocar a sus respectivos jóvenes para su inserción en el voluntariado juvenil y en la participación en los demás actos que la “Misión joven” lleve consigo.

Desde estas líneas animo a todos los jóvenes de la Diócesis a responder positivamente a este hermoso proyecto; ojalá sean conscientes de que, de este modo, estarán cumpliendo con el compromiso que el Señor les pide de ser apóstoles y testigos de su fe en los ambientes juveniles, tan necesitados de otros valores más altos que los que la sociedad ofrece; conscientes y convencidos, además, de que entre los jóvenes hay muchos verdaderos creyentes que tienen ansias de llenar su corazón de algo que dé sentido a sus vidas; convencidos y conscientes de que la fe es algo que a los jóvenes les importa, como lo demuestran todos los encuentros y Jornadas mundiales de jóvenes con el Papa, verdadero ejemplo de juventud sana y creyente que busca a Jesucristo porque saben que sólo Él puede colmar sus más grandes anhelos y proyectos de vida.

Padres, animad a vuestros hijos jóvenes a participar en esta propuesta que les hacemos, conscientes de que estáis haciendo con ellos lo que debéis hacer, cumpliendo con vuestro compromiso de ayudarles a crecer y madurar en la fe.

Os esperamos a todos, queridos jóvenes que buscáis algo más que la superficialidad que os ofrece el ambiente social en el que nos movemos.

Vuestro Obispo,

+Gerardo Melgar

Obispo de Osma-Soria

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.